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Serra 2010 Importancia De Los Centros De Conocimiento V 6

  1. Los ciudadanos, motor de la innovación. Acerca de los nuevos centros de conocimiento. Artur Serra. Citilab, 26 marzo 2010. 1. La importancia de los centros de conocimiento. Por primera vez nos reunimos instituciones muy diversas del ámbito de la cultura, de la empresa, del trabajo, de la ciudad, que trabajamos en las TIC y que nos une un denominador común, formamos parte del Programa de Centros de Conocimiento. Y nos reunimos en un momento de crisis económica que nos fuerza a repensar y recrear el modelo de desarrollo que hemos seguido en este país en las últimas décadas. Se habla mucho de que este nuevo modelo ha de estar basado en la innovación, en la formación y en las infraestructuras digitales, que ha de ser sostenible y que ha de implicar a universidades, empresas, sindicatos, ayuntamientos, y a los ciudadanos. La importancia de los ciudadanos como actores del nuevo modelo de innovación va en aumento. La Web 2.0 nos ha enseñado que la innovación ya no se encuentra exclusivamente en las universidades, las grandes empresas o los organismos públicos de investigación. También proviene de los propios usuarios organizados en forma de redes sociales, wikis, blogs y social medias. La innovación viene también de abajo arriba. 11
  2. Si la innovación también viene de los ciudadanos, ¿qué nuevas instituciones y redes pueden impulsarla? ¿Son las ciudades, donde el contacto entre administración y ciudadanos es más próximo, entidades pioneras en la creación de estos nuevos espacios? ¿Qué papel pueden jugar otras instituciones como universidades, empresas, sindicatos, centros de formación u ONGs? Diferentes iniciativas se han abierto en esta dirección en nuestro país. Por una parte, tenemos los Living Labs españoles, miembros de la European Network of Living Labs. Por otra los Espacios Sociales de Innovación, reagrupados en la plataforma eVIA, que realizan esfuerzos innovadores en el ámbito de la lucha contra la exclusión social y de la innovación en ámbitos rurales. Por otra parte, los Fablabs se están organizando en varias ciudades españolas. Finalmente, están los centros de conocimiento, impulsados por la Secretaría de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información a través del Plan Avanza. Pero sobre todo no lo olvidemos están los miles de iniciativas individuales y colectivas en forma de blogs, wikis, foros, twiters, redes sociales en la propia Internet que encarnan, muchas de ellas este nuevo modelo de innovación emergente. Estas jornadas pretenden ser un esfuerzo más en el impulso de este proceso. Nuestra hipótesis de partida es que los centros de conocimiento, los living labs, los citilabs, pueden ser nuevas estructuras que sirvan para impulsar dicho cambio de modelo económico y social. Vayamos por partes. 22
  3. 2. Centros de conocimiento y cultura de innovación. Desde la explosión social de Internet a mediados de los 90s, la sociedad del conocimiento se ha identificado en gran medida con la conectividad. En estar conectado, en estar en la red era, es el primer valor. Después del ordenador personal, Internet significó en los 90s la aparición de la informática social. Por primera vez, los gobiernos empezaron a articular políticas de acceso a la sociedad de la información, en forma de telecentros, ciudades digitales, puntos de acceso a Internet. Las compañías de telecomunicación empezaron a ofrecer la tarifa plana de conexión a la red. Empezamos a vivir en la sociedad-red. Este esfuerzo necesita ser continuado. Todavía un 40% de la sociedad española no se conecta a la red. Pero la inmensa mayoría de los jóvenes ya lo hacen. Hoy ya no nos podemos quedar sólo en la conectividad. Podemos dar un paso más. Ahora es posible aportar a través de esa conexión ideas nuevas, nuevos proyectos, nuevo valor. Podemos empezar a trabajar el valor de la innovación. Esta es la nueva función que esta apareciendo en instituciones como Citilab, Fablabs, o centros de conocimiento. El término lab conectado al conjunto de la ciudadanía representa, pretende, ese cambio. ¿De qué se trata ahora? En Citilab por ejemplo, estamos abriendo la caja negra de la tecnología, ese saber casi mágico que hoy por hoy detentan 33
  4. unos señores llamados ingenieros y dar a conocer que hay dentro. Y lo están haciendo los propios ingenieros como Jaime Delgado, profesor de la UPC y miembro del Citilab . Con su equipo trata de probar la hipótesis, ya iniciada hace años, de que es posible enseñar a programar a todo el mundo.Y más aún, trata de probar que la programación comporta una nueva forma de pensar. Para ello utiliza Scratch, lenguaje que permite aprender los conceptos básicos de la programación a niños de primaria. Otras instituciones como los Fablab lo que enseñan es a diseñar objetos nuevos y mediante impresoras 3D construirlos uno mismo en este nuevo tipo de instalaciones. Vicent Guallart coordina la red internacional de Fablab en Barcelona. En otra comunidad, Guifinet, un grupo de ciudadanos están creando ellos mismos la red wireless cooperativa más grande que existe hoy en Europa. El gran valor de la misma no es tanto la conectividad que ofrece sino el aprendizaje que los propios usuarios han obtenido en construir ellos mismos dicha red y en crear una verdadera comunidad de ciudadanos preparados para construir, para diseñar, para innovar. Para otros, la innovación consiste en aprender como aplicar esas nuevas tecnologías en problemas concretos de la vida diaria, creando servicios sociales y digitales nuevos. En Citilab hemos iniciado varios proyectos que tienen como protagonistas esas comunidades de usuarios como seniors, maestros o profesionales de museos que lo que necesitan en saber cómo la tecnología les puede ayudar a resolver sus problemas de la vida diaria. Aprenden por proyectos. Les 44
  5. pondré el caso de Seniorlab proyecto que iniciamos con Rosa Casanovas y Dolors Solano. Hasta ahora se ha pensado que los seniors son una especie de fardo pesado que la sociedad ha de tener que soportar mediante políticas insostenibles de gasto público. Pero cuando vemos el enorme interés por aprender y enseñar las nuevas tecnologías que estas personas demuestran vemos que también pueden ser una gran oportunidad para Europa, el continente senior del mundo. En Seniorlab no damos cursos de Word, ni de Internet, intentamos a partir de los intereses y las ideas de los propios seniors y construir con ellos, proyectos de innovación y de solución de problemas y construir también tecnología. Y funciona. No sabemos aun por qué pero se despierta una especie de resorte dormido, que reactiva su interés y sus neuronas. “Nadie me había invitado nunca a innovar”, nos dicen los seniors. “No sabia que podía hacerlo”. El más reciente artefacto desarrollado con i2cat ha sido una red digital para familiares de enfermos de Alzehimer. Los living labs se han marcado también el mismo propósito: iniciar una formación sistemática de un nuevo perfil de profesionales y de ciudadanos interesados en saber como innovar. Roberto Santoro nos explicará más los próximos planes. Una cosa parece clara están emergiendo los embriones de nuevas estructuras sociales , se llamen centros de conocimiento, citilabs, espacios sociales de innovación o Fablabs que tienen como objetivo convertirse en esos nuevos laboratorios de innovación abierta tanto para empresas como ciudadanos, en nuevos centros de creación de valor. También los llamamos 55
  6. centros del tercer lenguaje. ¿Qué quiere decir centros del tercer lenguaje?. 2. El tercer lenguaje. Nuestro sistema educativo y nuestro modelo mental en lo fundamental continua anclado todavía en la tradición milenaria del Trivium y el Quadrivium, o lo que se llamaron las artes liberales. En la sociedad antigua todo ciudadano honrado debía desde su más tierna infancia aprender y por este orden primero gramática, retórica y dialéctica, es decir el uso del lenguaje natural. Y después, en el quatrivium, aritmética, geometría, astronomía, y música. En resumen, aprendía, aprendemos, dos lenguajes: primero, los lenguajes naturales y después los lenguajes formales. También existían unas artes mecánicas pero estas no se consideraban dignas de los ciudadanos. Con este modelo mental y educativo hemos funcionado miles de años. Y seguimos funcionando. Hasta que hemos llegado a la civilización de las máquinas, y más en concreto a un tipo concreto de máquinas que procesan símbolos llamadas ordenadores. Y resulta que para inventar estas que máquinas lógicas se necesita aprender un tercer lenguaje, el lenguaje de la programación, de la innovación, del diseño, como a continuación veremos. Y de la misma forma que los lenguajes naturales y formales se han debido generalizar para alfabetizar al ciudadano moderno, ahora parece conveniente ir aprendiendo este nuevo lenguaje si queremos entender algo de lo que pasa en nuestro mundo contemporáneo. 66
  7. El primero en advertir el nacimiento de dicho lenguaje fue George Forshyte, fundador del Departamento de CS de Stanford University. En 1967 afirmó que, la informática era un nuevo tipo de lenguaje diferente tanto de la matemática como de los lenguajes naturales. Lo fascinante era que este tipo de lenguaje presuponía los dos anteriores. El computer scientist se expresaba en lenguaje natural. Aprendían también matemáticas, lenguajes formales, y además había generado un nuevo lenguaje que le permitía no solo descifrar el mundo sino construir nuevos mundos artificiales. Un lenguaje que le servia, le sirve, para diseñar máquinas y procesos simbólicos. Ese lenguaje era, es, a su vez un lenguaje de síntesis, un lenguaje que permite una intercomunicación entre el resto de lenguajes. Si miran a la persona que Vds tienen a su lado y le preguntan por su profesión se sorprenderán. Puede que les responda que es un gestor cultural, un científico, un arquitecto, un alcalde o un empresario. No se si se extrañan de este efecto que tienen las TIC de juntar a gente de tan distintas procedencias profesionales. Pero este extraño efecto se produce de forma sistemática desde que las TIC nacieron y lo siguen haciendo. Son la expresión de este lenguaje transversal y más complejo que los anteriores que permite una síntesis de conocimientos antes desconocida. Son el lenguaje común de la innovación hoy por hoy. Ese tercer lenguaje lo pretendemos enseñar en Citilab y lo podrían enseñar también los centros de conocimiento. Pero ese lenguaje es un lenguaje 77
  8. compartido. Es una cultura. Es la cultura de innovación. Entender mejor esa cultura fue el interés de un grupo de antropólogos que en 1990 nos fuimos a Carnegie Mellon University invitados por Angel Jordan a estudiar la tribu de los informáticos. Allí descubrimos a Herbert Simon y sus ciencias de lo artificial. Allí empezamos a entender que este humilde conocimiento llamado tecnología, y aún poco conocido y apreciado en Europa, era diferente de la ciencia y el arte, de lo que tanto nos enorgullecemos en el Viejo Mundo. Que la llamada pomposamente “revolución del conocimiento” nacía de un conocimiento con un origen muy humilde, el conocimiento-práctica de la informática, allí llamada “computer science”. Y que su programa de investigación se basaba en el diseño. Pero Herbert Simon fue más allá. El era un científico social además de un informático. Y lo que el planteó fue que el diseño, la innovación no era un patrimonio exclusivo de los ingenieros. Y que diseñador podía ser todo el mundo. “Diseña todo aquel que concibe unos actos destinados a transformar situaciones existentes en otras, más dentro de sus preferencias”. (The Sciences of the Artificial, 1969) Con Ramón Sanguesa hemos ido siguiendo tanto en la UPC como en el Citilab esta cultura de diseño hasta ver como podía encontrar un lugar 88
  9. donde fructificar donde abrirla al conjunto de la ciudadanía. Y este sitio es el Citilab. El programa de investigación que desarrollamos aquí es este: como abrir la cultura del diseño a todo el mundo. Nos alegra ver ahora que el “design knowledge” es un tema que esta adquiriendo más y más interés. Y todavía cobrará más cuando se empiecen a ver sus consecuencias económicas y sociales. 3. Helsinki, capital mundial del diseño 2012. La ciudad de Helsinki se ha marcado como objetivo ser en el 2012 la capital mundial del diseño. Nuestras más cordiales felicitaciones a dicha ciudad. Efectivamente es una iniciativa que parece confirmar que hemos entrado en una fase de innovación abierta y en ella de nuevo las ciudades y los ciudadanos aparecen como un elemento clave en esta era digital. Esto nos lleva a un segundo tema clave para los centros de conocimiento: el papel de vanguardia de las ciudades y los ciudadanos. El modelo tradicional de I+D+i que enseñamos en las universidades dice que el sistema parte de la investigación básica, después viene la innovación y finalmente un producto o un servicio para consumir en el mercado. Pero este modelo esta en revisión. El nuevo modelo emergente , el que proviene del mundo digital, parte de reconocer que hay otra dinámica innovadora que empieza por abajo, por el ciudadano y la ciudad, este plantea requerimientos y incluso algunas soluciones innovadoras, y estas se reelaboran y se acaban constituyendo en incluso nuevas líneas de 99
  10. investigación. Es un modelo peer-to-peer, entre iguales, para la generación de conocimiento e innovación. Si este modelo emergente se consolida, las ciudades y los ciudadanos van a tener mucho trabajo en la era digital, pueden convertirse en verdaderos laboratorios vivos de dicha sociedad. En un siglo donde las ciudades ya acogen a la mayoría de la población del planeta que esta pasando de vivir en áreas rurales a vivir cada vez más en áreas urbanas, esta es una gran oportunidad. Esto significa que las políticas publicas de I+D+i, en especial en Europa, han de ser repensadas dado que hasta ahora han privilegiado el anterior modelo de investigación e innovación. Y cuando digo ciudades no me refiero en exclusiva a las grandes metrópolis, como Londres, Paris o Barcelona, que también. Me refiero también al nuevo fenómeno de las Pequeñas y Medianas Ciudades. Fenómeno que acompaña a las PIMES pero al que no se le ha dado suficiente importancia hasta ahora. De la misma forma que hoy esta ampliamente aceptado que las PIMES representan la mayor parte de los puestos de trabajo de un país y las de base tecnológica son claves para la creación de nuevo valor, las pequeñas y medianas ciudades también representan la mayoría de la población de un país y pueden empezar a jugar, si adoptan rápidamente este modelo de innovación, un papel pionero en esta nueva fase. 1 10
  11. Citilab está en Cornella de Llobregat. Como Vds, pueden ver no estamos precisamente en el centro de Barcelona. Sino en su periferia. La innovación a veces es más fácil realizarla donde los viejos sistemas de I+D+i tradicionales son más débiles y hay menos resistencia la cambio. Por otra parte, la propia arquitectura de redes como Internet, basada en el principio del extremo a extremo, end-to-end principle, ha dado más libertad al usuario final que a las propias operadoras de las redes, que no pueden controlar el contenido de la misma. Para los que todavía de forma pesimista piensan que el futuro de Europa es más que obscuro dado que el centro del mundo se esta desplazando hacia Asia y el Pacifico, les diré que esto puede ser una enorme ventaja comparativa. Es la oportunidad de liberar a Europa de la responsabilidad de sostener el ya no moderno sistema cultural iniciado con la revolución industrial y plantearnos en serio un cambio en profundidad de nuestro tipo de sociedad. Ahora que se esta repensando la Estrategia de Lisboa y el futuro de Europa, convendría empezar a considerar las ventajas de estar en la periferia del sistema y qué capacidad de innovación ello nos puede permitir. Por cierto Helsinki tampoco esta precisamente en el centro de Europa. Europa sigue teniendo elementos muy competitivos que ha de fortalecer. En estos momentos desde i2cat colaboramos con la Comisión Europea en la iniciativa Future Internet que persigue justamente que Europa no pierda el tren de la nueva generación de Internet. Los próximos días 15 y 16 de 1 11
  12. Abril en Valencia y bajo Presidencia española se inaugurara dicho programa. Es muy importante que Europa refuerce la I+D+i en la Internet del futuro y todas sus aplicaciones en el campo de los media, la salud, la educación o la industria. Europa es un continente de redes de telecomunicación. El principal negocio de TIC en Europa son ante todo las telecomunicaciones. Y su principal cliente, el estado social del bienestar. La salida a la actual crisis económica en gran parte depende que entendamos estas características estratégicas de la Europa actual y sus nuevas oportunidades en el mundo. A su vez Europa es un continente de ciudades y ciudadanos. Por ciudades entendemos no solo Ayuntamientos, el gobierno de la ciudad. Por favor no volvamos a cometer los mismos errores que en los 90s. Los living labs no pueden ser solo proyectos municipales como las webs de las ciudades digitales de antaño. Los ciudadanos son, somos, también ciudad. Por ciudad entendemos el conjunto de relaciones económicas, sociales, institucionales que conforman nuestras comunidades. Los nuevos servicios digitales por muy inteligentes que sean no pueden ir solo en una dirección del Ayuntamiento a los ciudadanos. Pueden de ser realmente servicios ciudadanos. La dimensión social, ciudadana, es clave para el desarrollo de la nueva Internet en Europa y lo es como condición del propio desarrollo económico. 1 12
  13. El Citilab tiene su historia. Hace años que empezamos a investigar sobre que nuevas estructuras podían permitir a los ciudadanos apoderarse de las TIC. En 1995 organizamos BCNet, la red ciudadana de Barcelona. Poco después conocimos a Vicens Badenes y juntos impulsamos CornellaNet, embrión del Citilab. En 1998 participamos en el primer congreso de periodistas digitales organizados por Luis A. Fernandez Hermana. Más tarde un grupo de arquitectos con V. Guallart a la cabeza nos invito a un proyecto denominado MediaHouse para crear una casa digital del futuro con el MIT. Finalmente en Noviembre del 2000 organizamos juntos el primer congreso mundial de redes ciudadanas, que reunía muchas de estas expresiones de efervescencia ciudadana digital. Algunos de los viejos amigos están hoy aquí, Susana Finquelievich y Ester Schiavo de Argentina, Alain Ambrosi de Canada. Gracias por venir. Pero vimos también con decepción. que la conectividad universal y la alfabetización en Windows por si sola no era suficiente. Veíamos necesario abrir esas redes ciudadanas a la creación de conocimiento. Y empezamos a hablar de citilabs al finalizar dicho Congreso. Con Vicenç Badenes, Ramon Sanguesa, Vicent Guallart y Hector Milla empezamos a redactar los primeros power points. “Democratizing Innovation.” El tiempo parece que ya esta maduro para esta idea. Ahora son las propias empresas como Nokia, Lego, IBM, las que empiezan a reconocer que han de abrir sus laboratorios a sus propios clientes y usuarios para aceptar sus 1 13
  14. propias ideas y sugerencias. Se esta produciendo un cambio gradual pero parece que inexorable en las propias tecnologías de organización de la innovación y el conocimiento. Y esto son los living labs, los citilabs y este tipo de nuevas formas de crear, organizar y difundir la I+D+i. Les recomiendo el libro Democratizing innovation del profesor von Hippel del MIT. En el pueden apreciar como desde la propia comunidad Linux, al Wikipedia, a las comunidades blogueras, las de social media, etc. la nueva Internet está siendo impulsada por ese nuevo afán no solo de estar conectado sino de participar en la aportación de contenidos e ideas en red. Y España parece, por la extensión de las redes sociales, un país bien posicionado en esta nueva internet. La etapa de la Internet como un sitio para navegar ya pasó. La actual Internet ya es la de las redes sociales. Esta misma semana se ha anunciado que Facebook superaba a Google como sitio mas visitado en Internet. Pero más allá del fenómeno de las redes sociales, Internet se esta convirtiendo de nuevo en un laboratorio de experimentación ciudadana. Fue Esteve Almirall quien en el 2006 nos descubrió este movimiento de Living Labs. Gracias a el nos pusimos en contacto con Olavi Luotonen, Roberto Santoro, y otros lideres del proyecto Corelabs que estaban evolucionando hacia entornos de innovación basados en los usuarios. Más tarde ellos os explicaran mejor que son los living labs y como los centros de conocimiento podríamos colaborar con ellos. 1 14
  15. Lo importante es que lo que no fue posible en el 2000, conectar la innovación con las redes ciudadanas ahora lo es. Ahora con los living labs , con los centros de conocimiento se puede investigar qué nuevos tipos de modelos de comunicación son viables para facilitar que personas a las que nunca se les ofreció la posibilidad de innovar, de imaginar y construir mundos posibles ahora empiecen a hacerlo, qué instituciones son factibles para realizar dicha apertura, sean instituciones ya existentes como universidades, escuelas, empresas o ayuntamientos o nuevas como los mismos centros de conocimiento, cómo se pueden organizan dichas instituciones para devenir un living lab o un citilab, qué profesionales son precisos para dirigir y potenciar dichas instituciones, qué modelo de negocio las sostiene. En suma, una nueva generación de tecnologías sociales. De la misma manera que el ingeniero industrial inventó el management en los años de la depresión económica , cuando pasó de inventar artefactos mecánicos a administrar personas, ahora los ingenieros TIC y otros muchos profesionales estamos empeñados en que hace falta un nuevo tipo de “ingeniería o diseño social” para sacar provecho de todo el potencial de las TIC. Hace años denominamos a dichas tecnologías TIC, tecnologías de la Sociedad de la Información. La diferencia con el antiguo management y sus escuelas de negocio, es que ahora las nuevas tecnologías no afectan solo a la empresa o al mundo 1 15
  16. económico, sino al conjunto social en su integridad incluyendo el propio sistema de producción y distribución del conocimiento, también llamado sistema de I+D+i. De hecho afirmar que el diseño, la innovación puede ser una cultura compartida, que los sistemas de I+D+i se pueden abrir al conjunto de la ciudadanía es tan solo una hipótesis de trabajo. Tal vez fracase y no sea posible. La forma de validarla es construyendo dichas estructuras. La realidad en términos estadísticos es todavía muy diferente. La gente no es naturalmente innovadora. O no lo somos. O no lo somos mayoritariamente. Si estais en Facebook, lo podeis comprobar. Los ciudadanos, todos nosotros, no hemos sido entrenados para innovar sino para trabajar, para hacer la guerra o para amar. La dura faena se aprende como un oficio, apasionante para algunos, pero oficio. Como decía Tomas Alba Edison, 1% inspiración, 99% transpiración. Las TIC no operan el milagro de la innovación por si solas. Lo vemos cada día en Citilab. La gente quiere aprender y también enseñar informática como aprende o enseña matemáticas o inglés, con clases, profesores, alumnos, notas, según el modelo milenario antes comentado. Lo más costoso ahora es cambiar no la materia sino el modelo educativo, el sistema educativo. Y eso es una tecnología tanto o más complicada que la tecnología del propio ordenador. Sean Citilabs, living labs o centros de conocimiento, estas nuevas 1 16
  17. comunidades son expresiones de lo que denominamos una innovación social digital. No son simplemente TIC, son instituciones sociales digitales. Encarnan tecnologías sociales y organizacionales nuevas. 5. Algunas lecciones prácticas de dos años de Citilab. Después de dos años de rodaje permítanme explicarles algunas cosas que funcionan y otras que no en este artefacto que le llamamos Citilab. Citilab es un experimento y los experimentos fallan la mayor parte de las veces. Y con estos acabare la charla. 1. La sorpresa. La innovación es una sorpresa. Nadie sabe que es un Citilab. Ni nosotros mismos. Es un artefacto social digital en construcción. El nombre no es la cosa, pero ayuda. Si Vds se llaman universidad, empresa o ayuntamiento, lo tienen más difícil. Pero si se llama centro de conocimiento, citilab o living labs todo es más fácil. 2. La colaboración. Citilab es una organización que no es pública ni privada y es las dos cosas a la vez. Es una fundación. Las instituciones que participan no son ninguna lo bastante fuerte para prescindir del resto ni lo bastante débiles como para no querer estar. Equilibrio de poderes. Ni el sector público puede hacer todo lo que promete, ha de contar con las empresas y el ciudadano, 1 17
  18. ni el sector privado es tan dinámico y emprendedor como pretende. La modestia ayuda mucho a sentar un clima de colaboración. Las estructuras PPP, parternariados publico-privados, son el futuro y más aún si incorporan a la gente. PPPP. 3. El realismo. Estamos en crisis económica y la innovación ha de ser útil a la sociedad que nos apoya. Empecemos por innovar en los puestos de trabajo y en las profesiones. Los centros de conocimiento pueden ser los viveros de nuevos profesionales digitales, híbridos, centauros mitad informático mitad trabajador social, mitad social media mitad músico, etc. Luis A. Fernandez Hermana lidera el laboratorio de redes sociales. Existen nuevas profesiones en marcha como los “community managers”, los gestores de estas redes sociales. Los trabajos no se buscan, se inventan. Es posible incluso innovar acerca del propio lugar de trabajo. Jose Antonio Galaso en el Citilab esta liderando el proyecto Break Out que trata de demostrar a las empresas que se puede innovar y trabajar fuera de la oficina, en un parque, junto con la gente, en un centro comercial. Que el futuro son empresas abiertas. 4. El monopolio de la investigación y la innovación esta acabando. No existe un solo modelo de I+D+i, el lineal, el que empieza por la 1 18
  19. investigación, pasa por la innovación y acaba en el producto o servicio para el mercado. También existe el inverso, el que empieza por el requerimiento imposible de un ciudadano senior, sigue por un proyecto de innovación para los cuidadores de los enfermos de alzheimer y acaba en una nueva línea de investigación sobre enfermos crónicos y living labs . Las Universidades, o al menos algunos de sus profesores e investigadores están dispuestos a colaborar. Aprovéchenlo. 5. Las Pequeñas y Medianas Ciudades tienen futuro. Citilab nace en una ciudad de 80,000 habitantes. Es sabido que la innovación tecnológica nace muchas veces en las PIMES de base tecnológica. Pues bien, la innovación social nace también en las Pequeñas y Medianas Ciudades de base tecnológica. Los centros de conocimiento tienen un campo inmenso de expansión en este sentido. La mayor parte de las ciudades españolas son PIMCS. Ellas no pueden permitirse el lujo de tener una gran o pequeña universidad y si la tienen esta lejos, en el centro. Pero tienen esas urgentes necesidades de innovación. Los centros de conocimiento pueden ser esa respuesta. 6. La cultura digital, una industria que interesa a los jóvenes. Citilab ha empezado un Musiclab. Intentamos conectar con el interés muy generalizado entre la generación joven por todo lo que se relaciona 1 19
  20. con las artes. A su vez participamos en la Anella Cultural, una red digital avanzada que conecta a centros culturales de Barcelona con instituciones culturales en las ciudades comarcales. Funciona. Acabamos de iniciar la Anilla Cultural con centros de cultura líderes en Sao Paulo, Medellin, Santiago,… Su interés es enorme. Los jóvenes creadores quieren participar. Las redes académicas y las universidades también. Las ciudades conectan por primera vez dos ámbitos antes totalmente separados: la comunidad cultural y la comunidad digital. Una vez curados de la parálisis de los llamados “derechos de autor” y la llamada “piratería”, vemos que todos podemos salir ganando. Por otra parte, es posible renovar instituciones clásicas del mundo cultural, como museos, fundaciones de arte contemporáneo, museos de la ciencia implicando a los ciudadanos en la divulgación científica o cultural como el proyecto Expolab de Irene Lapuente y Ramón Sanguesa esta demostrando en colaboración con el Tech Museum de San José- California. 7. La labor de dirección puede ser muy difícil. Reconozcámoslo. La comunidad digital es de base anárquica. Cada innovador pretende que el mundo nace y muere con él y que su innovación es única e inigualable. ¿Puede ser de otra forma? Citilab empezó como una sinfonía de desconocidos todos tocando cada uno su flauta en su despacho y sin partitura. Llegar al concepto y operatividad de una dirección colegiada, que gestiona acuerdos, que apunta direcciones y que coordina 2 20
  21. esfuerzos ha sido un proceso difícil, pero vamos avanzando. No vemos otra vía. El antiguo ordeno y mando ya no funciona. 8. El modelo de negocio no es ni publico ni privado sino todo lo contrario. Los centros de conocimiento que no tengan modelo PPP de financiación lo pueden pasar mal. No se puede confiar dicha financiación exclusivamente al sector público, aunque inicialmente es necesaria. Aconsejamos los tres tercios, un tercio publico, un tercio privado, un tercio proyectos competitivos, locales, nacionales o europeos. Funciona en i2cat, y esperemos que lo haga también en Citilab. 9. Innovación y educación se han de reforzar mutuamente. Una vez puesto en marcha un centro de conocimiento, con multitud de proyectos de innovación, si no tiene modelo educativo, no se puede reproducir. La innovación abierta, necesita un modelo de formación del nuevo tipo de responsables y profesionales de dicho campo. Empezamos a saber que los proyectos de innovación abierta y living labs funcionan pero ¿cómo se reproducen?, ¿cómo se extienden? El modelo educativo puede ayudar a su vez a reforzar el modelo de negocio. Pero este modelo educativo ha de ser a la vez innovador. No lo tenemos todavía. Esta por diseñar. Pero en ello estamos ahora en Citilab. Sin el, no hay reproducción del experimento. 2 21
  22. En resumen, y agradeciendo su enorme paciencia, concluimos con los siguientes puntos: 1. Los centros de conocimiento pueden ser escuelas de innovación en esta nueva fase de la era digital. Las políticas públicas han de seguir la evolución del mundo digital. Ya no basta con estar conectado o no, o con trabajar en red, ahora se puede empezar a innovar en red, a diseñar en red. La sociedad-red ha de ceder paso a la sociedad- living lab, un living lab abierto al conjunto del cuerpo social. 2. Las ciudades y los ciudadanos pueden ser un actor clave en esta nueva fase. Pero no reduzcamos de nuevo ciudad con el gobierno de la misma. Las ciudades como laboratorios vivos lo podrán ser solo si se abren, si establecen acuerdos PPP con el conjunto de actores ciudadanos. Si ponen al ciudadano en el centro de las iniciativas y proyectos. 3. Finalmente, y aprovechando que presidimos la Unión Europea hasta junio, no tengamos miedo por el futuro de Europa. Vienen tiempos de grandes cambios y a veces es mejor estar en la periferia que en el centro, en la disposición de innovar que en la de conservar, en la de poder cometer errores que en la de tener que acertar siempre. Muchas gracias. 2 22
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