La broma póstuma
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Una broma postuma

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La broma póstuma La broma póstuma Document Transcript

  • La broma póstumaVirgilio Díaz GrullónDurante toda su vida había sido un bromista consumado. De modo que aquel díaen que visitaba el museo de figuras de cera recién instalado en el pueblo y seencontró frente a frente con una copia exacta de sí mismo, concibió de inmediatola más estupenda de sus bromas. La figura representaba un oficial del ejércitonorteamericano de principios del siglo pasado y formaba parte de la escenificaciónde una batalla contra indios pieles rojas. Aparte de que el color de sus propioscabellos era algo más claro, el parecido era tan completo que sólo con teñirse unpoco el pelo y maquillarse el rostro para darle la apariencia cetrina del modelo,lograría una similitud absolutamente perfecta entre ambos. En la madrugada delsiguiente día, luego de haberse transformado convenientemente, se introdujo aescondidas en el museo, despojó a la figura de cera de su raído uniformevistiéndose con éste y escondió aquélla, junto con su propia ropa, en una alacenadel sótano. Luego tomo el lugar del soldado en la escena guerrera y, asumiendosu rígida postura, se dispuso a esperar los primeros visitantes del díaanticipándose al placer de proporcionarles el mayor susto de sus vidas. Cuando, al cabo de dos horas, tomó conciencia de su incapacidad demovimiento la atribuyo a un calambre pasajero. Pero al comprobar que no podíamover ni un dedo, ni pestañear, ni respirar siquiera, adivinó, presa deindescriptible pánico, que su parálisis total duraría eternamente y que ya elsoldado que había encerrado en el sótano, después de vestirse con la ropa queestaba a su lado, había abierto la puerta de la alacena e iniciaba los primerospasos de una nueva existencia.
  • ENANO-cuento del Uruguayo Gley Eyherabide-"Me llamo Hernán. Soy enano. Estoy acostado en la cama de mi cuarto. El cuarto (enverdad es una bohardilla alquilada a la dueña de casa), es mi casa. Muevo la vista, los ojos,miro a la mesa de luz cuadrada chata, amarronada, oscura, con los diarios encima; miro elcielorraso, con el mismo revoque blanco y las mismas manchas húmedas. Vuelvo a movermis ojos, la vista, y a ver las cuadradas paredes, con dos ventanas que dan a la calle, através de las cuales veo el mismo techo gris pizarra de la casa que está frente a la mía(perdón, de la dueña de casa). Pero nada de eso me importa ya. En unos pocos dias más,me caso. Tengo con mi novia (la que va a ser mi mujer), amueblada, la nueva casa.Compré muebles Provenzal Francés. No me gustan los americanos modernos. Está en unbarrio residencial. si se quiere, y a pocas cuadras del mar. Problemas económicos novamos a tener. No. Tengo un quiosco de ventas de cigarrillos, revistas, bueno, todo eso; yademás llevo quinielas y vendo lotería. No, problemas economicos no vamas a tener. Yasé lo que están pensando. No. No es eso. Tengo, tenemos buenos amigos. Diría yo muybuenos amigos. Lo que me preocupa (me aterroriza) es otra cosa (cuando veo que vamosa entrar a la capilla y después para toda la vida). Es que mi novia es alta. No muy alta. Peroes alta; casi normal. Y yo soy enano"."Mi nombre es Elena (María Elena). Ahora, es casi de noche y coso. Soy costurera. Duranteocho horas trabajo en una fábrica. Y al volver a casa, trabajo en una cosedora que comprécon mis ahorros, unas horas más. No no siempre fué así. No se puede trabajar todo el día.No hay quien lo pueda soportar. Lo hago ahora por una cosa que vale la pena: me voy acasar. Cualquier trabajo, por más duro que sea (estoy trabajando catorce horas diarias),vale con tal de salir de aquí, de este cuarto donde vivo desde hace once años. Once añosen un cuarto, un altillo (con un jarrón y una sola rosa roja). Viendo un día tras otro lasmismas tejas de la casa de enfrente, ante mí. Sola, no, por favor...no crean que me casosólo por eso. Y por no ver más a la dueña de casa. No. Me caso porque pienso...Pienso queestoy enamorada de él. Lo quiero. Vamos a tener una casa amueblada. A trabajar comoDios manda. A pasear los sábados por la tarde y los domingos, y vamos...no...a tener hijos,no sé...Pero eso no importa. Ya se verá. Lo que me preocupa (me aterrea a ratos: cuandoveo la entrada en la Capilla, él alto de traje negro y yo pequeñita, de vestido blanco ytodos los años por venir después); es que él es alto. Alto: normal. Y yo, yo soy enana."Para trabajar en el Taller Literario:
  • ¿Cómo me veo? ¿Cómo me ven los otros? ¿Cómo quiero que me vean? ¿Hasta qué puntomi mirada me condiciona y condiciona a los otros? ¿Y las miradas superficiales? ¿Y lasmiradas al alma?