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Ellas también juegan

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Situación de mujeres deportistas en España

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Ellas también juegan

  1. 1. Ellas también juegan Mayo 2013Deportes 1 Son campeonas nacionales e internacionales, y algunas han participado en los Juegos Olímpicos. Dedican o han dedicado su vida al deporte, pero mayoritariamente se ven obligadas a estudiar y buscar un trabajo remune- rado para ganarse la vida. Pese a conseguir más éxitos que los hombres, ellas son menos reconocidas y me- diáticas. Deportistas, sociólogos, entrenadoras y perio- distas analizan la situación actual del deporte femenino en España. Por MIRIAM BOUIALI BRINES Cursa de la Dona de Gandia, en la que participaron más de 5.000 mujeres. M.B.
  2. 2. árgate de mi carrera, y dame esos números” dijo Jock Semple a Kath- rine Switzer, refiriéndose al dorsal que ésta llevaba en su camiseta. El lugar era Boston, el año 1967, y el aconteci- miento el tradicional maratón que se corre en la ciudad, en ese momento desde hacía 70 años. El conflicto era que las mu- jeres no corrían en aquella época. “La idea de correr largas distancias fue siempre cuestionada para las mujeres, porque una actividad intensa significaba que se te po- dían poner las piernas grandes, crecer el bigote y vello en el pecho, y que tu útero se podía caer”, afirma Switzer en un vídeo de Makers, una plataforma digital audio- visual que da voz a mujeres “de ayer y de hoy que cambiaron América”, según pre- gona su web. La deportista, que ya no es la joven de las imágenes de la época, ase- gura que se dio cuenta: “si no terminaba la carrera todos iban a creer que las muje- res no pueden hacerlo, que no merecen estar aquí, que no son capaces”. “Tengo que terminar esta carrera”, se dijo. Y así fue, aunque Jock Semple, uno de los di- rectores de la carrera, cuando se percató, intentó impedírselo estirándole de la ca- miseta. Y es que, la participación de Swit- zer fue una sorpresa, ya que se inscribió con sus iniciales, y en aquella época nadie imaginó que las letras “K V Switzer” co- rrespondieran a una mujer. Cinco años después de estos hechos (1972), las mu- jeres ya tenían derecho a participar en la maratón. En todos los ámbitos y a lo largo de la his- toria, las mujeres siempre han tenido que remar a contracorriente, siempre han te- nido que conseguir derechos y privilegios que los hombres tenían pero que a ellas se les negaban, lo que también afecta al deporte. En España, las gemelas Montes, Sagrario Aguado, Isabel Mozón, Carmen paredes, Julia Torres, Merche Morales, Pilar Pardo… son algunas de las mujeres que se atrevieron a romper con la creen- cia de que las mujeres no podían ser atle- tas, hace 50 años. Según la Guía para la incorporación de perspectiva de género a la gestión depor- tiva local elaborada por el Consejo Supe- rior del Deporte (CSD) y la Federación Española de municipios y provincias, el deporte es un ámbito tradicionalmente masculino, donde se manifiestan las des- igualdades de género existentes en otras esferas de la sociedad, con sus mitos, es- tereotipos, condicionantes culturales, educacionales, y organizacionales, que marcan la relación entre hombres y mu- jeres. Actualmente, imágenes como las Mayo 2013 Deportes 2 Kathrine Switzer en el momento del incidente durante la carrera. AP (www.kathrineswitzer.com/press-room/photos). “ La invisibili- dad de la mujer como protagonista de la información deportiva es un hecho habitual En la práctica deportiva de las mujeres es perjudicial la persistencia de actitudes machistas
  3. 3. protagonizadas por Kathrine Switzer pueden parecer im- pensables, pero las deportistas mujeres no tienen las mis- mas oportunidades ni reconocimiento social que los deportistas varones. Las diez personas más reconocidas Andrés Iniesta, Rafa Nadal, Pau Gasol, Vicente del Bosque, Iker Casillas, Matías Prats, Antonio Banderas, Paco León, Xavi Hernández y Jordi Évole son, según una encuesta de Personality Media, los 10 españoles más conocidos y valo- rados de 2012. Todos hombres, que tienen en común apa- recer en televisión. Ninguna mujer, aunque fueron ellas, las deportistas, las que inflaron el medallero español de los Juegos Olímpicos de Londres (de las 17 medallas conse- guidas, 10 fueron obtenidas por españolas); aunque fueron ellas, las que batieron récords, como Mireia Belmonte estos últimos años; o aunque fueron los equipos femeninos de distintas disciplinas los ganadores de varias competicio- nes europeas. La misma encuesta realizada sólo a mujeres incluye a Amparo Baró y Lola Herrera en este top 10, pero tampoco a deportistas chicas, lo que muestra que a pesar de muchos éxitos y esfuerzo, éstas no son referentes. Una de las causas podría ser la falta de cobertura que los medios de comunicación hacen del deporte practicado por mujeres, como muestran varios estudios. En 2008 éste sólo representaba el 3,4% del tiempo de noticias deportivas, el 5% de los programas deportivos, y el 7,5% de las retrans- misiones de acontecimientos según el Consejo Audiovisual de Andalucía. El estudio “La construcción de las noticias deportivas desde una mirada androcéntrica” de José Luis Rojas (2010), en el que se analizaron 864 páginas deporti- vas de los periódicos Marca, As, El Mundo, El País y La Vanguar- dia, también apunta en la misma línea: el número de competi- ciones deportivas fe- meninas de las que se informó no superó el 1%, y la mayoría de piezas periodísticas sobre ellas estaban ubicadas en breves o columnas, aun tratán- dose de éxitos inter- nacionales. “La invisibilidad de la mujer como protago- nista de la informa- ción deportiva es un hecho habitual”, concluye el informe. Esta desigualdad en el tratamiento informativo no es re- flejo de la situación del deporte de élite español: en 2011, las deportistas ADO eran el 44% del total, las de alto ren- dimiento el 34% y las becadas en Centros de Alto Rendi- miento, el 40%. Además, los Juegos Olímpicos de Londres han pasado a la historia como “los juegos de las mujeres”, ya ellas eran el 45% de los deportistas inscritos y los 204 países participantes contaron con alguna mujer. Por tanto, la desigualdad mediática es mucho mayor que la desigual- dad en la práctica deportiva. Las respuestas de la sociología Antonio Santos, profesor de Sociología y Antropología so- cial de la Universitat de València y miembro del Grupo de Investigación Deporte e Integración Social (DIS), afirma El sociólogo Antonio Santos en su despacho de la Facultad de Sociología de la UV. M.B. Mayo 2013Deportes 3 Un informe del Instituto de Salud Francés (INSERM) de 2008 afirma que las mujeres que han sufrido cáncer de mama que realizan entre 3 y 5 horas de ejercicio a la semana tienen entre un 20 y un 50% menos de riesgo de recaer. Asimismo, las mujeres que andan sobre 4 horas a la semana disminuyen un 40% el riesgo de sufrir lesiones de cadera, y tanto para hombres como para mujeres, practicar 3 horas semanales de deporte reduce a un 30% el riesgo de mortalidad. Por tanto, la falta de práctica deportiva entre las mujeres, además de un problema de desigualdad también lo es de salud; su nor- malización podría generar ahorro en el gasto sanitario. Deporte y salud
  4. 4. que en el proceso de democratización del deporte “se ha producido un cambio importante, pero también ha habido bastantes sombras y parálisis”. Y es que, según datos del CSD de 1980 a 1990 se pasó de un 17% a un 29% de po- blación femenina que practicaba deporte; de 1990 hasta el 2000 la cifra bajó al 27%; y de este último año a 2010, ha subido hasta el 31%, lo que muestra que en los últimos 20 años el dato sólo se ha incrementado en 2 puntos, cuando en la década anterior a esos años lo hizo en 12 (proceso lla- mado “democratización deportiva”). Para Santos, en el año 1992 se llegó a “un techo”. Actualmente, la élite goza de un nivel “muy bueno” pero la práctica de la población general “está en parálisis”. Además, Antonio Santos afirma que las mujeres hacen de- porte individualmente y en interiores, con el objetivo de mantener la forma física y la salud, lo que no es del todo negativo, pero al hacerlo como sacrifico y no desde un punto de vista deportivo y competitivo, se pierden sensa- ciones y relaciones sociales ligadas a la práctica deportiva, por lo que sienten el deporte de manera diferente. “El de- porte no es sólo la realización del acto deportivo, tiene toda una serie de placeres y sensaciones asociadas, aspectos po- sitivos que no están presentes en el deporte ‘de gimnasio’”, dice el sociólogo. El profesor destaca la franja de edad de las mujeres mayo- res de 45 años, generalmente casadas y amas de casa, ya que entre estas la práctica deportiva es escasa. Se necesitan programas específicos para ellas. Otra propuesta sería que las empresas, además de patrocinar acontecimientos, tam- bién aplicaran una política a sus trabajadores, y se inclu- yeran horas de deporte en la jornada laboral, por ejemplo. Por otro lado, también en la práctica deportiva de las mu- jeres es perjudicial la persistencia de actitudes machistas, cuya pervivencia demostró el Instituto de la Mujer en “Ac- titudes y prácticas deportivas de las mujeres en España” (2006): un 30% de los encuestados cree que la actividad deportiva masculiniza a las mujeres, un 15% que el deporte “es cosa de hombres” y que la práctica deportiva es peli- grosa para las mujeres; un 28% opinaba que las mujeres no tienen interés en el deporte, y un 18% que deberían de- dicarse a practicar deporte recreativo, no de competición. Santos afirma que se priman “los aspectos varoniles, el pa- ternalismo y el proteccionismo”, y que persisten las actitu- des machistas, “no sólo entre la gente mayor, también entre los jóvenes, ya que no viene sólo del Franquismo, también del deporte mediático”. En parte, el sociólogo critica que se promocione “de una forma consumista el deporte”, pero no se fomente la práctica real. De hecho, un estudio de la empresa Sport+Markt, publicado en el número 709 de la revista MujerHoy, afirma que el número de aficionadas al fútbol en todo el mundo es de 300 millones, un 38% de los seguidores; en cambio, los datos de la FIFA revelan que hay 29 millones de jugadoras y 250 millones de hombres, lo que indica que las mujeres se han hecho más forofas en los últimos años, pero no se animan con la práctica deportiva, alimentando así la “ficción deportiva”. Además, en su opi- nión, cuando en una retransmisión se afirma a los especta- dores que están viendo “el deporte en estado puro” se menosprecia al deporte del “día a día”, por lo que habría que darle “otro enfoque a la práctica deportiva, no tan de espectáculo”. Manos llenas de experiencia Vicente Añó, colaborador del periódico Levante escribió en un artículo (22-03-2009) que en Valencia “se ha hecho siempre el mejor balonmano femenino de España”. Du- rante unos años, el Iber, equipo de balonmano femenino que fue cambiando de denominación hasta llegar a ser el Mar Sagunto, ganó 14 ligas nacionales consecutivas y una Copa de Europa; “Probablemente uno de los mejores equi- pos del mundo”, según Cristina Mayo, exjugadora de ba- lonmano, entrenadora, y directiva de este club durante un tiempo. Es decir, una vida entera dedicada al deporte, hasta Mayo 2013 Deportes 4 C. Mayo, una de las referentes del balonmano femenino en España. M.B. ” “ Un país no se puede permitir perder equipos como el Ros Casares CRISTINA MAYO
  5. 5. que se desvinculó y se jubiló (también era profesora en la Universitat de València). “Nos dejaron caer”, afirma. Y es que, el equipo emigró –por los patrocinadores– de Valencia a l’Eliana, y más tarde a Sagunt, donde tuvo numerosos pro- blemas con el gobierno local y se las tuvo que ingeniar para poder subsistir y seguir adelante, llegando incluso a orga- nizar una colecta para poder participar en la competición europea. Mayo opina que actualmente el balonmano español, tanto femenino como masculino, está “hundido”. La ex entrena- dora se muestra muy crítica con los políticos, de los que dice que no son “gestores de lo público, ni profesionales, ni honrados”. De ellos añade que “han arruinado la Comuni- dad Valenciana y el balonmano femenino” –la Generalitat Valenciana le debe tres temporadas–, lo que para ella de- muestra “falta de amor a la tierra, y de respeto a los ciuda- danos y al deporte”. En su opinión, “un país no se puede permitir” perder equipos como el Ros Casares (equipo de básquet femenino campeón de varias ligas españolas, que desapareció tras ganar la Euroliga). Además del escaso apoyo político, para Cristina Mayo la falta de soporte social también es uno de los problemas a los que tiene que enfrentarse el deporte practicado por mu- jeres, provocado en parte por la migración de los equipos, ya que algunos cada poco tiempo cambian de localidad, o “al poco entramado asociativo” de la sociedad valenciana. Los medios de comunicación y las redes sociales son “cla- ves”. La ex deportista piensa que los clubs no han tenido “conciencia de la necesidad de esto, y si se ha tenido, no había dinero suficiente”. También critica a los medios por- que no sea noticia, por ejemplo, que el 90% de las jugado- ras de la selección femenina que ganó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Londres haya tenido que irse a jugar al extranjero, lo que ha provocado que el nivel de la liga haya dado un “bajón”. Cristina Mayo explica que en España durante los años 90, algunas deportistas podían vivir –“no con muchos lujos”– del balonmano, y lucharon para que se les reconociera como profesionales, pero al final crearon una “falsa expec- Mayo 2013Deportes 5 El Ciudad Ros Casares fue un club de baloncesto femenino que nació para coronarse en Europa. Tras su traslado de Godella a Valencia, Germán Ros, el presidente, hizo una gran inver- sión (la mayor de la liga española femenina): Las mejores ju- gadoras de hasta nueve países se juntaron en ese equipo. El periodista Xavi Mercader afirma que era como “una ONU for- mada por estrellas mundiales”. El equipo ganó todos los títu- los valencianos y españoles, pero perdió dos Final four europeas, una en casa. El título internacional se les resistía… hasta 2012. El año pasado ganaron el ansiado título en Es- tambul ante el Rivas Ecópolis, en la primera final española de la historia. Unas semanas después llegaba la sorpresa: el Ros no iba a se- guir en la división de honor del baloncesto español, sólo se seguiría manteniendo la cantera. Una vez cumplido el sueño de los hermanos Ros, todo perdía sentido, parecía. Según Mercader, Germán Ros se había dado cuenta de la “falta de apoyo social” que tenía el club, “muy difícil de con- seguir” según el periodista, con un equipo que no tenía juga- doras valencianas. El 95% del presupuesto provenía del grupo empresarial, y el 5% restante de pequeñas aportaciones del ayuntamiento de Valencia y la Diputació, y de rifas, por ejem- plo. La victoria coincidió con la mala situación económica, que afecta a la empresa familiar, y Ros decidió que si no podía mantener el equipo al primer nivel –cosa que no era renta- ble, porque con las entradas gratis, los abonos a un precio simbólico y poca publicidad–, desaparecía. Meses antes de ganar el título, las jugadoras no habían co- brado alguna nómina, y el día que fueron a llevar el título al ayuntamiento de Valencia, el entrenador, Roberto Iñíguez no se mostró muy seguro sobre su continuidad. Aun así, la ma- yoría de personas no se esperaban la desaparición del club. Hubo una “desbandada” de jugadoras, explica Xavi Mercader, encabezada por Silvia Domínguez, que se fue a Rusia. El pe- riodista se pregunta qué hubiera pasado si se hubiera tratado de un equipo masculino. Seguramente el tema hubiera ocu- pado más de una portada en Superdeporte, y algunos textos de Levante y Las Provincias, que es lo que ocupó el fin del Ros Casares, que no estuvo en la prensa valenciana más de dos días. Con 500 socios y unos 1.500 aficionados que solían ir a ver los partidos, “la ciudad de Valencia no lo ha echado de menos”, afirma Mercader. Para él no es un tema de deporte minoritario: “son chicas, no venden”. Un año después, no hay equipos valencianos de baloncesto femenino en la máxima categoría, y Roberto Íñiguez, ha lle- gado a la final de la Euroliga con su actual equipo, el Fener- bahce, aunque no pudo ganar. La debacle del Ros Casares llegó el mismo año que la del Elda Prestigio, o que el Sa- gunto de Cristina Mayo tuviera que ven- der su plaza. Retirada la persona que sustentaba a los clubs, éstos no aguan- tan. Para Cristina Mayo, el ejemplo de este equipo valenciano de baloncesto es “paradigmático”, y muestra de “este desastre de país”. El Ros Casares: de Europa a la desaparición “ El femenino siem- pre es el perjudi- cado” y está pagando por dos la crisis SAGRARIO SANTANA ”
  6. 6. tativa”, ya que la situación no se mantuvo. Además, asegura que en España los empresarios desconocen “la cultura de retorno de beneficios a la sociedad”, cosa que en Estados Unidos se traduce en una especie de ley de mecenazgo, que hace que muchas empresas se animen a patrocinar clubs, lo que provoca el retorno a la sociedad de una parte de sus beneficios. En países del norte de Europa como Dinamarca, Noruega, Suecia o Finlandia, y también en Francia y Alemania, el ba- lonmano cuenta con un muy buen nivel, y lo que es más im- portante para Mayo, con infraestructuras y apoyo social, lo que hace que en épocas de dificultades económicas como la actual, los equipos puedan sobrevivir, ya que tienen dónde sustentarse. Además, se trata de “culturas no machistas”, asegura. En esta línea, Miguel Ángel Murcia, veterano pe- riodista que ha trabajado en Canal 9 durante años, afirma que en otros países como Croacia, Serbia, Dinamarca, Hun- gría, Alemania… “las mujeres tienen grandes equipos y están muy apoyadas”, como muestran las audiencias. En los países nórdicos, el deporte rey es el balonmano, tanto en mujeres como en hombres, y aunque los partidos se re- transmitan por televisión, “es fácil encontrar a 10.000 per- sonas en un pabellón: la gente va pronto, come allí, y después ve el partido. Aquí el balonmano se muere de asco”, relata el periodista. Con todo lo peleado, Cristina Mayo afirma que ha aportado “un granito de arena”, que demostraron que una mujer “puede ser excepcional en el campo deportivo” y “cuando han estado, han sido las mejores”, y ha intentado “dejar el camino un poco mejor a las que vienen detrás”. La épica de sus logros quizás “no ha servido de mucho”, pero en- salza “la generosidad de las deportistas, su gran calidad hu- mana y deportiva,” y los “grupos cohesionados” con los que ha trabajado. A pesar de las dificultades, “funcionaban, por amor a su grupo, lo consideraban su equipo”, asegura. Cristina Mayo fue durante unos meses (2000-2002) entre- nadora de la Selección Nacional Femenina y se vio en si- tuaciones que demuestran “el cachondeo de este país”. Explica que en alguna ocasión fueron a entrenar y el espa- cio estaba ocupado, que a veces faltaban chaquetas de los uniformes, o que ellas tenían que comprar algunos de los materiales del botiquín. En su opinión, “intrusismo” y “mil detalles que influyen en el clima de excelencia que quieres crear”. Sagrario Santana fue jugadora en el equipo de Cristina Mayo. Actualmente es entrenadora de la Selección Valen- ciana, y del equipo de balonmano femenino de la Universi- tat de València. También entrenó durante una época la Selección Nacional Femenina junior, y la Juvenil. Ella no apunta las mismas deficiencias que comenta Mayo sobre la Mayo 2013 Deportes 6 “ El fútbol nos quema, no nos deja espacio para nada SAGRARIO SANTANA ” La Universitat de València ha sido reconocida por segunda vez consecutiva con el premio a la Mejor Universidad Española por la promoción del de- porte femenino, que otorga el Consejo Superior de Deportes. Y es que, la mayoría de usuarios de los servicios deportivos que ofrece la UV son mu- jeres, y la institución “siempre ha trabajado por la igualdad”, según Amparo Dols, técnica superior del Servei d’Educació Física i Esports de la UV. “La UV es muy femenina, ya que hace muchos años que más del 50% de las es- tudiantes son mujeres”, afirma Dols, que añade que “repescan a las mujeres” que generalmente dejaron la práctica deportiva en edades de instituto. La oferta del Servei d’Esports se compone de más de 65 actividades físico- recreativas dirigidas a la comunidad universitaria, pero también a intere- sados externos; competiciones internes entre los distintos equipos que se hayan formado en la UV en las distintas disciplinas deportivas; y las com- peticiones oficiales con otras universidades, a las que se puede acceder tras haberse clasificado. En todas las competiciones a las que asiste, la univer- sidad presenta siempre equipos masculinos y femeninos. Amparo Dols afirma que la UV “a nivel nacional está muy reconocida, tanto por los premios como por los éxitos”. Además, en varias ocasiones ha organizado competiciones. El deporte entre las universitarias Amparo Dols, en su despacho de la UV. M.B.
  7. 7. selección, pero sí reconoce que las actividades y las citas se redujeron –el grupo apenas entrenaba– y que siempre te- nían menos que sus compañeros, como por ejemplo, días de concentración. La decisión unilateral de la federación de que la selección no participara en el Mundial de Montene- gro, precipitó su salida en abril de 2012, tras haber pre- sentado su dimisión como seleccionadora. Santana coincide en muchas de las afirmaciones de Mayo: para ella, el nivel del balonmano también “ha bajado mucho”, y opina que el femenino “siempre es el perjudi- cado” y está “pagando por dos la crisis”. Compara la situa- ción actual con la crisis económica: hubo una época de “burbuja”, en la que llegaron a haber hasta siete equipos valencianos de balonmano femenino en el máximo nivel (Elx, Alacant, Elda…), y en la que se “pagaba mucho dinero y se dedicaron a hacer fichajes, pero sin tener ingresos”. Además, no se crearon ni bases fuertes ni canteras, que sus- tentaran a los equipos. Sobre los medios de comunicación, la entrenadora opina que en general “no apoyan nada al deporte”, incluyendo los medios públicos. “El fútbol nos quema, no nos da espacio para nada”, sentencia, por debajo de él están todo el resto de deportes, y más abajo, el deporte practicado por muje- res, cuyos éxitos son tratados como “anécdotas”, sin segui- miento, ni un antes y un después. Además, también reivindica la necesidad de más base social que apoye al de- porte, y una ley de mecenazgo. No piensa que las autorida- des deberían invertir grandes cantidades de dinero público, sino que podrían apoyar por otras vías, como hacer de ges- tores e intermediarios entre los equipos y las empresas que estuvieran dispuestas a patrocinar. Cristina Mayo afirma que la situación “no es una guerra ex- clusiva del balonmano femenino, es una guerra del deporte español”. Sagrario Santana opina que en el feme- nino “hay que reinventarse, unirse, pensar en el bien común, pero en el balonmano femenino cuesta”. “Llámame coja, que me duele menos” Anna Ortiz, ya se sumergía en la piscina con un año. Empezó a nadar para aprender a convivir con su discapacidad, una parálisis cerebral que afecta a la movilidad de sus extremidades, y poder me- jorar así sus condiciones físicas. Con siete años empezó a competir, a los doce participó en su pri- mer Campeonato de España, en el que ganó dos bronces y una plata. A los 16 años abandonó su lo- calidad natal, Alginet, para vivir en el complejo de- portivo Petxina, de València, y en marzo de 2007 fue convocada con la selección española. Desde entonces, ha participado en varias competiciones europeas, mejorando marcas y ganando medallas, for- mando parte de la Federación Española de Paralíticos Ce- rebrales (FEDPC). Ortiz compagina la vida universitaria con la deportiva, adaptando los horarios de los entrenamientos a las clases, o viceversa, dependiendo de la situación. “Llevo toda la vida así. Me han enseñado a estudiar y compaginar. Cuando hay que apretar en una de las dos cosas, aflojo en la otra”, afirma la deportista, quien añade que no ve la discapacidad como un problema: “si no tuviera la discapacidad, no sería Mayo 2013Deportes 7 Sagrario Santana en las instalaciones deportivas de la UV. M.B. El machismo es una cuenta pendiente en el mundo del deporte, y recientemente algunas declaraciones así lo demuestran. El ex tenista Manolo Santana afirmaba en una entrevista de 20 minutos que “Necesitamos tres o cuatro jugadoras que den la talla, que tengan atractivo físico, que sean mediáticas”, en respuesta a una pre- gunta sobre la falta de referentes femeninas actual- mente en España. Asimismo, el pasado mes de abril, Aitor Karanka, segundo entrenador del Real Madrid decía que el fútbol “es cosa de hombres”, en referencia a una jugada polémica en un encuentro frente al Ath- letic de Bilbao. En esta línea también se manifestó en marzo Bernard Lacombe, ex delantero y actual miem- bro de la directiva de Olympique de Lyon, quien le res- pondió a una oyente en un programa de radio: “no hablo de fútbol con mujeres. Coged vuestras cazuelas y todo irá mejor”. Ejemplos anacrónicos como éstos no faltan, y muestran la pervivencia de la creencia que el deporte es un ámbito masculino. Declaraciones machistas
  8. 8. la deportista de élite que soy”, sentencia. Para ella ganar no es siempre sinónimo de felicidad, lo importante es supe- rarse. La nadadora también destaca el victimismo con el que los medios de comunicación suelen tratar las noticias referen- tes al deporte adaptado, como “dando pena”, y opina que en los medios de comunicación prima más la discapacidad que los éxitos deportivos. “Yo soy discapacitada porque la sociedad me ha puesto la etiqueta”, denuncia la joven, quien piensa que la sociedad pone muchas “barreras”, y que vende más “una persona completa que alguien que le falta un brazo”. Además, también critica la utilización del lenguaje. Palabras como “discapacitados” o “minusválidos”, esconden una consideración de inferioridad hacia las per- sonas con movilidad reducida, por ejemplo. Por eso, Ortiz suele decir “llámame coja, que me duele menos” cuanto conversa sobre este tema. Entre deportistas la mujer no es tratada diferente, pero Anna Ortiz sí cree que en el ámbito mediático las mujeres son tratadas con inferioridad, y que muchos de los valores relacionados con el deporte son tradicionalmente asocia- dos a los hombres. Además, también se diferencia a los de- portistas adaptados, ya que, por ejemplo, la recompensa económica a una medalla olímpica es inferior para los de- portistas paralímpicos. En la conferencia “Dones independents” que tuvo lugar en la Facultad de Filologia, Traducció i Comunicació de la UV el pasado 11 de abril, Mónica Merenciano, judoka paralím- pica ganadora de la medalla de bronce en Londres 2012, afirmaba que había más desigualdad hacia los discapacita- dos que entre mujeres y hombres, aunque también denun- ciaba muchos prejuicios y un mayor seguimiento a paralímpicos, así como la mediatización de algunos, como por ejemplo Oscar Pistorius. En las distintas federaciones no es tan evidente esta des- igualdad, aunque la incorporación de las mujeres siempre ha sido más tardía. En el caso del judo, ellas empezaron a participar en los Juegos de Atenas 2004, 12 años después que sus compañeros. Desde los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, ha habido un crecimiento en la información de deporte adaptado. Mayo 2013 Deportes 8 “ Si no tuviera la discapacidad, no sería la deportista de élite que soy ANNA ORTIZ ” A. Ortiz luce la medalla de oro en los Campeonatos de Berlín 2011. Ortiz. Desde los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, ha habido un crecimiento en la información de deporte adaptado
  9. 9. Mayo 2013Deportes 9 Antes, las pocas apariciones en la prensa se limitaban a contar anécdotas y aspectos morbosos que se centra- ban en la discapacidad del deportista, no en su figura como tal. Según se afirma en Tratamiento de los Juegos Paralímpicos de 2008 en los medios españoles (coor- dina Josep Solves, 2012), “la información en los Juegos paralímpicos es periodísticamente hablando un hecho bastante reciente para nuestra prensa, que los había ig- norado”, y se caracteriza por la “pobreza informativa”: no se ocupan portadas, y el espacio que se dedica en los medios de comunicación es mínimo. En el estudio se destaca la importancia de la labor de los medios de co- municación para que la sociedad conozca a estos de- portistas, ya que son “deportistas con valor añadido”, muestra de “esfuerzo y superación”. No obstante, tam- bién critica el denominado “Síndrome Dickens”, que es la propensión que muchos periodistas tienen a referirse a los deportistas adaptados o paralímpicos hablando de épocas de desolación, de lucha, de sufrimiento, y final- mente de superación y éxito, de una manera un tanto exagerada que hace que los deportistas sean retratados en las páginas de los periódicos como los típicos perso- najes de las novelas del escritor inglés, dando dema- siado aporte emocional. Las conclusiones del trabajo coordinado por Solves son que hay que conseguir normalidad informativa (igual que hacen los espectadores, que se olvidan del impacto inicial y disfrutan del espectáculo deportivo), con una visión integradora, sin destacar el hecho de la discapa- cidad ni en el lenguaje ni en el tratamiento de las imá- genes. Las mujeres y los deportes de contacto Ana Maria Aigneren empezó a jugar a rugby a los 17 años, en su Medellín natal (Colombia), entrenando con botellas de plástico, en campos de tierra, y con la única referencia de algún libro o vídeo VHS. “En Colombia [el rugby femenino] era totalmente nuevo”, afirma, y añade que hacían “enormes esfuerzos” para viajar a Venezuela y participar en torneos con equipos femeninos. Hoy en día en Colombia hay rugby femenino en todas las Fede- raciones Territoriales, se construyen campos, y se forma a entrenadoras, jugadoras y árbitros. Aigneren vino a España en 2001, para mejorar su rugby y poder dar el salto internacional, y lo consiguió. Ac- tualmente es integrante de la Selección Española, que acaba de conseguir la clasificación para el Campeonato del Mundo, que se celebrará en Francia en 2014, juega en el Olímpico de Pozuelo (Madrid), y es entrenadora del equipo universitario de rugby femenino, que ha ido creciendo año tras año en número y calidad, y reciente- mente ha ganado el CADU (Campeonato Autonómico de Deporte Universitario) y es tercera en el CEU (Campeo- natos de España Universitarios). En España, la Federación Nacional va a cumplir 90 años, y en opinión de Aigneren “el rugby femenino está consolidado”, y afirma que “la novedad” es que cada vez hay más mujeres en cargos federativos, entrenadoras, y árbitras que antes habían sido jugadoras. Además, úl- timamente está aumentando el número de chicas, ma- yoritariamente en edades universitarias, que practican el deporte. La jugadora explica que el rugby es un de- porte en el que “cada persona, tenga el físico que tenga, Ana Marí Aigneren (a la derecha) junto a las jugadoras del equipo de la UV. Maria Cardona.
  10. 10. encuentra su puesto y su rol dentro del equipo”. Además, también destaca como motivos a que esté aumentando la práctica deportiva de esta disciplina los vínculos con el grupo que se crean y los valores que se transmiten. En cuanto a los medios de comunicación, Aigneren piensa que las nuevas tecnologías han ayudado a la difusión de los deportes denominados minoritarios, y también de los fe- meninos, ya que “quien quiere enterarse de lo que pasa con el rugby femenino encuentra información. La prensa digi- tal cada vez saca más reportajes y van apareciendo más y más revistas digitales y blogs temáticos”. No obstante, con- fiesa “echar en falta” la cobertura televisiva: “apenas emi- ten rugby masculino, mucho menos femenino. Antes sacan cualquier tontería de un banquillo de la liga de fútbol, que una noticia sobre las últimas hazañas del rugby nacional”. La deportista y entrenadora concluye que quien se informa “es porque ya lo conoce, y quien llega a conocerlo es por el boca a boca, porque alguien le invitó a probarlo, o tiene a al- guien cercano que juega o jugó al rugby”. A la pregunta de si se puede vivir del rugby, Aigneren es rotunda: “no”, contesta, y añade que los clubes “apenas tie- nen dinero para gestionar sus equipos, y en algunos casos para ayudar con el transporte o el alojamiento de jugado- ras”. A pesar de que algunas deportistas reciban becas de Alto Rendimiento o del CSD, afirma que “no se puede ha- blar de profesionalización del rugby femenino”, y como mu- chas otras deportistas, ella también compaginó deporte, estudios y trabajo. Otro de los deportes que no da de comer a sus integrantes, incluso a los del máximo nivel, es el karate. Así lo confirma Cecilia Gómez, karateka (cinturón negro 4. Dan), árbitro nacional, y directora de arbitraje de Valencia y Castellón de la Federación de Karate de la Comunidad Valenciana (FKCV), y profesora de karate, y de Educación Física de pri- maria. Además, también es consultora de belleza, lo que acaba de desmontar alguno de los tópicos sobre mujer y deporte. Su labor como árbitra es dirigir los campeonatos oficiales que se celebran en la Comunidad Valenciana, con- vocando a los árbitros, organizando los tatamis, dando pau- tas… y arbitrar en las competiciones nacionales. Empezó a practicar karate a los 6 años, rodeada de una fa- milia de karatekas. A los 13 años ya era cinturón negro, a los 15 daba clases en la academia de su padre, y a los 16 ya tenía titulación de árbitra en práctica, aprovechando que la Federación Española reclamaba más presencia femenina. En el karate afirma que las mujeres deben de representar un 20% del total. Es un deporte practicado mayoritaria- mente por hombres, “quizás por los estereotipos que marca la sociedad”. Hay pocas mujeres que practican, y por tanto, pocas que dan el paso para ser profesoras o árbitras. En la Federación Valenciana, de 30 o 40 árbitros que hay, tan sólo hay cuatro o cinco mujeres, afirma Gómez. En cuanto al debate sobre si el karate debería ser un de- porte olímpico, la deportista dice que el principal problema es que “para que entre un deporte antes tiene que salir otro”. Afirma que tendría muchos aspectos positivos que fuera olímpico, como subvenciones, por ejemplo, pero teme que al focalizarlo todo en la competición, se pierdan otros aspectos del karate y los karatekas se conviertan en sim- ples competidores, un precio demasiado alto, ya que en su opinión, “el karate no es sólo un deporte”. Pese a los miedos de Cecilia Gómez a la pérdida de valores si el karate se convierte en deporte olímpico, esto no ha ocurrido en el judo, o al menos, así lo cree Ana Carrascosa, Campeona de Europa en cuatro ocasiones, poseedora de tres títulos del Grand Slam de París, doble medallista mun- Mayo 2013 Deportes 10 La karateka y árbitra Cecilia Gómez. M.B. “ En el karate las mujeres deben de representar un 20% del total CECILIA GÓMEZ ”
  11. 11. dial y participante en los JJ.OO. de Pequín (con diploma), y Londres, que afirma que “no se pierden los valores, y que la educación depende de la persona”. A Carrascosa, como a Gómez, el deporte también le viene de familia. De pequeña, se escapaba de sus clases de ballet y se iba a ver a su hermano a las clases de judo. Así pues, con 5 años empezó a practicarlo, hasta hoy, con 33 años, que ha bajado un poco el ritmo, por una lesión en un hombro que seguramente requerirá quirófano. Antes del período olím- pico vivía “por y para el judo”. Ahora aprovecha para estu- diar Magisterio, ya que le gusta, y cree que en el deporte de élite está bien poder tener “la cabeza en otras cosas que no sea siempre la alta competición”. Además, ella también afirma que de esto no se puede vivir, aunque las becas ADO –de las que este año aún no saben nada– ayudan a quien tiene los méritos para recibirlas. La judoka admite que en la alta competición son más mu- jeres que hombres, aunque las diferencias no son tan abis- males como cuenta Cecilia Gómez sobre el karate. En un Grand Slam de París, que es al judo lo que el Roland Garros es al tenis, pueden participar unos 80 o 90 hombres, y al- rededor de unas 60 mujeres. “No es una diferencia abis- mal”, como matiza Carrascosa, quien además, afirma que en los últimos años la mujer “cada vez está más presente” en los campeonatos. Dentro del mundo del judo, Carrascosa no cree que haya diferencias entre hombres y mujeres. Es más, las mujeres consiguen más éxitos que los hombres. No obstante, los triunfos de los hombres “siempre van a tener más reper- cusión”, porque en la sociedad “la mujer está por detrás” y “no está tan reconocida en general”. En cuanto al tratamiento mediático, la deportista opina que el fútbol, el motociclismo, la F1, el tenis… monopolizan, y hacen que sea “muy difícil que otros deportes puedan ocu- par una mínima parcela”. “¿Cuántas mujeres ves?, se pre- gunta; “Eso no quiere decir que no hagan nada”, sentencia. El periodista Miguel Ángel Murcia, además de afirmar tam- bién que las deportistas tienen una menor presencia en los medios de comunicación, opina que cuando éstas son pro- tagonistas de las noticias, lo son más por polémicas que por sus éxitos. Ana Carrascosa ha vivido esto, ya que los me- dios se centraron en buscar el conflicto en torno a ella y su rivalidad con Laura Gómez, otra judoka valenciana a la que le acabó ganando la plaza para competir en los JJ.OO. de Londres. Se publicaron declaraciones de Sugoi Uriarte, pa- reja de Laura Gómez, contra Carrascosa. Ella afirma que era lo que “los periodistas buscaban”, dejando “de lado” la parte deportiva. Le dolió en lo personal, y que no se reco- nocieran sus éxitos, como por ejemplo, llegar a ser la nú- mero uno en la clasificación mundial, pero afirma que siempre se mantuvo al margen, centrándose en el deporte únicamente. Después de llevar más de 15 años en la alta competición, Carrascosa afirma que ha conseguido que grandes rivales se conviertan en grandes amigas. “Mi rival no es el rival, es la persona que tengo que ganar para conseguir lo que quiero”, opina. Su objetivo ahora es recuperarse de la lesión y recuperar un buen estado de forma. Botas de fútbol y libros Tuvo inicios similares a los de Leo Messi, introduciéndose en el mundo del fútbol por un hermano mayor, pero se llama Ruth. No nació en Rosario (Argentina), si no en Cam- porrobles (València). Su camiseta también combina el azul y el granate, pero ella no juega en el FC Barcelona, lo hace en el Levante UD Femenino. Ruth Garcia lleva nueve tem- poradas en el equipo granota. Ha ganado dos copas de la Reina y una Superliga con el Levante, la Eurocopa con la Se- lección Española sub-19, y dos campeonatos de España con la Selección Valenciana. Empezó a jugar en torneos de ve- rano, con chicos, y a los doce años en el club de fútbol de Camporrobles. Siempre ha compaginado deporte y estu- dios: “allá donde iba, siempre venían los libros conmigo”, afirma. Actualmente, Ruth Garcia ejerce ocasionalmente de fisioterapeuta, y entrena todas las tardes, unas cinco horas al día. “Estar en un equipo profesional es sacrificar muchas cosas”, afirma. Tener que dedicar los fines de semana, perder cla- La judoka Ana Carrascosa en los jardines que rodean su facultad. M.B. Mayo 2013Deportes 11
  12. 12. ses… hace que una deportista en algún momento se pre- gunte si realmente merece la pena el esfuerzo. La granota cree que el abandono del deporte por parte de las adoles- centes se produce porque se plantean estudiar o seguir con su carrera deportiva, ya que son conscientes de que “no vas a vivir toda la vida de ello”, argumenta. La futbolista opina que el deporte femenino está “poco va- lorado” y que la prensa “no le da el reconocimiento que me- rece”, además, añade que es “más complicado” que se reconozcan los logros de las mujeres; necesitan que los me- dios de comunicación les den “un empujón” También coin- cide con las entrevistadas anteriores en afirmar que en países como Suecia o Alemania la labor de la mujer se re- conoce más, y una de las posibles causas, según piensa, es que la liga de fútbol masculina de España es “muy potente”, “la mejor del mundo”, y genera grandes cantidades de di- nero. En cambio, lo suyo “no interesa, no genera dinero”. Ruth Garcia afirma que el fútbol masculino tiene mucha fuerza, lo que hace que no se conozcan en España los pre- mios y éxitos que se cosechan en el resto de disciplinas. Por tanto se entiende que podríamos hablar de “monocultivo deportivo”, en referencia al fútbol. Los contratos que suelen tener las futbolistas de primera división son semiprofesionales, y en muy pocos clubs se co- tiza para la Seguridad Social. El sueldo de una futbolista da para vivir el “día a día”, no como el de los futbolistas, que es “para toda la vida”; “las cifras no tienen nada que ver”, ase- gura la deportista. “Fuera el sueldo es mejor que aquí”, afirma. En cuanto a la mala situación económica actual, la futbo- lista explica que en el fútbol femenino no pasa como en otros deportes, que desaparecen equipos de primer nivel; lo que ocurre es que reducen sus presupuestos, y en lugar de optar a los primeros puestos de la clasificación, se con- forman con quedar en la parte más baja de la tabla. En cuanto al apoyo, Ruth Garcia echa un poco en falta el de la Federación Española de Fútbol (FEF), y se muestra agra- decida con la gente que cada partido va a verles, que cada día aumenta, afirma, aunque admite que le gustaría que fueran más, y que se crearan más peñas, pero “tiene que salir de ellos”. “El que viene una vez, repite”, dice. La granota ha sufrido el machismo que aún está presente en los terrenos de juego. En una eliminatoria de la Copa de la Reina contra el Sevilla, el árbitro tuvo un mal papel. La futbolista asegura que ella es una jugadora “bastante tranquila”, y que aunque no esté de acuerdo, no suele pro- testar. En esa ocasión tampoco lo hizo, pero al darle la mano al árbitro una vez ya finalizado el partido, sí que le dijo que le parecía “injusto”, a lo que el linier le respondió: “Tú lo que tienes que hacer es irte a fregar”. En ese mo- “Una mujer que tenga que atender a las faenas do- mésticas con toda regularidad, tiene ocasión de hacer tanta gimnasia como no lo hará nunca (…) Solamente la limpieza y abrillantado de los pavimentos consti- tuye un ejemplo eficacísimo, y si se piensa en los mo- vimientos que son necesarios para quitar el polvo de los sitios altos, limpiar los cristales, sacudir los trajes, se darán cuenta que se realizan tantos movimientos de cultura física que, aun cuando no tienen como fi- nalidad la estética del cuerpo, son igualmente eficací- simos precisamente para ese fin”. Esto es lo que publicaba en marzo de 1951 Teresa, la revista de la Sección Femenina, rama femenina de la Falange. En la época se pensaba que las mujeres “no podían practi- car deporte porque atentaba contra su naturaleza, ya que había ejercicios “que ponían en peligro la mater- nidad”. Así pues, sólo en algunos deportes como el tenis era bien vista la participación de las mujeres. Las pocas deportistas que había sólo encontra- ban un pequeño lugar en competiciones uni- versitarias, por ejemplo, o en centros extranjeros como el Liceo Francés o el Colegio Alemán. Esto empezó a cam- biar gracias a una protesta de atle- tas catalanas en Montjuic (1963), o la celebración en Madrid de los Juegos Iberoamericanos, en los que par- ticiparon muchas mujeres de los otros paí- ses que despertaron una gran expectación entre el público, lo que dejó en evidencia al régimen fran- quista. La mujer y el deporte en el Franquismo “ El deporte feme- nino está poco valorado y la prensa no le da el reconocimiento que merece RUTH GARCIA ” Mayo 2013 Deportes 12
  13. 13. mento ella no reac- cionó, pero esta res- puesta, que los media cu- b r i e r o n , causó gran revuelo y la ira de su en- trenador, ade- más de ser su peor experiencia en un terreno de juego. En cuanto a su equipo, el L e v a n t e , Ruth García explica que están muy con- tentas ya que han hecho una tempo- rada “muy buena”. El objetivo era quedar mejor que el año pasado, y lo han conseguido: han acabado la liga en un cuarto puesto, uno superior al de la temporada pasada, y lle- garon peleando por el tercero. El ambiente en el equipo es “genial”, afirma, y cada partido “era una final”. Además, va- lora muy positivamente el trato que reciben de la directiva, ya que apuestan por ellas, y en cualquier acto en el que la entidad participa, siempre cuentan con la pre- sencia de alguna de ellas. Saltando por encima de la desigualdad Concha Montaner es una de las atletas actuales más laure adas. En su palmarés encontramos 17 títulos como Campe- ona de salto de longitud, sumando los triunfos indoor y out- door, ha sido tres veces olímpica (Sidney, Pequín y Londres), es Subcampeona y Campeona del Mundo Junior, Subcampe- ona Promesa de Europa, Subcampeona de Europa Absoluta, y tiene todos los récords españoles de Júnior a Promesa, con una marca actual de 6.92. “Trabajo, entreno, y soy mamá”, afirma la atleta del Club de atletismo de l’Eliana, que entrena sobre unas 3 horas al día, adaptándolo al horario del tra- bajo. Montaner afirma que casi todas las mujeres deportis- tas estudian o trabajan, muchas son madres, y que sí se puede vivir del deporte, “pero no te va a asegurar toda tu vida” Igual que en otros ámbitos, como el académico o el empre- sarial, Montaner afirma que se sigue valorando “mucho más las gestas de los hombres que de las mujeres”, además de “priorizar más los deportes masculinos que los femeninos”. “Si eres hombre, tienes mucha más relevancia” y “los me- dios de comunicación no dan el mismo trato”, sentencia. En su opinión, “un deporte minoritario, si encima es femenino, es aún más minoritario: llega menos a la gente, llegan menos patrocinadores, llega menos dinero…”. Asimismo, cuenta que la gente la reconoce más en otros países que aquí: “a mí me ha pasado estar en Suecia, y que la gente me pida una foto llamándome por mi nombre”. El pasado mes de marzo, se hicieron públicos los nuevos presupuestos del CSD, en los que se recortan las subvencio- nes a las federaciones en un 34% de media. La disciplina más castigada es el atletismo, que sufre un recorte del 44%, el mayor de todos. La prensa calificaba este hecho de “tije- Ruth García, jugadora del Levante UD, y algunas compañeras en un encuentro frente al Laguneak. M.B. La futbolista, fuera del terreno de juego. M.B. Mayo 2013Deportes 13
  14. 14. retazo histórico”, “estocada al atletismo”, “pozo sin fondo”… Concha Montaner suscribe estos titulares, y añade: “El atle- tismo español se lo están cargando, se están cargando todo el deporte español”. Explica que el atletismo depende de las subvenciones –aunque no lo quieran así–, y que por ello siempre se exige un buen papel en los JJ.OO., “más que a otros deportes”. Con esos recortes, que también afectan a las becas, bajará el rendimiento de los deportistas, ya que éstos primaran un trabajo en el que les paguen, y sólo en- trenarán las horas que el trabajo les deje libres. “Si te queda tiempo entrenarás, si no te queda tiempo, lo dejarás”, afirma Montaner. Además, en cuanto a las becas, además de recortes, los deportistas también están sufriendo las altas exigencias, ya que al deportista se le entrega el 65% de la cuantía, pero el resto de la beca depende de los logros futuros, lo que para Montaner “no es justo, ya que si te han concedido la beca, tú ya te la has ganado con los logros an- teriores”. El camino del deporte femenino ¿En qué situación se encuentra el deporte femenino en Es- paña? Las deportistas, entrenadoras y gente del sector lo tienen claro: El deporte feme- nino está plagado de éxitos, así lo demuestran los re- sultados día tras día, pero aún queda mucho camino por recorrer en diferen- tes ámbitos. Conseguir re- percusión social y lograr captar la atención de los medios de co- municación parece que son los retos ur- g e n t e s . Además, tampoco se puede dejar de lado el tema económico, ya que las deportistas que están en lo más alto necesitan ese sustento, para no desaparecer, como ya ha ocurrido. Viendo los resultados, el deporte femenino tiene nivel para estar en lo más alto, y deportivamente lo está. Ahora el de- bate gira en torno al eterno dilema de “¿qué fue antes: el huevo, o la gallina?”, pero adaptado al deporte: ¿Quiénes son realmente los culpables de la invisibilización del de- porte practicado por mujeres y de sus triunfos? ¿los me- dios de comunicación por no dar cobertura? ¿los políticos por no apoyar? ¿las empresas por no apostar por ellas? ¿o la sociedad que no respalda a las mujeres? En 2012, Michele Bachellet, ex directora ejecutiva de ONU- Mujeres se refería a la situación de las mujeres con estas palabras: “El sexismo en los deportes también se manifiesta en las brechas salariales; en la cobertura de los medios, que se centra más en la apariencia que en el desempeño; en la falta de un acceso equitativo a todas las instalaciones y los equipos deportivos en los tiempos de entrenamiento; en las competencias, la financiación y en una escasa repre- sentación y liderazgo en las instituciones deportivas”. Las recomendaciones del CSD sobre el tema son claras: hay que visibilizar y valorar los logros de las mujeres en el ám- bito deportivo, dar cobertura a sus actividades, usar un len- guaje inclusivo, evitar estereotipos y referencias a su aspecto físico, utilizando su cuerpo de reclamo, así como contar con las mujeres como fuente de información y es- pecialistas. Además, también se aconseja promover entre las chicas la práctica de deportes tradicionalmente consi- derados como masculinos. No hay que olvidar que en nuestra sociedad ellas también juegan, incluyendo el ámbito deportivo, y que la igualdad es un derecho reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Constitució Española, así como en numerosas leyes que se han implantado en los últimos años. M.B. “ El atletismo espa- ñol se lo están cargando, se están cargando todo el deporte español CONCHA MONTANER ” Mayo 2013 Deportes 14

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