Reconquistar la politica ganar elecciones

344 vues

Publié le

Camino a las elecciones generales 2015

  • Soyez le premier à commenter

  • Soyez le premier à aimer ceci

Reconquistar la politica ganar elecciones

  1. 1. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 1 RECONQUISTAR LA POLÍTICA. OBJETIVO GANAR ELECCIONES El poder. Objetivo de partidos y militantes, requiere sumar y sumar El poder necesita para ser conquistado de múltiples individuos; en España, de millones de ciudadanos, impulsando y apoyando un proyecto, -no siempre ni exclusivamente votando, aunque también usando el poder transformador de los votos- normalmente los proyectos colectivos son simbolizados en un equipo, unos individuos, que aquí hemos reducido en exceso hasta personalizarlo en uno solo. Ser el más puro o tener razón, no sirve de mucho, tiene poca utilidad para conquistar el poder y con él, la capacidad de mayores transformaciones sobre millones de seres serán posibles. La necesidad de sumar apoyos colectivos ocurre en todos los niveles sociales y no solo en lugares democráticos, también en dictaduras, o situaciones extraordinarias, guerras… las sociedades necesitarán concentrar el poder colectivo habitualmente disperso; dinero, fuerzas, personas, aliados… que aglutinarán algunos individuos, no necesariamente los de mayor pureza ideológica de cualquier opción, pero sí los de mayor capacidad para conquistar el poder. Dijo mi colega Jesús en una frase sobre Peces Barba: ‘’El problema de los españoles es que abundan muchos fascistas, franquistas, derechistas, centristas, "apolíticos", tibios, oportunistas, acomodaticios...., y poquitos, poquísimos izquierdistas que superen mínimamente el listón de un aceptable izquierdismo.’’ Este es el problema fundamental de la política, aquí y en todas partes, y en todas las épocas, siempre faltará gente cercana a los sueños de cada cual. La acción política depende de la fuerza de la colectividad, por mucho que se trate de acciones de individuos, lo político tendrá relevancia solo si fueran sumadas las muchas pequeñas acciones de aquí y allá. Los grandes cambios serán siempre colectivos, vieja idea marxista, que daba valor a los millones de personas influyendo y a las bases materiales que determinaban e interactuaban sobre esos individuos. Fulanito, lo que representa y las posibilidades de expandirlo, surge históricamente en un momento determinado, en un contexto favorable en donde existen las condiciones que determinan su existencia y proceder, habrá bases materiales que permitirán su irrupción y una correlación de fuerzas favorable para su inserción - grupos e intereses de apoyo con fuerza similar a los contrarios- de no ser así, sería extremadamente raro que pueda irrumpir un Don Pelayo. Y eso vale tanto para el proceso de secesión y Mas, Junqueras, como para Iglesias, Sánchez o Rivera, e incluso Rajoy.
  2. 2. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 2 A la muerte de Franco se agolparon problemas e incertidumbres, se abrieron muchas puertas, incluso algunos pensaron que la revolución era posible, pero eran pocos; las sendas más plausibles, las que apoyaron mayorías ingentes de personas, las que impulsaron fuerzas económicas e ideológicas, fueron aquellas en las que 'el mundo occidental, Europa' abría sus brazos a una democracia, el camino conducía a la integración en sus estructuras y relaciones comerciales, políticas, militares... Cuando Felipe González toma el mando en el Partido Socialista, lo hace precisamente apoyándose en no ser el más izquierdista de todos, sino el líder que podría llevar a la meta de gobernar, cuando el PSOE arrasa en 1982, con la figura de Felipe y el equipo de individuos que hay detrás, incluyo a Peces Barba, lo consiguen precisamente apoyándose en vocear que no son los más rojos del lugar, y es logrado por su capacidad de liderazgo que incluye aglutinar apoyos económicos, políticos, organizativos, ideológicos... Hay que contar con amplia capacidad para liderar un proyecto y sumar voluntades que lo hagan posible que permitan ponerlo en marcha, así que no sirve de mucho ser más de izquierdas o más listo o más puro 'en teoría o en abstracto', lo que cuenta es la capacidad de sumar fuerzas. Luchar por el poder requiere sumar y sumar. Son tiempo de olvidos de conceptos básicos en la democracia, mucho adanismo y ligereza, propiciado por las redes –todos se imaginan empezar, descubrir el fuego, fácilmente, sin esfuerzos, como si ‘clickear’, o asistir a una manifestación eliminaran el paro o resolvieran el cambio climático, incluso entrar a un banco y salir en cinco minutos lo llaman ocupar una empresa, eso sí, convenientemente publicitados y 'flashseados'-. A pesar de diferencias notables que enseñan los nuevos gurús, el ser humano no actúa en cuestiones relacionadas con el poder tan distinto a como actuaba cientos de años atrás, o en la Transición; hay muchos rasgos comunes que podemos recordar, aunque se cubran con ropajes modernos en el fondo serán parecidos. La lucha por organizar la sociedad es una cuestión de correlación de fuerzas; se trata de grupos intentando imponer sus intereses y generalizarlos a los demás que se opondrán, ambos, utilizando los medios a su alcance en cada momento; no serán iguales medios en Europa que en Asia, ni en el siglo XVIII que en el XXI, pero en esencia, hablamos de disputas por cuotas de poder. Hoy la ciudadanía no es más crítica que antaño, en los años 60 o 70, al contrario durante los últimos 15 años se produjo un adormecimiento de pautas de control a pesar de que hoy Internet permite a mayorías de población obtener mayor información y comunicación en menor tiempo, lo cual posibilita interactuar rápidamente, aunque difunde al tiempo cierta dosis de adormidera. El liderazgo sin apoyos, antes como ahora, será improbable de mantener, no será líder quien no movilice fuerzas a su favor, quien no sea capaz de generar equipos que aglutinen e ilusionen en pos de un objetivo. Por muy bueno que se crea ser, nada transformará las vidas de la gente sin movilización colectiva, sin sumar fuerzas que entre ellas acepten tener intereses comunes y crean puedan
  3. 3. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 3 ser defendidos e impulsados por un equipo con posibilidades de imponerse a otras fuerzas. Las opciones individuales supuestamente mejores o más acertadas del estilo, -más de izquierdas que…- valdrán de muy poco, la capacidad política se medirá por la facilidad para sumar voluntades sin las cuales poca actividad colectiva será posible, lo cual explica como personas más preparadas, en teoría, pero incapaces de sumar, fueron apartadas del camino por otras menos preparadas, en teoría. La política no solo, ni principalmente, es cuestión de deseos o ideas geniales, sino de correlación de fuerzas, de sumar. En tiempos de la Transición, -sucede igual ahora con actuales líderes-, se podían encontrar muchas personas más de izquierdas que Felipe, ideológicamente puros, etc., la cuestión es que no fueron elegidas en ninguna de las instancias políticas, ni por supuesto en la elección última de la ciudadanía a la papeleta con las siglas del partido, ello suscita preguntas ¿Por qué no fueron/son elegidos en sus partidos, en sus entornos, en sus agrupaciones? ¿Los individuos por ser más izquierdistas, son más válidos, reportan mayor utilidad a la gente? O por el contrario son floreros de mesa camilla que no sabe dónde colocar la sociedad, las supuestas ideas mejores ¿dónde fueron confrontadas que pudieran demostrar su eficacia en la realidad?, ¿de qué sirven las maravillosas ideas en un país como España, si no las defienden millones de personas? Un recuerdo anecdótico de aquellos tiempos de la Transición puede ilustrar las diferencias entre utopía y realidad, deseos y concreción. En Octubre, -Comités Obreros, PLO- teníamos una política llamada ‘apoyo a fábricas en lucha’, que durante años desarrolló acciones, métodos, organización, etc. Consistía en apoyar luchas obreras en fábricas, talleres, bancos,… Si había un despido contactábamos y montábamos variados tipos de acciones para su readmisión, apoyados en nuestro excelente despacho legal y en todo tipo de acciones callejeras a la puerta de la empresa, recabando contribuciones y apoyos, armábamos buenos escándalos, etc. Logramos bastantes éxitos, en cuanto a readmisión de despedidos, suspensión de sanciones, mayores indemnizaciones… pero en general no lográbamos sumar a nuestras filas a los individuos afectados, que seguían afiliados a CCOO y UGT, PCE y PSOE; aún cuando no les hubieran prestado apoyos en su lucha. Para aquellos individuos éramos demasiado de izquierdas, no querían integrarse y participar de esos objetivos e ilusiones, así que una vez logrado su particular objetivo, regresaban a su lugar. Estábamos muy cerca de sus intereses inmediatos y se aprovechaban de nosotros para mejorarlos, pero quedábamos bastante alejados de sus intereses globales, de su cosmovisión de la vida, de sus sueños e ideales sobre una sociedad futura. Una vez instalados en la vida diaria los problemas tienen otra dimensión, la mirada cambia la percepción en situaciones críticas, por ejemplo la corrupción española no fue percibida como problema hasta sufrir fuerte y continuadamente los efectos de crisis y paro, estallando en las encuestas con el Gobierno del PP, pero sabemos que se fraguó y extendió muchos años antes, incluso recordamos individuos altamente corrompidos arropados por masas de gentes gritando a su favor en las puertas de juzgados y calles, fuera en Barcelona o Marbella;
  4. 4. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 4 corruptos vueltos a elegir en unas elecciones por mayorías populares que acusaban al resto de persecución política. En el cuadro la corrupción es la curva amarilla y el paro la roja. http://politikon.es/2014/12/04/corrupcion-y-paro-los-problemas-de-espana/ La necesidad de crecer para ganar obliga a ceder posiciones Mientras el PSOE viraba suavemente a la izquierda pretendiendo conquistar el terreno socialdemócrata perdido, IU empezó a templarse y Podemos empieza a defender el sistema democrático y a suavizar discursos y propuestas, arrinconando posiciones extremas para defender la socialdemocracia. La necesidad de echar a la derechona y atajar la corrupción e imprimir un cambio de rumbo a la situación, empujará a muchas personas a taparse la nariz, asumiendo que el grupo emita olores no deseados pero considerados como mal menor; todos los que ganan lo hacen así, única forma de sumar fuerzas diversas. A todos nos gustaría mandar a la mierda a mucha gente cercana, socialistas, comunistas, ácratas, verdes, alter,… uno se sentiría bien si entre los miembros de su propia familia pudiera expulsar a algunos, y no hablemos de las ganas de dar una patada en el culo a miembros de otras familias; ganar a la derecha, requiere formar un conglomerado suficientemente grande, así que las puertas de la victoria están plagadas de girones, de cesiones. El problema para formar coaliciones, o un gran aglutinador es ¿cuánto ceder? Y determinar un suelo de partida, ¿desde dónde considerar la suma, el mínimo común? Hoy en España para que el PSOE fuera considerado el suelo de partida capaz de sumar la savia nueva que está fuera de él, necesitaría realizar cambios profundos, no solo en su línea como en sus órganos de dirección y militancia, en sus comportamientos opacos y cerrados, previamente debería hacer una limpia por todos sus estamentos, de corruptos e indecentes, de aprovechados e inútiles… y de toda aquella militancia secuestradora de decisiones solo con su insoportable pasividad ante lo nuevo. La democracia interna es innegociable, la
  5. 5. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 5 permeabilidad en la discusión y toma de decisiones debe imponerse en todos los niveles, agrupamientos, instituciones, empresas y barrios, no se puede permitir que las decisiones las tomen los popes, porque ello conduce a callejones sin salida. No sirve de nada grandes discusiones ideológicas si a los dos meses el pope de turno decide subir o bajar impuestos a su libre albedrío, elegir un presidente del Congreso, la dirección de los recortes de gasto público, etc. Si observan los movimientos sociales, mareas, grupos, partidos y alternativas izquierdistas, comprobarán que prácticamente todos defienden el sistema democrático, luchando contra el robo de un tiempo y un país que creímos nuestro que está provocando las políticas de la derecha contra el estado de bienestar, aumento desigualdades, reducción de derechos y vuelta al nacionalcatolicismo. Las luchas son defensivas, intentan mantener la sociedad socialdemócrata o de estado de bienestar, fundamentalmente volviendo a reequilibrios anteriores de poderes político-económicos que afectan a la base del funcionamiento democrático que pone en cuestión este modelo social, de equidad, de representación, deliberación y elección. Los comunistas que no son IU, -pero controlan una gran parte de la misma- en el pasado criticaron la socialdemocracia por traidora a los intereses de los trabajadores, ahora IU son los máximos defensores del estado de bienestar, por tanto de las ideas socialdemócratas, no proyectan opciones radicales nuevas, ni revolucionariamente diferenciadas de las de multitud de grupos en las calles. Algo parecido sucede con Podemos, con la diferencia de que éstos se están comiendo a aquellos. Lo que está en cuestión como forma de hacer política diaria son los partidos gigantes, en la zona izquierda los socialdemócratas que antes aglutinaban gran parte de las fuerzas opositoras, y durante algún tiempo fueron capaces de sumar diversas corrientes de opinión posibilitando la conquista de mayorías de votos. Hasta que la gente consideró que pesaron más las corrientes carcas dentro de ellos que las progresistas y los fue abandonando. La pregunta es ¿sería catastrófica la marginación parlamentaria de un partido socialdemócrata o progresista? dejaría el camino expedito para la derechona, como se está comprobando en esta legislatura en Parlamento, CCAA y ayuntamientos, además de en instituciones y empresas públicas, lo cual afecta a la organización de la sociedad. Un partido socialdemócrata fue antaño el aglutinador de esfuerzos, ¿hoy es el único que puede nuclear mayorías sociales relevantes? Así parecen verlo PSOE y Podemos. La cuestión es que en el terreno Parlamentario y de Gobierno una gran fuerza opositora nunca podrá ser formada por grupos minoritarios electoralmente independientes, como muestra el ejemplo que vemos a diario en la vida Parlamentaria e Institucional después del triunfo del PP en las pasadas elecciones de 2011, que llevaron al Parlamento a 13 partidos sin capacidad de hacer sombra al Gobierno. La lucha está en la calle, pero también debe estar en el Parlamento, ya que si los esfuerzos se dejan en la calle, el Parlamento queda libre para aprobar todas las regresiones que se están poniendo en marcha. Lo que las encuestas dicen es que millones de electores están indecisos respecto a que esa gran coalición electoral tenga que estar basada en el PSOE, del que
  6. 6. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 6 desconfían millones de personas, o hay que pasar a crear un mundo nuevo desde Podemos. Ningún partido con capacidad para captar cientos de miles de votos plantea opciones revolucionarias, bolivarianas o en general, más allá del sistema, para mayor precisión, casi nadie, porque siempre habrá múltiples opciones que insuflen aire nuevo, la cuestión es si las nuevas opciones contienen suficiente capacidad movilizadora para ser visibles y transformar la sociedad en que vivimos... Si la cerrazón de los dirigentes españoles –y europeos-continuara agrietando la sociedad, sudamericanizándola como hasta ahora, como en Grecia, agrandando todavía mucho más las desigualdades, desconocemos a donde conducirían dichas grietas. Hoy por hoy, a corto plazo, es necesaria una gran fuerza opositora, que para ser eficiente y obtener representación similar a los votos obtenidos es forzada por la ley electoral a crear un gran aglutinador o sumar una gran coalición, de lo contrario muchas sumas de pocos votos en grupos dispersos darán pobres resultados a tantos esfuerzos, volviendo a dejar el gobierno en manos de la derecha. Un ejemplo puede ilustrar la necesidad de la fuerza parlamentaria; el movimiento contra los desahucios, uno de los grandes destacados, por liderazgo y empuje, mejor organizado y de mayores éxitos de las últimas décadas; ha parado muchos desahucios, pero han seguido produciéndose, 30.000 en 2012 y 20.000 entre enero y junio de 2013, en ocasiones uno que era frenado, días después era ejecutado, se echaba de la vivienda a las mismas personas que habían logrado pararlo. Sin cambios legislativos no se podrá remediar el problema que toca muchos aspectos de cambios legales, adaptación europea, modificación ley hipotecaria, leyes de procedimiento, decisiones que cambien leyes sobre las viviendas vacías –unos 3.5 millones-, de la banca pública, de la banca privada, etc. La lucha del pueblo en calles y empresas puede influir en el Parlamento, con mayor facilidad a una fuerza progresista, para lograrlo con esta ley electoral hay concentrar votos en cada circunscripción provincial, evitar la dispersión como factor fundamental, lo cual pone en primer plano de la acción política la labor de coaligar, de sumar para lograr objetivos de gobierno que se dice querer. Sumar supone crecer, y crecer aleja la uniformidad, diversifica la pureza ideológica. Una de las disputas habituales que tendrá que dejarse algún día, es la que enfrenta a rojos y verdes por la exclusividad de su territorio. La ecología fue asumida como línea de trabajo y actuación en todas las formaciones de izquierda, con mayor o menor extensión con una u otra interpretación, todos la incorporan, partidos, sindicatos, movimientos, grupos…Como lo fueron las ideas de igualdad de los movimientos feministas (la gran revolución del XX). Digamos que hoy cualquiera que se plantea actuar socialmente, incluye estos factores entre sus líneas de trabajo, porque la realidad ya no es posible observarla sin considerarla globalmente. A efectos de uso, es constatable que los partidos y sindicatos clásicos tienen buenos trabajos sobre temas ‘verdes, medioambientales’ o de ecología política, al igual que los grupos ecologistas tienen buenos trabajos sobre relaciones de
  7. 7. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 7 producción. He utilizado del sindicato CCOO, su Fundación 1º de Mayo, excelentes materiales para trabajar sobre ecología, hay trabajos de calidad financiados y publicados por instituciones como el Banco Mundial o el Banco Santander, que poco tienen que ver políticamente con las aspiraciones de rojos o verdes. Hay gente que tiene miedo a utilizar fuentes diversas, quizás por la inseguridad que tengan en su capacidad de discernir, pero resulta ridículo no aprovechar materiales de información oficiales para discutir y elaborar propuestas de actuación, por ejemplo, no podemos imaginar la lucha por el cambio climático sin las informaciones del panel oficial de la ONU o de tantas instancias y organismos internacionales. Así que no extraña que en la profusión de alternativas novedosas de izquierdas que se intentan formalizar para las próximas elecciones, casi todas, contemplen elementos rojos-verdes-malvas en distinta proporción. Una vez más, las grandes diferencias a discutir no deben ser los criterios ideológicos, a pesar de que no todos dicen lo mismo, ni conceden el mismo peso a unas cuestiones que a otras. En el resultado final tendrá mayor importancia la procedencia de los individuos, militantes y núcleos impulsores. Militantes o núcleos con filosofía o procedencia comunista, darán una resultante distinta que independientes y jóvenes activistas, en general. Una vez más cobrará mayor importancia lo concreto que lo abstracto, lo cual no solo será el programa electoral o acciones a proponer a la ciudadanía (que ya no será a la clase obrera). Tendrá que tener importancia el funcionamiento interno, la democracia participativa, deliberativa y representativa, su permeabilidad social, su sentido y estilo de relaciones entre militancia, apoyos, simpatizantes, votantes,…y tendrá importancia su interés en la conexión europea. Y la ilusión por encontrar salidas. En el futuro surgirán problemas de crecimiento impensables al inicio. A mayor crecimiento de militancia, de diversidad, de lugares de asentamiento y trabajos realizados hacia la sociedad, mayor número de problemas de interpretación de la línea política y de funcionamiento colectivo común; cuanta mayor número de procedencias y variedad de asentamientos locales mayor probabilidad de que la línea política y el funcionamiento tengan ‘fugas’. Aumentarán los ‘escapes’ cuando se pongan en marcha soluciones a problemas concretos, lo cual es más difícil que sumar contrarios de algo. Muchos de los problemas que se critican hoy a los grandes partidos, son los que tendrán estas agrupaciones nuevas en formación. No hay motivos suficientes para confiar, a priori, en que la nuevas opciones, esta vez sí, conseguirá cambiar la situación de paro; ¿por qué tener fe en que cuando consigan 5 o 10 millones de votos esa maquinaria de partido va a ser permeable a la sociedad? ¿Que ‘espíritu santo’ garantiza ese funcionamiento? El quid de la cuestión será asegurar que los líderes de cada nivel, respetarán a su electorado. Pero, ¿si eran los jefes, líderes, dioses elegidos, por qué diablos van a obedecer en un momento dado lo que digan los demás? , ¿De qué servirán entonces las proclamas genéricas y los sueños de fines maravillosos en los que se perdió tantísimo tiempo discutiendo?
  8. 8. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 8 Un partido no es una ONG, es algo diferente. Y más necesario Las Organizaciones No Gubernamentales, aumentan su presencia y su valoración positiva entre los ciudadanos, al mismo tiempo que los partidos pierden apoyos y simpatías. Las ONG, los cooperantes, miles de ciudadanos realizan tares de solidaridad con otros humanos, merecen admiración, y la tienen, generalmente traspasan barreras ideológicas y políticas, tanto da que sean cristianos de base, como militantes solidarios con causas tales como los desahucios, los niños del tercer mundo, los desamparados en guerras, aquellos que huyen, enfermos de malaria o de sida, los que luchan contra las hambrunas, o por proyectos vinculados al agua, a la educación, a la salud, etc. etc. Nada que ver con las emociones que despiertan los partidos políticos y sus militantes, quienes generan una opinión nefasta, así encontramos distinta repercusión difícil de explicar a priori, en la corrupción de ONG’s y partidos, cuando se dan desvíos de fondos, negocios sucios, enriquecimiento personal, influencias económicas totalmente contrarias a sus principios… hasta las subvenciones recibidas por los partidos son cuestionadas, no así las de las ONG’s que en ocasiones camuflan las recibidas por entidades mayores que se llevan un enorme reconocimiento contraponiéndolo al del Estado, a lo político, publicidad de imagen pagada por dinero público, por ejemplo subvenciones que recibe Caritas casi el total necesario para su funcionamiento con los beneficios publicitarios positivos que explota la Iglesia Española, sin prácticamente costes económicos derivados a Caritas. Los sentimientos que mantienen miles de individuos, los contraponen entre partidos y ONG’s, incluso piensan que la solución sería la sustitución de unos por otras. Esta idea está más asentada en ambientes populistas, ‘apolíticos’, franquistas residuales, o en ámbitos religiosos, defensores a ultranza de la caridad como forma de paliar los problemas de la humanidad, idea también asentada en sectores económicos, enemigos de las regulación gubernamental, de los impuestos, de la igualdad de oportunidades, etc. en suma, miles de personas oponen la caridad a la justicia, como valor de organización social. La cuestión es que las ONG –incluyo en el concepto la multitud de grupos y asociaciones que trabajan socialmente sin tener estatus de ONG’s- no pueden compararse con los partidos, son ‘cosas’ diferentes. Mientras que las ONG generalmente trabajan para remediar ‘estropicios’ concretos y parciales de grupos humanos, como por ejemplo en España los comedores sociales para atender a desvalidos por la crisis, los partidos políticos tienen/deberían tener, su ámbito de actuación en la organización social, que entre otras cosas impidiera que existieran esos desvalidos a los que atender, modificando las políticas anticrisis y entonces topamos con la correlación de fuerzas y la lucha por el poder. Aquí encontraríamos una aparente paradoja ya que muchas de las empresas que se verían afectadas por esas medidas anticrisis gubernamentales de una mejor organización y justicia, prefieren costear las tareas caritativas, lo cual ejercitarán apoyando mediante campañas y donaciones a ONG’s determinadas, machacando siempre que puedan, a los políticos.
  9. 9. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 9 La organización de la sociedad trata de impedir los estropicios, simplificando, tendría como uno de sus objetivo la prevención de daños, y en todo caso la atención en momentos de necesidad, pero en cuanto derecho de todos, diferente al de atención localizada a grupos seleccionados, basada en la prestación de ayudas por caridad o solidarias de individuos, estados u organizaciones empresariales… Evidentemente hay zonas comunes en la militancia en ambas organizaciones y comportamientos, métodos, sistemas de funcionamiento y organización que podrían ser compatibles, pero siempre tendrán como diferencia fundamental la relacionada con la lucha por el poder político. En la medida que las ONG no atentan directamente contra el poder, no son competencia directa, son bien vistas por todos, solo recibirán elogios y sus militantes serán queridos y puestos como ejemplo por las corrientes ‘bondadosas’, los cercanos a pensamientos religiosos de caridad, nadie atentará contra aquellos que trabajan en un comedor o banco de alimentos para dar de comer a otros seres humanos. Por el contrario sí encontrarán todo tipo de zancadillas e insultos las personas que intenten que todos los seres humanos coman sin recurrir a la caridad, luchando por instaurar un derecho de todos a la comida, por ejemplo implantar algo parecido a un salario básico, encontrará enemigos por muchas partes. En las luchas sociales sea en barrios o regiones, el trato preferente y cuidadoso a los vinculados a ONG contrasta con las zancadillas e insultos a los militantes políticos. Con ser encomiable e importante la labor de las ONG’s, la tarea de los partidos políticos debería ser cuanto menos de igual valoración, ya que es en teoría más importante y amplia, trata de organizar la sociedad teniendo como uno de sus objetivos evitar que exista la caridad, por innecesaria, lo cual implicaría suprimir los grupos marginales de desesperados por enfermedades o carencias materiales, por hambre o por migraciones, interiores y exteriores, tratarían de evitar diferencias individuales producidas por nacer sin medios materiales, prestando educación y atención sanitaria a toda la ciudadanía, medios jurídicos y de representación igual para todos y medios materiales para subsistir en la vejez dignamente o en los períodos de paro… Los ejemplos en estos tiempos surgen por todos lados, por ejemplo reducir prestaciones sanitarias preventivas a segmentos de población con diagnósticos concretos, o a los inmigrantes, aumentará las tareas de las ayudas caritativas, y en general subirán los costes de atención social para tratar de las repercusiones, que se podrían haber evitado con la prevención. Igual encontramos en la cuestión educativa, o con los desahucios, etc. en el tema de la falta de empleo, madre que genera muchas ayudas caritativas, desde partidos y sindicatos aplicando medidas adecuadas, deberían tender a evitar las acciones de caridad haciéndolas inútiles por innecesarias, pero entonces topamos con otros poderes a los que les viene muy bien la situación actual incluyendo acciones caritativas parcheando los agujeros de la sociedad. No, las organizaciones no gubernamentales nunca deberían sustituir a los partidos, salvo que se conviertan en tales con igual u otro nombre.
  10. 10. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 10 Para ganar elecciones son necesarias amplias mayorías Podemos hace aflorar los nervios de IU, PSOE, y otros grupos pequeños, hoy parece que su ascenso sea imparable; nadie tiene una bola de cristal, pero, lo que rápidamente surge también podría rápidamente desaparecer, -el exceso de sobre expectativas puede resultar indigesto- veremos cómo van adaptándose y resolviendo sus contradicciones cuando empiecen a elaborar y reiterar discursos, desarrollen su organización, empiecen a discutir programas y alianzas para municipales autonómicas y generales. El caso es que en todos los grupos políticos empezaron las carreras nerviosas para ver quién está más allá. Todos quieren parte del pastel electoral que cede la socialdemocracia, -además de querer atraer parte del electorado PP- pero de los 11 millones de votos socialistas de antaño, solo entre 1 o 2 millones son auto-titulados izquierdistas, en terminología demoscopia, el resto son de centro izquierda, sin olvidar que los votos de centro derecha. Social y políticamente sería una catástrofe la desaparición de un fuerte partido progresista, socialdemócrata o similar, porque hoy por hoy no se vislumbra una única fuerza de similar potencia capaz de ganar elecciones que pudiera sustituir a los gobiernos derechistas. Sin embargo tampoco se ven posibilidades de vencer a la la derechona con el PSOE existente, quien está inmerso en un cierto grado de descomposición. En los malos tiempos afloran las desavenencias y peleas soterradas durante tiempo, agravado porque son muchos años de orillar debates que ahora estallan todos al tiempo y mezclados, la forma para no encontrar salidas a ningún problema. Un dilema hay sobre la mesa ¿sería útil para conquistar gobiernos la existencia de dos grandes aglutinadores, PSOE- Podemos? No parece, porque el reparto de votos beneficiará al PP. Si un partido quiere ganar el poder político tendrá que contar con gran parte de los votos centristas, de izquierda y derecha, que representan más de la mitad de los electores y ello implica diluir posiciones, discursos y programas, o mezclar y tocar varios palillos a la vez. El poder político es útil para transformar la vida de millones de españoles, la paradoja que debe aceptarse en una sociedad democrática, es que, quien pretenda modificar la vida de millones de personas tendrá que abandonar extremos y dejarse influir por las mayorías situadas en los centros. Las luces repentinas pueden cegarnos, pero está claro que cuanto más extremistas sean los proyectos, a menos gente influirán, lo cual quiere decir que la mejora de condiciones de vida, en extensión y profundidad, para poderse producir, requerirá ganar las elecciones y ello lleva aparejado menor extremismo en discursos, programas y medidas. Una de las diferencias de enfoque entre IU y Podemos, estos últimos no dudan en ser ambivalentes.
  11. 11. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 11 Fuente: Metroscopia. EL País. Febrero 2014. En las sociedades democráticas el voto condiciona conseguir poder político; en la Transición el PSOE de Felipe González logró resolverlo a su favor apostando por modernidad y progresismo, descargándose de la mochila marxismo, izquierdismo y parte de republicanismo. En la sociedad actual el resultado del 99% que se puede contraponer al 1% en el terreno económico no es posible considerarlo de forma similar en el terreno político, nunca se dio semejante proporción de afinidad política en ningún país, esto lo conocen las élites intelectuales, otra cosa es que en ocasiones, normalmente con fines electorales se pretenda movilizar grandes colectivos manipulando el falso sentimiento de igualdad. Se pretende que actuemos aceptando la consigna de todos somos iguales, salvo unos poquitos, el capital, y podemos ir unidos contra una pequeña minoría que siempre serán los otros, nosotros siempre elegiremos situarnos dentro del 90%, aunque vaya usted a saber cuál es el porcentaje de gente que opina parecido a usted. A corto plazo esta actitud podría obtener resultados de sumar apoyos, a largo plazo será un error porque oculta la realidad existente, la sociedad está formada por colectivos con diferentes intereses e ideologías, distinta cosmovisión y diferente opinión respecto a problemas y soluciones. No aconteció en parte alguna que una sociedad camine unida al 90% en torno a iguales criterios de construcción social, ni en dictaduras ni en democracias, ni dentro del Cristianismo ni en el Islam se dan iguales opiniones respecto a cómo tratar y relacionar personas y los múltiples problemas que conforman una vida. La existencia de partidos, o partes de la sociedad, es una de las muestras de la diversidad de intereses e ideales, sueños y expectativas; una muestra española, fueron presentadas 500 candidaturas, -que no partidos-, a las elecciones generales de 2011; obtuvieron representación parlamentaria 13 partidos. Al menos habría que sumar otros tantos partidos con votos pero sin representación, y muchas candidaturas sin votos, lo cual evidencia múltiples grupos de diferentes intereses ante múltiples problemas como el paro, los contratos fijos, la deuda, la juventud, las pensiones, el fracking, la libertad sexual, el laicismo, la energía atómica, la corrupción, sistemas electorales, el
  12. 12. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 12 aprovechamiento del agua, la urbanización del territorio, sobre la vida y la muerte, sobre relaciones entre sexos, la inmigración, los animales, los transportes, etc. etc. Es más, en las sociedades modernas aumentan la complejidad y transversalidad de las opciones, ideas e intereses locales, sectoriales, grupales,… haciendo mentira que todos queramos las mismas cosas para resolver iguales cuestiones; la tendencia a simplificar los contrarios –el capital, el demonio- solo empeora encontrar las salidas posibles a problemas concretos que necesitarán de negociaciones consensos y pactos, que aquí pocos abordan apoyándose en criterios de racionalidad. Elabora Manuhermon, para ‘Arian seis’. Datos del CIS, 2014-febrero. En las mayorías confluyen múltiples intereses En sociedades complejas como la actual, no duden que existen intereses contrapuestos, interactuando en muchas ocasiones transversalmente, no podemos creer que la organización social pueda funcionar sin partidos -o similares-, con el nombre que quieran, en definitiva grupos de gente, lobbies, que acumulen presión y esfuerzos en torno a iguales o similares deseos. Otra cuestión es que hoy un partido no pueda representar la diversidad social sin sufrir graves contradicciones en sus filas. Pero de ahí a pensar en su inexistencia como solución a nuestros problemas, va un abismo, pretender como algunos sugieren, el funcionamiento de los individuos directamente sin partidos, no es una alternativa, es sencillamente irreal. Siempre habría grupos o individuos de presión sobre los mandatarios. Es difícil pensar que puedan presentarse individuos a las elecciones por sí solos, sin que existan detrás grupos de intereses que les apoyen, que les dirijan y se opongan a otros intereses, grupos que pueden ser carteles, agrupaciones de empresas, millonarios… o los partidos. Como es lógico también en esos grupos, carteles, etc. dentro, en su interior y tras ellos tendrán lobbies o influencias diversas, además de las ideológicas, que también serán otro grupo de presión hacia esos individuos supuestamente independientes y sustitutivos de los
  13. 13. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 13 partidos en el ideal de algunos. Ideal o teoría que lleva a la creación de salvadores, de la patria, de la humanidad, de los seres humanos. La necesidad que tienen las personas de unirse para pelear por sus intereses no ha desaparecido, existirá, con el nombre de partido u otro. La existencia de intereses no es algo horrible, sino lo normal entre seres humanos. Olvidar que la política es una actividad humana es la coartada de mucha gente para volcar su responsabilidad sobre los otros, o un signo de inmadurez que trata de buscar al individuo como ser perfecto, angelical o demoníaco. Los humanos somos salvajes, cerriles, criminales, corruptos y un larguísimo etc. también, amables, bondadosos y solidarios, por tanto cualquiera de nuestras actividades tendrá esos componentes. Los que están contra los partidos políticos creen que una sociedad compleja como la española podría organizarse y funcionar sin organismos similares a los citados en la famosa lista de los 445.000 políticos, lo cual les vendría de perlas a los poderes económicos que camparían a sus anchas devolviéndonos siglos atrás a una sociedad en la que los poderosos camparían a sus anchas sin cortapisas ni regulaciones, sin contrapoderes, sin organismos fiscalizadores. Si los políticos no funcionan, hay que barrer y reponerlos, sin esperas a mejores tiempos que resolvieran todos los problemas –nunca llegará ese tiempo-, empezando en cada casa por los medios afines, pero sin falsos idealismos que suelen encubrir populismos dictatoriales e iluminados. La sociedad necesita políticos y ciudadanos, personas comprometidas con su entorno y con sus organizaciones sociales, necesita gente que abandone el estilo hooligans defensora de las barbaridades de los suyos y ventiladores de mierda ajena…los políticos de este país somos todos. Otra vuelta de tuerca la dan los neoconservadores del PP capitaneados por Aguirre y Cospedal, ‘hay que reducir diputados y quitarles el sueldo’. No, no se equivoquen, no se refieren a ellas y consortes, se refieren a los otros políticos susceptibles de ser elegidos por el pueblo. Pretenden aprovechar la coyuntura para que la idea carca y retrógrada cale más y que solo organicen la sociedad los pudientes, que legislen los ricos, o sus representantes, que decidan sobre nuestras vidas los testaferros de grandes compañías, lobbies de intereses económicos o religiosos,… la finalidad es apartar de esa tarea a la ciudadanía, utilizando como excusa la trampa del sueldo. El debate nos traslada siglos atrás y olvida que todo individuo, mandatario o representante, tiene intereses personales o de grupo. Durante un tiempo histórico los intereses se nuclearon en dos grandes campos opuestos, explotadores y explotados, el análisis de clases resultaba útil para comprender la realidad y actuar sobre ella. Sin olvidar que la desviación del discurso sobre los temas de igualdad se intentó realizar a partir de la extensión de la diversidad identitaria, la realidad influye en la práctica social y hoy no puede quedar relegada a actuar exclusivamente en el terreno de las clases, -eje izquierda/derecha- la variedad y dispersión de opciones, conflictos y soluciones abren frentes de batalla nuevos para todos los partidos.
  14. 14. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 14 La sociedad se hizo más diversa y compleja en los últimos 35 años Vivimos un entorno alimentado e influido por dos grandes baterías de problemas que interrelacionadas tienen que ver con los reequilibrios de poder entre la economía y la política: 1.- Problemas relativos a los cambios sociales observados a finales del siglo XX – en Europa y EEUU comenzaron en el último tercio de siglo con Reagan y Thacher- modificaciones estructurales en la organización y distribución del trabajo y en las formas de vida lo cual afecta a la composición de clases y grupos sociales aumentando su dispersión y complejidad de los intereses y nuevas formas de activismo que demandan nuevas formas organizativas y de selección de élites. 2.- Problemas relativos a las crisis, económica, política e institucional… lo cual está relacionado con la pobreza y aumento de las desigualdades, la deuda, el paro, la globalización, los emergentes… también con la corrupción y la necesidad de regeneración democrática que incluye las formas de participación ciudadana en la sociedad, organizativas, participativas, deliberativas de selección y revocación de élites… La falta de democracia en los partidos es un serio problema, tiene relación con la posibilidad de intervención ciudadana en los asuntos que le afectan, también tiene que ver con la corrupción, aquellos militantes corruptos se sienten poco controlados en sus actividades por parte de los representados, poder elegir en listas no bloqueadas totalmente permitiría quitar a los mas chungos; tiene relación con la financiación irregular de los partidos, al no tener control sobre ellos dará lugar a trapicheos y prebendas, la falta de democracia interna impide control sobre los aparatos de partidos y remover cargos fácilmente por asumir responsabilidad política al margen de penalización judicial… Evidentemente son necesarios cambios legales, pero nada se andará mientras en los partidos no entre aire renovador, nuevos individuos, otras fuerzas que pongan en marcha las maquinarias ante el agotamiento mostrado, porque, más importante que las leyes son los comportamientos de las personas que ya deberían haber producido cambios con el marco legal existente. Otras reglas de juego para cambiar los partidos solo serán posibles si son empujados a cambiar, previamente. Democracia interna y cambios en la militancia son imprescindibles, además hay otros problemas generales que afectan a los europeos, y que influyen en la crisis de las formaciones de izquierda. Empiezan a ser visibles en la época de Thacher y Reagan y se profundizan tras la caída del muro de Berlín, son transformaciones profundas que experimenta la clase obrera, las bases sociales tradicionales de izquierdas, se fragmentan y dispersan y aumenta la complejidad de intereses enfrentados. El agotamiento de los partidos en España, hoy clamoroso, era visible a partir de la segunda mitad de los noventa y tiene que buscar explicaciones y respuestas a estos cambios, que producen gran inquietud entre los partidos de izquierda, no están claras las opciones que tomarán, ni quiénes lograrán fuerza ser el único gran aglutinador, ya que ahora parecen empatados PSOE-Podemos y a distancia IU. Lo que sí conocemos son
  15. 15. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 15 los problemas que tienen los partidos socialdemócratas, o quienes pretenden sustituirlos; las contradicciones sociales surgidas tras el largo período de desarrollo de estado de bienestar terminada la II Guerra se manifiestan abruptamente y de forma nítida a finales de siglo en toda Europa lo que ha roto, dispersado y enfrentado la base electoral en que se apoyaba la socialdemocracia tradicionalmente estable durante muchos años desde la postguerra mundial. En España el proceso se retrasó dos décadas, respecto de Europa, lo que sirvió para montar el estado de bienestar tras la Transición, pero la ruptura se presenta ahora de forma similar al resto de Europa. Además del problema de las élites extractivas y/o de la casta, o de la agotada generación de políticos que ocupó y dirigió los partidos… además de la generalización de impunidad de los corruptos, la crisis institucional, la crisis del modelo productivo, crisis del mercado laboral, competitividad,… además de la globalización, de los emergentes y de la nueva redistribución del poder en la forma de entronización de los mercados financieros… Además de lo anterior, o precisamente por ello, surgen nuevas, o se hacen visibles ahora, contradicciones difíciles de armonizar y encontrar salidas válidas para todas ellas juntas en un solo partido. Actualmente cualquier aglutinador progresista, se encontrará con una base social diferente a la que existió en el pasado siglo tras la II Guerra Mundial, gran parte de la cual estaba vinculada en torno al movimiento obrero industrial, íntimamente ligado al movimiento sindical y político, el proletariado industrial europeo ha disminuido a la mitad respecto al de hace 40 años, grandes complejos industriales desaparecen, ciudades y barrios obreros quedan sometidos al precariado, aumentaron las personas dependientes de subsidios, la afiliación a sindicatos y partidos se desploma, los nuevos trabajos en su mayoría han ganado en aislamiento e individualismo, aumentan enormemente los mayores de 65 años, los estudiantes, los autónomos, los grupos gerenciales no propietarios directos, los sectores de servicios comerciales, la movilidad de personas y centros de producción, etc. Ha surgido una nueva sociedad muy compleja en intereses dispares que no se encuentra agrupada fundamentalmente, o no solo, en torno al trabajo o la propiedad y control de los medios de producción; colisionan la edad, el género, el sexo, la migración, la religión, las TIC, los nacionalismos, la cesión de soberanía, la diversidad de poderes, la globalización, los mercados, los países emergentes… Un partido socialdemócrata hace 40 años representaba al conjunto de la clase obrera, que por simplificar incluía a todos los trabajadores y sus familias, cuyas vidas variaban poco, vivían en ciudades y barrios parecidos con pautas de consumo similares y necesidades parecidas, hoy un partido que pretendiera representar tanta diversidad de intereses como los citados, tan diferentes y en ocasiones enfrentados lo tiene bastante difícil. Este es un asunto de tan raras soluciones que pudiera modificar la existencia de partido gigante, para acercarse a coaliciones de partidos sensibles a sectores determinados de población, lo que obligaría como poco a la formación de coaliciones electorales. La diversidad de problemáticas potencia diferentes relaciones de militancia, ya no solo en partidos grandes y pequeños, también en ONG’s, u otros tipos de compromisos, a veces determinados por campañas específicas, en todo caso la
  16. 16. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 16 participación exige mayor flexibilidad que la tradicional militancia partidaria y mayor democracia interna, requiere tener capacidad de debate y decisión. Antaño, un partido socialdemócrata tenía más fácil ser gran aglutinador, podía simplificar las opciones a impulsar considerando que casi toda la problemática se concentraba en torno a la clase trabajadora, que era fundamentalmente su base social, el resto de las diferencias quedaban subsumidas en el gran peso que tenía el carácter de clase. Hoy las líneas de fractura son muchas y diversas, y deberían verse afectados por ello todos los partidos, sucede sin embargo, que en España, la derecha está concentrada en su aglutinador que dirige la la derechona, ultras, neoliberales, nacional-católicos, franquistas,… por lo que condiciona sobremanera cualquier otra alternativa ya que todas pasan por intentar frenar la regresión hacia el pasado. Lo anterior es un aspecto particular, que se une al marco de juego de la ley electoral que obliga a concentrar fuerzas para obtener resultados, ambos aspectos influyen en la crisis de la socialdemocracia en España más seriamente que en otros países, en cuanto ganar poder electoralmente, necesita una gran fuerza progresista hoy en disputa entre Podemos y PSOE capaz de contraponerlo al PP. En este punto surgen campañas que pretenden apropiarse electoralmente de parte de la base social PSOE identificándolo groseramente con el PP. Que son parecidos no les quepa duda, en todo país democrático, aquellos individuos que conviven tienen que tener muchos aspectos coincidentes, de lo contrario sería impensable hacerlo, dejaría de ser democrático, pero desde luego una simple mirada a las acciones y políticas desarrolladas durante 35 años permitirían ver las diferencias, en normativa sobre libertades, en tolerancia diaria, en construcción de sanidad, educación, pensiones, ordenación del territorio, apuesta por mayor I+D+i, etc. etc. Que podrían y deberían haber hecho más, puede afirmarse, pero también que no son lo mismo. Los franquistas se mondan de la risa al ver las campañas de los izquierdistas, ellos lo tienen muy claro, pero si dudan vayan ustedes a decirles a los votantes del PP que puesto que son lo mismo, en las próximas elecciones voten al PSOE. El simplismo del pensamiento y la falta de racionalismo se han instalado en grandes sectores de población, incluidas élites de izquierdas. Concentración de ingresos del 0.01%, los súper ricos, proceden de: Income and wealth cocentration in Spain from a historical and fiscal perspective. Facundo Alvaredo y Emmanuel Saez. Journal of the European Economic Association. September 2009. A la derecha detalle del periodo democrático, caída de la curva supone mayor igualdad.
  17. 17. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 17 Se produjeron grandes cambios: Aumentó la población total. Y envejeció. De 37.700.000 personas a 45.328.700. Los mayores de 65 años aumentan de 4.401.000 hasta 7.414.000, mientras que los menores de 16, disminuyen de 10.460.000 a 7.120.000. Se igualan cuantitativamente las cifras de menores y mayores. La población activa aumentó muchísimo, de 13.206.000 a 22.848.200, por el crecimiento de los asalariados que pasan de ser 7.684.000 a 16.681.000, de los cuales 3.000.000 trabajan en el Sector Público. El aumento de trabajadores cambia el peso relativo de los grandes contingentes sectoriales, aumentando los trabajadores aislados, separados y disminuyendo los grupos de trabajadores concentrados. En la Industria los asalariados disminuyen significativamente su peso relativo a menos de la mitad, de representar un 33% del total de asalariados a representar un 12%, de 2.512.000 a 1.927.300. Por contra en los servicios los asalariados aumentan significativamente su peso pasando de trabajar 3.856.000 hasta 11.497.000 llegando a representar un 69% del total. La clase obrera industrial, que fue la base social clásica del sindicalismo y las izquierdas disminuye, en toda Europa, en donde son significativas la bajada de afiliación sindical y militancia. A pesar del crecimiento de asalariados del sector financiero, la mayoría lo son en oficinas pequeñas y no en edificios centrales en donde trabajan de forma parecida a los obreros, agrupados, controlados tiempos y objetivos, lo cual facilita la solidaridad, las acciones colectivas, la sindicación. En la Construcción los asalariados crecen desde 758.000, que eran un 10% hasta pesar un 17% con 2.832.000, sobredimensionamiento evidente en el año del estallido de la burbuja. El Sector Servicios crece hasta 11.500.000 asalariados en 2008, a los cuales hay que sumar 2.282.000 de empleadores, empresarios o autónomos cuando en 1982 había 3.708.000 de asalariados y 1.362.000 de empleadores. En 2008 los no asalariados totales que forman parte de la Población Activa son 3.570.000. El aumento de trabajadores aislados, los autónomos, los dispersos y alejados unos de otros, bares, comercios, taxis… no fomenta sentimientos de compañerismo, dificulta la sindicación aumenta el individualismo, típico de las modernas sociedades occidentales y fomenta la diversidad de intereses arropada en diversidad de situaciones laborales. Estos cambios que se iban produciendo influyeron en la disminución de las huelgas y junto con otros modificaron comportamientos y la composición de clases y grupos sociales influyeron en lo que podemos llamar el agotamiento de la etapa de la Transición. El estado de bienestar europeo estuvo influido por el miedo al comunismo que era una posibilidad real tras la II Guerra, que termina con millones de obreros armados en la lucha contra los fascismos; además por supuesto de miles de huelgas, luchas, etc. La caída del Muro de Berlín marca una frontera en el comportamiento de algunos poderes puesto que la capacidad de atracción del otro lado se anula. Globalización, mercados financieros y emergentes, desplazan gran parte del poder europeo hacia Asia, la desindustrialización que ya fue intensa en Reino Unido con Thacher, se extiende por Europa, en España la
  18. 18. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 18 caída del número de obreros industriales resulta espectacular, lo cual reduce una parte de la base social vinculada a sindicatos y socialdemocracia. En la frontera entre dos siglos la incorporación a la sociedad española de nuevas cohortes de jóvenes aumentaron entre ellos los que basculaban ideológicamente hacia la derecha, como recogen las estadísticas del CIS, a lo que puede predisponer disfrutar de mayor calidad de vida respecto a las anteriores generaciones y a la mayoría de países del mundo, ello genera sentimientos de naturalidad y perdurabilidad de lo disfrutado, que no implican preocupación por su defensa. En la confianza de esos jóvenes en la derecha y su alejamiento de la izquierda también influirá el desconocimiento del papel de la derecha española históricamente, como asimismo la infravaloración de los logros conseguidos, nunca suficientemente defendidos por parte de sectores izquierdistas, muchos de los cuales habitualmente los criticaron como si no tuvieran valor y nada hubiera cambiado desde el pasado franquista. Parte del alejamiento de visiones progresistas en la sociedad, debería buscarse en el entramado izquierdista, y preguntarse ¿qué aporta éste ante cada problema, ante cada reto? ¿Por qué en Madrid, o en Valencia, o Almería arrasa la derecha y ninguna fuerza roja o verde consigue ganar desde hace muchos años?… convendría tratar de explicar las cosas, y dudar al utilizar hoy los mismos discursos que se utilizaban hace 40 años para aclarar realidades que han sufrido enormes cambios. Un gráfico puede condensar muchas variables en una imagen, la evolución del patrimonio de sociedades y fondos de inversión en el período 1956-2006, marca aumentos espectaculares en la década de los noventa, significativo de los cambios que se producían, entre ellos una explosión de las llamadas clases medias, entre ellas trabajadores industriales y de alta cualificación. Abandonar clichés y estudiar los nuevos fenómenos que nos rodean, cuestionarse errores de interpretación, diagnosticos, deseos, utopías, relaciones, mensajes, comunicación, fuerzas, etc. etc. es trabajo pendiente de individuos y grupos activistas, sean anarquistas, comunistas, socialistas, verdes, o feministas,… Porque sí parece claro que las ideas que calan son las derechistas –En Islandia vuelven a ganar los partidos que llevaron a la crisis, en Italia Berlusconi conserva gran poder, en España aplastó la derecha del PP, en Grecia creció como la espuma Amanecer Dorado...-
  19. 19. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 19 El sistema electoral siempre fue un escollo a tener en cuenta Hablamos de modificar la ley electoral y hacerla más proporcional, de abrir las listas para que los ciudadanos podamos elegir de entre los candidatos de un mismo partido, hablamos de que las comisiones parlamentarias tengan mayor peso público, en definitiva que los elegidos por el pueblo estén más cerca de escuchar y hablar con sus electores. (3-08-2010) Todo sistema electoral tendrá pros y contras, favorecerá a unos más que a otros, fomentará mayor o menor gobernabilidad, primará mayor control de electores o cúpulas partidistas, etc. el sistema de generales en España trataba de beneficiar a UCD y por el número de candidatos provinciales asignados tiende a potenciar el bipartidismo. –Los sistemas autonómicos son diferentes al general y distintos entre sí, puede haber circunscripciones provinciales y Comunidades que siendo uniprovinciales tienen varios distritos electorales.- Cuando se creó el sistema de elecciones generales, intentaba conseguir mayoría absoluta con porcentajes de votos del 37%, dicho de otra forma el sistema prima a los mayoritarios concediéndoles un plus de mayor número de escaños que de votos, determinado por los mínimos candidatos exigidos en las circunscripciones electorales, el mayor peso de la España rural sobre la industrial y urbana. El sistema produce como resultado ‘maligno’ una menor representación de los partidos generales, estatales, sobre aquellos otros que concentran el voto en pocas circunscripciones, este último aspecto es del que se valen los nacionalistas para aumentar su representación parlamentaria respecto a la suma de votos. Todos los sistemas tienen ventajas e inconvenientes, pero todos pierden cuanto menor sea el poder que tengan los electores sobre los elegidos. De poco valdrá conseguir muchos escaños o pocos, si la actuación de los parlamentarios no está sometida/controlada por los electores y atiende solo las indicaciones de las cúpulas partidarias, si la ciudadanía no puede influir sobre cada representante serán las cúpulas/aparatos quienes no tendrán limitación, abriendo la puerta a alejar las decisiones democráticas de la ciudadanía. Una reforma debería evitar la sobreprima de unas listas sobre otras, hay diferentes propuestas para discutir, incluso sugeridas por el Consejo de Estado, y puesto que los partidos no adoptan fácilmente los verbos dimitir y expulsar, la ley debe facilitar listas desbloqueadas en algún grado –son algo diferente a las abiertas aunque todos las llaman así- para posibilitar mayor control de los electores sobre los elegidos. El eje de cualquier reforma electoral debe ser permitir a los electores decidir sobre qué persona elegir, poder exigirle responsabilidades sin la intermediación de la élite partidista, con intención de disminuir la presión de la cúpula partidaria y aumentar la influencia ciudadana. Lo anterior reduce el poder de los órganos de dirección de todos los partidos, interesados, torpes y lentos en sus movimientos durante la crisis, e impermeables a la ciudadanía, lo cual unido a su incapacidad para embridar al poder económico, cuando no a su relación con él, mostró inmensas dificultades para difundir públicamente una explicación racional y coherente de lo ocurrido y un discurso creíble de las posibles salidas. Votamos candidatos en listas de partidos políticos, aceptando el sistema la primacía partidaria, deberían ser lo suficientemente abiertas para contener
  20. 20. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 20 opciones de elección para los votantes sobre los componentes de las mismas, una forma de intervenir y forzar expulsiones de canallas tipo ‘que se jodan’ o ‘Collartes’ al uso, o aquellos firmantes de pactos en Cajas de Ahorros, -IU en Caja Madrid, elección de Blesa- etc. Deberíamos poder elegir en las listas, dentro de partidos, que hayan contrastado ideas con el electorado y además han tenido batallas internas dentro de su partido para ser escogidos, es allí en la organización donde pueden sumar apoyos, y parece lógico que disminuyan cuanto más puros, las mayorías desplazan a los márgenes las ideas extremas. Este mecanismo de elección criba candidatos, sopesa individuos y por descontado, empuja también intereses que aúpan o derriban. Pero hay que asumir que los intereses forman parte inseparable de los seres humanos, por tanto de la política, se trata de acompasarlos, de oponerlos, derrotarlos, tolerarlos, sumarlos,… pero nunca ignorarlos. Poder influir los electores sobre los elegidos, tener en manos de la ciudadanía posibilidad de penalizar candidatos, de influir sobre ellos, de que asuman nuestros intereses. Muchos comportamientos corruptos, o ‘canallescos’, de políticos se amontonan sin castigos, o reprobaciones, ni por los partidos ni por parte de la ciudadanía y no es posible esperar una revolución para corregirlos, se trata de modificar cuanto antes la posibilidad de transformar el funcionamiento de los partidos, lo cual no se producirá sin la participación ciudadana, sin mecanismos que faciliten participación e intervención directa, comenzando por poder influir en mucho mayor grado los electores sobre los elegidos. En cualquier caso no olvidemos que la ley electoral, como cualquier otra, es valiosa, pero por sí solas, insuficientes para resolver los problemas si la ciudadanía no empuja en sus ámbitos de vida, calle, trabajos, estudios, medios de comunicación… Urgentemente debemos ir encontrando logros que frenen la desconfianza en los políticos –de la que otros poderes se aprovecharán- o la indignación e insatisfacción aumentarán por el retroceso de los derechos y la pérdida de conquistas sociales que continuará durante años, pudiendo conducir a un desastre aún muy superior. (Septiembre 2012) En nuestro país, sin embargo, se da un preocupante desentendimiento de las élites frente a la suerte de los ciudadanos mayor que en otras sociedades de nuestro entorno. Andrés Ortega, ‘Recomponer la democracia’, RBA 2014. A pesar de las barbaridades que está haciendo el PP, que representan un aumento de penalidades para la gran mayoría de población -condensadas en el crecimiento de pobreza y desigualdad- las encuestas siguen dando al PP ganador de las elecciones. Es cierto que ha perdido muchísimos votos, pero también lo hizo el PSOE y sigue sin recuperarse con claridad siendo hoy uno de los problemas irresueltos, su incapacidad para reestructurarse, para abrirse y adaptarse; gran parte de sus bases sociales han perdido confianza en el PSOE, millones de electores que durante muchos años empujados por sistema electoral primaron su concentración en los socialistas los abandonan –el llamado voto útil lo ven inútil- ¿perderá su papel como gran fuerza opositora a la derecha? la desafección de la ciudadanía hacia el PSOE muestra intenciones de pasar votos
  21. 21. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 21 a otros grupos, e incluso a la abstención. Subieron IU y UPyD muy lejos de los dos grandes partidos. Posteriormente emergieron Podemos y Ciudadanos. La lucha está en la calle, y en el Parlamento, ambas interactúan debiendo llevar el corto plazo de la calle al medio plazo parlamentario convirtiéndolo en leyes. Ahora que los dos grandes partidos parecen perder sustanciales apoyos no olviden que las leyes y procesos electorales españoles priman el bipartidismo, beneficiando la concentración de votos provinciales, -y autonómicos-, lo cual quiere decir que la senda no se romperá, el sistema tenderá a reconducirla, por tanto es ahora que pierden peso los dos grandes cuando sería el momento de sumar a muchos de los pequeños para intentar modificar la ley electoral haciéndola más proporcional, al tiempo desbloqueando listas –que no son listas abiertas- para dar mayor posibilidad de elección y penalización a los electores sobre los elegidos. El sistema electoral español -en las elecciones generales- prima la concentración de votos y pesan más unas provincias que en otras, lo cual favorece a los nacionalistas que concentran los suyos en pocas provincias, perjudicando a los partidos estatales que dispersan los votos por todo el territorio nacional. Los desequilibrios no provienen tanto del sistema D’Hondt, de restos, cuanto de la circunscripción electoral, la provincia, y del número de candidatos asignados a ella. En general tienen mayor peso relativo las provincias despobladas, rurales, que las más pobladas e industriales, sacar un diputado por Madrid cuesta muchos más votos que obtenerlo por Soria, por tanto las encuestas actuales que podrían ser de utilidad en cuanto al número de votos futuro, no son muy fiables en cuanto al número de diputados que se podrían obtener. Los resultados finales dependerán de en qué lugar se obtengan los votos y como estén de concentrados para lograr más o menos escaños. La mitad de los diputados, 175, se logran en las 13 provincias más pobladas con un censo electoral de poco menos de 21 millones de electores, los otros 175 diputados se obtienen en 39 provincias, mas Ceuta y Melilla, con un censo electoral menor a 15 millones, lo cual quiere decir que con menos votos obtienen más diputados, por lo que son más valiosos aquellos obtenidos en provincias menos pobladas. La necesidad de agruparse para no desperdiciar esfuerzos es creada por la ley electoral y forma parte de las reglas de juego actuales. Nacen proyectos de nuevas agrupaciones, organizaciones o cooperativas políticas, de matiz izquierdista y verde además de la UPyD, buscan encontrar representación parlamentaria, dotados de nuevos sueños e impulsos y basados fundamentalmente en el desengaño y posible debacle que se percibe en las filas socialistas a consecuencia de los golpes de timón que han dado sus mandatarios. …/… Demasiados proyectos, en demasiados ámbitos, podrían perder bastantes fuerzas de representación y llevar nuevamente a desilusiones, algunos pretenden con buena lógica sumar un 15 % de votos para salvar las pegas de la ley electoral española que penaliza gravemente a los pocos y dispersos votos, y que ya que estamos se podría aprovechar la situación para exigir a todas las
  22. 22. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 22 fuerzas que se presentaran en las generales un compromiso de adecuación de las prácticas electorales: a) mayor racionalidad entre número de votos/asientos. El propio Consejo de Estado elaboró un informe para paliar algo el problema, que impulsaba aumentar el número de congresistas para dotar al Parlamento de mejor representación, intentando saltar ese obstáculo de 2 asientos provinciales que privilegia a las zonas despobladas y a las hectáreas sobre las personas. b) mayor capacidad de control de los electores sobre las listas, permitiendo elegir nombres dentro de partidos. Listas desbloqueadas o más abiertas que las actuales. c) Elegidos que respondan directamente ante sus electores, además de ante sus ejecutivas, porque la democracia española concede bastante poder a los partidos, pero hay que ampliar el de los electores. En cada grupo político creen ser los mejores y por tanto confían en que son los impulsores de la unidad, pero en torno a ellos hay unos pocos simpatizantes y no millones de personas para vencer a la derechona. Si alguien quiere ganar elecciones debe estudiar la concentración del voto, nuestro sistema electoral y la necesidad de conquistar en amplitud al electorado, con los votos de la izquierda solamente, siempre fue imposible ganar.
  23. 23. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 23 El gen derechista adora el poder sobre todas las cosas Las encuestas dicen que el PP puede seguir ganando las elecciones, en todo caso dan empates con el PSOE y con Podemos, y ello a pesar de la inmensa tragedia que se está instalando en el país, el comienzo de la nueva normalidad para los 30 próximos años, la derecha por su concentración electoral cuenta con mayoría suficiente. En general, en unas elecciones las debilidades del gobierno pesan más que las fortalezas de la oposición, dicen que los gobiernos son los que pierden las elecciones, aplicable a gobiernos de izquierdas y no tan claro al contrario. Las derechas saben qué hacer con el poder ejecutivo y legislativo, saben que esos poderes son superiores a las movilizaciones de la calle. Los izquierdistas no aman el poder, lo repudian, porque no saben qué hacer con él, salvo criticarlo, desconfían de que pueda ser útil para cambiar la vida. La derecha tiene en su ADN el amor por el poder, desde niños saben que con él se pueden conseguir muchas cosas y que el poder es variado, está en muchas partes: en organismos internacionales y nacionales, corporaciones multinacionales y empresas públicas, Cajas de Ahorros y Bancos, en colegios y medios de comunicación, en un Ayuntamiento, Comunidad Autónoma o en una Diputación Provincial, y por supuesto en el Gobierno central. Las elecciones, son muy importantes para ellos porque darán el poder a los suyos, y no importa lo que hayan dicho o hecho, son los suyos. Su grado de afinidad identitaria y de apoyo y pertenencia al grupo es altísimo y está muy por encima del resto. Saben que desde el poder se cambian leyes y reglamentos, se quitan o ponen normas que apoyan sus negocios y a sus empresarios, facilitan la difusión de ideas religiosas o económicas, se expanden ideologías y se taponan otras progresistas. Con el poder difunden mejor su concepción sobre el matrimonio para toda la vida, o la vida y la muerte sufriendo como dice la religión, sobre lo pernicioso de lo público y lo maravilloso de lo privado, sobre los niños por un lado y niñas por otro y sobre mujeres y hombres iguales pero menos…Los electores de derechas no tienen los problemas de confusión que manifiestan tantos izquierdistas y reconocen que en los campos anteriores hay enormes diferencias entre PP y PSOE por eso quieren ganar elecciones y si les dicen que voten a los socialistas porque son iguales, neoliberales como los suyos, se mondarán de la risa. Los individuos de derechas creen firmemente que desde el poder se organiza la vida y no lo reducen a lo económico, saben que desde el poder político pueden cambiar lo cotidiano, adecuar la sociedad a los sueños. Desde el poder político enlazan mejor otros poderes, religioso, militar, judicial, mediático, hasta la calle, en las costumbres, en los púlpitos, en las empresas subvencionadas y/o vinculadas a presupuestos oficiales, en la relación internacional con una u otra concepción europea o atlántica, entre Ayuntamientos y en las taifas autonómicas pueden ceder contratos de servicios, suelo… o potenciar negocios privados que sirven de tapaderas de apoyo. La derecha tiene claro que influye mucho desde el poder político, no solo por la relación privatizadora de grandes empresas que genera sectores empresariales afines, se desvían impuestos de allá para acá, se conceden subvenciones, se orienta la cultura, se influye en las tradiciones y fiestas populares… También pueden acceder con mayor facilidad al consejo de administración de un banco, eléctrica, nuclear, automovilística, o
  24. 24. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 24 constructora… impulsan negocios y transformaciones de la realidad, sea urbanística, cultural, de comunicaciones... Si desde la política se accede a comisiones de control, mejor que mejor, sean de la competencia, del mercado de valores, de Radio y teles TVE o autonómicas, la derecha tiene claro que no son iguales que el PSOE y colocará a sus peones en estos puestos, los Nacho Villa, o Lucía Figar, o tantos otros que no generan confusión entre ellos. Para la derecha cambiar las cosas es modificar tal o cual cuestión en concreto, no la sociedad en su conjunto, que al fin y al cabo cuesta mucho más cambiar, el resultado será un sumatorio de cuestiones concretas, ilusiones, emociones, abstracciones... Un contrato de trabajo único con 20 días por despido, para ellos es un enorme cambio, como lo será aumentar la competitividad únicamente vía reducción salarial, pues no es fácil ni na ahora; mas crucifijos y seguir sin pagar el IBI será importante para la Iglesia; mayor cantidad de colegios de las organizaciones religiosas, lo será para las nuevas tribus católicas; el control televisivo, tipo Madrid o Valencia; impulsar los negocios de amiguetes con suficiente apoyatura legal, para ello cuentan con miles de abogados que evitarán sea considerado corrupción; separar y diferenciar a los distintos será un paso de avance en el camino hacia dios… Las pequeñas cosas pueden dejar paso a las grandes citas que engloban muchas otras, reforma energética, de la administración pública, de la justicia, de la sanidad, de la educación, de la organización del Estado, del mercado laboral, del sistema de pensiones, del sistema financiero, del urbanismo de ciudades y costas, de los transportes, de nuevos modelos de crecimiento, todo ello subordinado siempre a intereses económicos e ideológicos muy claros para ellos, que nunca tienen problemas de confusión típicamente izquierdista. Las derechas sí saben qué hacer con el poder, acumulando transformaciones en el largo plazo sumarán reformas, desarrollos, acciones en la dirección deseada y si pierden elecciones, cuando lo recobren nuevamente, aunque sean otro partido sumarán al mismo objetivo. La derecha entiende fácilmente quienes son de los suyos, y desde pequeñitos estudian para ocupar puestos de mando e intermedios en empresas y Administración, serán sus cuadros militantes que inundarán la sociedad, como hicieron en la segunda mitad de los noventa. ¡Qué desastre se avecina! Todo el camino libre de obstáculos, pero no se preocupen, porque como todos son iguales, da lo mismo. Que retroceso más grande. ¿Conocen ustedes casos de izquierdosos provenientes del campo azul? porque lo contrario ocurre en abundancia. Algunos extrema derechistas provienen del izquierdismo, tanto en EEUU como en España, ¿tendrá algo que ver la desazón que producen tantas derrotas? la desilusión y quemazón de sueños quebrados, por mal preparados y peor digeridos. La falta de racionalidad lleva a bascular ideas, fácil, peligrosamente.
  25. 25. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 25 A los izquierdistas les gusta poco ganar elecciones Los izquierdistas se encuentran incómodos con el poder político, como si no lo quisieran, o como si no supieran qué hacer con él, se perturban gestionando el poder o viendo que lo tengan los suyos, lo cual implicaría en ocasiones, actuar en positivo y no siempre en negativo, típico de oposición, y esto último es lo que parece que tienen asumido millones de izquierdistas. Oposición, donde muchos siempre están, aunque gobierne un partido de los suyos; desde el otro lado del poder, se puede entender mejor el recurso de jugar a la contra, la crítica a cualquier medida, ya que toda acción es criticable y será susceptible de mejorar. Lo realizado por un partido de izquierdas en el poder, no contentará plenamente a su base electoral, ninguna acción de gobierno será completa, porque ningún gobierno instalará la utopía. Falte o no lo emocional en la construcción social, aún admitido que en democracia todo es más ligero y cotidiano, también observamos desánimo en momentos donde lo emocional era exultante, como en el Chile de la UP, o en la España republicana. Para muchos izquierdistas solo vale el paraíso completo y no la parte, se entiende que en el discurso, en la vida diaria viven tal cual, como no podía ser de otra manera. Para ellos un avance en las condiciones de vida tendrá validez si es logrado por la lucha obrera, nunca reconocido realizado desde el gobierno, aunque fuera más importante y global por mejorar o proteger las condiciones de millones de personas. Para muchos no tiene sentido la mejora en concreto, menuda tontería, incluso se desprecia por sindicalista, -era un concepto peyorativo- de tal forma que no se valora el día a día, no ven necesarias las mejoras parciales a la corrupción, abusos, etc. de esta sociedad, que habría que atajar, ellos pedirán el cambio global de modelo, la revolución. Con lo que no tendremos ni lo uno ni lo otro. Viven incómodos a todas horas, ‘esta sociedad no vale, hagamos otra’, es como si una tubería de agua en una casa tiene problemas y mejor que arreglarlo compramos otra casa, como no podemos tener una nueva nos quedamos con la vieja y estropeada. Si un juez prevarica, o saca autos indignantes, si unos directivos de Cajas se llevan la pasta gansa, si hay corrupción urbanística, si unos polis sacuden salvajemente… mejor arreglar la sociedad diariamente, atacar cada una de estas acciones en su momento, sin esperar a cambiar el modelo global, que nunca llega. Hemos perdido la facultad de buscar soluciones concretas a problemas concretos, nos parece muy pequeño lo cotidiano y todo se dirime en el terreno de los sueños, de la utopía, de las grandes proclamas, así buscan lo que llaman salidas, que solo son frases fáciles políticamente correctas, evitando discusión. Todos estamos de acuerdo en generar 3 o 4 millones de empleos que dicen los programas, buscar en los nichos verdes, tecnológicos, etc. etc. pero ¿haciendo el qué?, ¿sacando el dinero para impulsar esas medidas, de donde?, ¿se acabaron las tormentas de la deuda?, lo sacamos de los ricos, la evasión, los bancos, dirán todos, pero ninguno explicará cómo diablos se consigue con 8 diputados, o con 3 listas que sumen 12 congresistas.
  26. 26. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 26 Todo queda reducido al voluntarismo y al deseo, complementado con la crítica a los otros que no saben, o traicionan, o son débiles, nuestra responsabilidad directa, o que tengamos poca fuerza, no suele salir a la palestra, los inconvenientes no se ven, como si realidad y deseos fueran cuestión de voluntad y así sumamos batacazos al no querer sumar realidades, puesto que una vez logradas no se valoran en el lugar de los sueños; salvo para pelear a la contra, para evitar que nos quiten aquello de lo que nunca presumimos. Como todos son iguales, lo conseguido no es nuestro, no termina de estar claro como lo logramos. Los izquierdistas son lobos para la izquierda, son mas rojos que nadie, los iluminados de la doctrina, los más verdes…no valorarán la sociedad socialdemócrata, el Estado de bienestar, dirán que la democracia es mentira, que tropecientos países del mundo son más demócratas y tienen mejores condiciones sociales que nosotros y… Pero en realidad ¿Cuantos países son esos? -Cuba y Venezuela no por favor, no resisten comparación-. Siempre ven que X tiene más medidas sociales y Z más democracia. Pueden ser una decena de países de 200 existentes, de los que se conocen datos que superan a este, pero ¿en todo?, o ¿en algunas cosas, que suponen precios distintos?… La democracia es un sistema imperfecto que refleja equilibrios de fuerzas, no resuelve los problemas aunque crea un marco más adecuado para ello que otros sistemas, salvo en los países citados por ¿¿XXX?? En los que encontraremos sistemas mejores, eso sí, restringidos a unos pocos, mejores para quien los propone, no para el resto, no resisten la prueba de generalizar sus medidas con otros gobiernos diferentes, -autorizar al ejército a dispersar manifestaciones a tiros no es precisamente progresista-. Existen monarquías más democráticas y sociales que muchas repúblicas, democracias históricas con menos libertades civiles que España, en la Cámara de Lores nadie elige, centralismos jacobinos que no admiten comparación al federalismo español, o ‘modelos democráticos’ sin elecciones para cambiar gobernantes que se eternizan etc. La izquierda está molesta en la gestión del poder porque no tendrá la totalidad, ridículo, nunca nadie la tuvo. No acepta conseguir una parte, -aquellos que aceptaran serán considerados traidores por no pedirlo todo- creen que los problemas se resuelven aniquilando al otro y no refuerza discutir, convencer, negociar, pactar, lo cual depende de las fuerzas propias y contrarias, no acepta como valor mejorar respecto a la situación de partida. Cuando a veces llega al poder lo deja en manos de X y a dormir; el hiperliderazgo se cultiva en esta acera, más que a la derecha, donde aparecen poderes intermedios, cuadros de gestión o administración económica, militar, política, mediática e ideológica están distribuidos en el sector privado y en el público. La izquierda si gana un poder local, todo esfuerzo se traslada a la institución y nadie queda fuera de ella para apoyar y extender proyectos, campañas, explicar a los electores… Los izquierdistas son exclusivistas, crean universidades –grupúsculos e intelectuales- que conceden títulos de pureza izquierdista, no hay grados intermedios, restringen los títulos y casi nadie aprueba, así que pocos son de los nuestros. Al final son de izquierdas, ellos, tú y un individuo que conocieron en Cuba y otro en Venezuela, mientras tanto la derecha se extiende en calles, bares, colegios, medios de comunicación, trabajos…
  27. 27. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 27 Nuestras leyes electorales deben ser cambiadas Hablamos de modificar la ley electoral y hacerla más justa, de abrir las listas para que los ciudadanos podamos elegir de entre los candidatos de un mismo partido, que las comisiones parlamentarias tengan mayor peso público y de que los elegidos por el pueblo estén más cerca de escuchar y hablar con el pueblo. (3-08-2010) El sistema electoral español, prima la concentración provincial, lo cual favorece a los nacionalistas, perjudicando a los partidos globales, (nacionales, estatales). Aunque los desequilibrios no provienen tanto del sistema D’hondt, de restos, que evidentemente fomenta mayorías primando a quien más logra, cuanto de la circunscripción electoral provincial y número de diputados asignados a ella. (21-11-2011) Sin duda todo sistema, favorecerá a unos más que a otros, y el español no era excepcional, trataba de beneficiar a UCD. Cuando se creó, intentaba conseguir mayoría absoluta con porcentajes de votos del 37%, el sistema prima a los mayoritarios concediéndoles mayor número de escaños que de votos, determinado por los mínimos candidatos exigidos en las circunscripciones electorales, el mayor peso de la España rural sobre la industrial y urbana. El sistema produce como resultado ‘maligno’ una menor representación de los partidos generales, estatales, sobre aquellos otros que concentran el voto en pocas circunscripciones, este último aspecto es del que se valen los nacionalistas para aumentar su representación parlamentaria respecto a la suma de votos. Todos los sistemas tienen ventajas e inconvenientes, pero en mi opinión todos pierden cuanto menor sea el poder directo que tengan los electores sobre los elegidos. De poco valdrá conseguir muchos escaños o pocos, si la actuación de los parlamentarios no está sometida a los electores y atiende solo las indicaciones de las cúpulas partidarias, si la ciudadanía no puede influir sobre cada uno de sus representantes estamos haciendo mal pan. Desde luego una reforma debería suprimir la sobreprima de unas listas sobre otras –hay diferentes propuestas para discutir, incluso algunas sugeridas por el Consejo de Estado, y otros- y puesto que los partidos no adoptan fácilmente los verbos dimitir y expulsar, la ley debe facilitar las listas desbloqueadas –es algo diferente a las abiertas aunque todos las llaman así- se trata de posibilitar mayor control de los electores sobre los elegidos. El eje de cualquier reforma electoral, debe ser permitir a los electores decidir sobre a qué persona ponen, para poder exigirle responsabilidades directamente sin la intermediación del partido, para disminuir la presión de la cúpula partidaria y aumentar la influencia ciudadana. (19/09/2012)
  28. 28. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 28 El 8 de septiembre de 2010, tomaba datos electorales de 1979 En las elecciones de 1979, quedaron fuera del reparto de representación parlamentaria los siguientes partidos, además de otros 26 con menores votos. Los votos obtenidos figuran a la derecha. En las mismas elecciones partidos con menores electores que los anteriores obtuvieron representación, por obtener dichos votos con menor dispersión al estar concentrados en una o pocas provincias, típico de organizaciones nacionalistas, a los que se les concedió representación parlamentaria muy superior a la obtenida por el rosario de extrema-izquierdistas citados anteriormente, 8 diputados contra 0, cuando la suma de voto del grupo izquierdista era superior al del voto nacionalista, y ello porque optaron a la representación en todo o gran parte del Estado. (A la derecha figura el número de escaños) Si en las elecciones de 1979 no obtuvieron representación parlamentaria 39 partidos, muchos de ellos de izquierdas, en las elecciones de 2008 quedaron sin representación parlamentaria 88 partidos, algunos de los cuales eran verdes reproduciendo los mismos errores. Son lecciones que debemos aprender todos. Otra cuestión al respecto es la posible sobre-representación nacionalista que a pesar de ofrecer un resultado de costes por voto similares a los grandes en número de votos por escaño, produce resultados desproporcionados a escala estatal dejando infra ponderadas las fuerzas nacionales tercera y cuarta, IU, UPyD cuyos escaños les cuestan decenas de miles de votos más que a la primera y segunda fuerza y que a los nacionalistas ya que éstos al concentrar la totalidad de su voto en pocas provincias obtienen ventajas al no tener votos perdidos:
  29. 29. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 29 RESULTADOS ELECCIONES GENERALES 2008. Elabora Manuhermon ‘En mi barrio. Alcorcón’, datos Ministerio Interior Como muestro en el cuadro de ‘Resultados elecciones generales 2008’, los partidos más perjudicados fueron IU y UPyD. Durante toda la historia IU ha sido la formación más perjudicada en todas las elecciones, la que menos escaños ha obtenido en relación al número de votos, y ahora en segunda posición UPyD. Los dos grandes partidos han utilizado unos 66.000 votos para cada escaño conseguido, mientras que IU ha necesitado OCHO VECES, y UPyD, CINCO VECES, más que los dos grandes, que son claramente los beneficiados por la ley electoral. Podemos observar los partidos nacionalistas que salvo el PNV que necesitó unos cincuenta y un mil, el resto de partidos nacionalistas han necesitado: NA BAI similares votos a los dos grandes partidos y los otros, CIU, CC, Esquerra y BNG les ha costado más votos por escaño que a los dos grandes. El motivo fundamental es que en su nacimiento, el sistema electoral español, en cuya configuración tuvieron mucho que ver antiguos franquistas, primaron las provincias rurales y de poca población en contra de las pobladas e industriales. Tenían la convicción de que en los núcleos urbanos e industriales el voto de izquierdas arrasaría, por lo que había que disminuir su peso y lo hicieron eligiendo como circunscripción electoral a la provincia, asignándola un mínimo de representación perjudicando proporcionalmente a las más pobladas e industriales. Por tanto los votos privilegiados, los de mayor representación, no son los votos de españoles nacionalistas, sino los de las provincias pobres y despobladas de Soria y Ávila, Cuenca, Guadalajara, Huesca, Palencia, Segovia, Teruel, Zamora, seguidas de Álava, Albacete, Burgos, Cáceres, Lleida, La Rioja, Lugo, Ourense, Salamanca,... Y las más perjudicadas Madrid y Barcelona.
  30. 30. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 30 En las elecciones generales, lo pequeño pesa demasiado Las candidaturas electorales tienen necesidad de ser grandes para obtener mejores resultados proporcionalmente que las pequeñas, la necesidad de tener una amplia implantación en todo el territorio nacional es un requisito básico para sacar muchos diputados. El sistema electoral español prima las circunscripciones provinciales pequeñas sobre las grandes, las menos pobladas del mundo rural, sobre las concentraciones urbanas, a priori con mas trabajadores industriales y de servicios. Y eso al margen del sistema D'hont que prima las mayorías, sin llegar ni de lejos a las salvajadas del sistema del Reino Unido, en el que solo gana uno, resto pierden. El asunto es que si algún partido, grupo, coalición... pretende obtener buenos resultados en las Generales que se avecinan, debe comenzar por entenderse y coaligarse con fuerzas que sumen, el problema de las alianzas previas es vital para concurrir a las elecciones con un mínimo de posibilidades de éxito; lo fuerza el sistema electoral español, las reglas del juego en el que se quiere jugar. De los diputados al Congreso que son 350, la mitad 175, salen de 13 provincias españolas, que representan casi 21 millones de electores, en cifras de 2011. La otra mitad de 175 diputados salen del resto de provincias, más Ceuta y Melilla, que representan a menos de 12 millones de electores. Vean los cuadros siguientes, las circunscripciones electorales, provincias medias, y abajo las pequeñas. El ruido en las grandes concentraciones urbanas, está muy bien, pero sin implantación territorial en las pequeñas y medianas se tienen muchas posibilidades de perder, a pesar de sacar muchos votos. Otro aspecto favorable
  31. 31. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 31 lo da la concentración de voto, aunque fueran menos votos, si éstos estuvieran concentrados, lograrían mejores resultados, el ejemplo de los partidos nacionalistas es claro. Los 36 diputados de Madrid, 'representan' a 4.653.779 electores. Los mismos diputados, 36 se pueden lograr convenciendo a 2.799.252 electores de 9 circunscripciones provinciales que tienen derecho a 4 diputados cada una. El tirón mediático de Madrid es muy importante, pero si no tienen implantación en Álava, Albacete, Burgos, Cáceres, Lleida, La Rioja, Lugo, Ourense, Salamanca, etc. si no trabajan en las pequeñas, no ganarán. Estos son los datos que explican resultados electorales, las diferencias de las cifras de encuestas en ocasiones chocan con la realidad de obtención de diputados, sobre todo cuando las muestras se realizan en general, en todo el territorio nacional sin prestar atención provincial suficiente. Los votos por sí solos no son suficientes para ganar, depende de en donde se consigan, unos pesan más que otros de ahí la necesidad de estar concentrados en pocos lugares, o implantados en la diversidad territorial, lo cual hoy por hoy no parece ser el caso de los partidos emergentes en comparación con PP y PSOE. La política también son cálculos, de posibilidades, de alianzas previas para lograr implantación...
  32. 32. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 32 Entramos en 2015, la primavera abre la puerta a las Generales Se abre una puerta de oportunidad, hasta las Generales de 2015, elecciones para las que faltan muchos movimientos y recorridos en todas partes, incluida la zona azul, el sistema de elección será poco parecido al de municipales. Se tratará de jugar otro partido con otras reglas, la implantación territorial será clave ya que el peso de las provincias de poca población es superior al de las zonas densamente pobladas, en esta tesitura los dos grandes partidos están más implantados que los dos emergentes, lo cual en generales será vital para sacar buen número de diputados, esto no lo recogen generalmente las encuestas. Ganar el gobierno central es mucho más importante que ganar cientos o miles de pequeños ayuntamientos, permite más y mayores políticas para cambiar e intervenir a favor de la ciudadanía, sobre el paro, cambios legislativos, orientación de inversiones para modificar sistema productivo, reforma energética, mercado de trabajo, reforma de la Administración de justicia, reforma de las AAPP en cuanto contratación y regeneración, reforma local, reducción ayuntamientos, diputaciones, empresas públicas, afrontar un sistema de I+D+i, reforma sistema de transporte de mercancías, reforma fiscal, reforma empresarial, financiera, sindical, relaciones con la Iglesia, Senado, plan de competitividad, plan de saneamiento, etc. etc. y sobre todo habrá que poner en marcha urgentemente un programa de choque contra la desigualdad, pobreza y exclusión social. El problema es que si la gente no visualiza mejoras en ayuntamientos cambiados de aquí a entonces, será muy difícil que traspase la puerta; visualizar mejoras no implica ver resueltos los problemas, para ello faltará mucho esfuerzo, faltarán pactos ampliamente consensuados, planes compartidos de empleo e inversión… faltará tiempo. La gente querrá visualizar algunos pasos en la dirección adecuada, así que es probable que haya que dejar aparte muchos sueños, no se trata de prometer revoluciones en meses, pero sí de ver movimientos. La peor noticia sería que los nuevos grupos y alianzas se liaran a conquistar el cielo quedando atrapados entre murallas legales y embarrados en batallas sin objetivos posibles a cortísimo plazo, los objetivos deben verse realizables en semanas. El reto de Podemos es movilizar a su favor grandes contingentes de electores para tener posibilidades de gobernar, para ello abandonan el esquema izquierda-derecha que les limita el discurso y las posibilidades, saben que solo con la izquierda no ganarían y no quieren publicitar lo básico, cualquiera que quiera ganar necesita centro y derecha para gobernar. El problema es similar al que se encuentra PSOE e IU, pero la forma de abordarlo es diferente, mientras IU no suelta su amarre a la izquierda, lo cual le evita crecer, el PSOE acepta ser un partido socialdemócrata, con intereses e ideología diversos, de centro e izquierda. El problema para el socialismo europeo es que perdió sus señas de identidad global –igualdad, fraternidad, libertad- aquellas que definían un estilo y visión de la vida que mantuvo durante muchos años y que la crisis sepultó para millones de personas.
  33. 33. Reconquistar la política. Ganar elecciones. Manuel Herranz Montero. ‘Arian seis’ Página 33 La globalidad del discurso de las élites de Podemos es algo diferente, pretende situarse al margen de ideologías para evitar encerrarlo en el esquema clásico de izquierda-derecha que limitaría sus posibilidades de crecimiento; ante la situación global de desastre país, intentan captar diversidad de grupos sociales e intereses materiales e inmateriales, quieren introducir un marco general, lo cual requiere líneas genéricas susceptibles de ser interpretadas de manera diversa adaptadas al requerimiento de cada cual, lo que implica no demasiadas propuestas concretas para que todo tipo de electores se identifique oponiendo los desastres de las crisis que viven la inmensa mayoría, el pueblo, y una pequeña minoría que pasa por la crisis mejorando su situación y que ahora controla y gobierna, la casta. El voto de la derecha está aglutinado en torno al PP, (escrito antes de la explosión de C’s) mientras el voto del resto –voto de progreso…- está disperso, entre varios partidos de centro e izquierda y dos grandes opciones aglutinadoras, PSOE y Podemos. Ganar por mayoría absoluta es posible con 11 millones de votos siempre que el resto de votos se encuentre disperso entre varios partidos, lo cual aquí y ahora tiene en su mano el PP, pero no el PSOE o Podemos, cuya suma de votos aunque fuera superior estaría repartida, reduciendo bastante sus posibilidades de gobierno ya que el sistema electoral penaliza la dispersión favoreciendo la concentración. Podemos lo afronta apostando a todo o nada, pretende derrotar al socialismo hasta convertirlo en residual y que la disputa sea entre ellos y el PP, lo cual daría lugar a un nuevo bipartidismo. En todo caso el problema de los estrategas para hacer aparecer diferente el marco global de las distintas opciones entre los electorales, será monumental. Unidad de la derecha y dispersión de la izquierda, cuestiones antiguas discutidas ampliamente en el mundillo de la militancia, como también lo era la fidelidad ideológica en las votaciones, superior a la fuerza de los programas, ampliamente demostrado por las votaciones durante la Transición. Esta última idea la reincorporó al mundo actual haciéndola famosa George Lakoff, autor del librito ‘No pienses en un elefante’ editado por Editorial Complutense. El autor, profesor universitario en Berkeley, hizo una lista de cuestiones importantes de los republicanos en estos años y se encontró que encajaban en la visión de conjunto de vida conservadora; al pensar en las demócratas, comprobó que todas tenían contraposición. Eran dos visiones globales del mundo manifestadas en cada campo concreto. Sintetizando viene a decir que a un grupo de electores, le une fundamentalmente los valores globales y no los programas, dice que la mayoría de la gente no vota por intereses materiales, sino por intereses inmateriales, por su identidad, votan por aquellos con quienes identifican sus valores inmateriales. Lakoff mantiene que los valores morales son más importantes que todas las demás cuestiones y que las visiones del mundo viven en la mente de los votantes. Agregaría otra idea que el librito desarrolla poco y es la de transversalidad en la vida moderna, quiere decir que en todas partes los individuos mantenemos en general aspectos de unas teorías acompañados de

×