CONTRADICIONES CATÓLICAS CON LAS ESCRITURAS
Cuando empecé a conocer la Palabra de Dios, leyendo la Biblia, me di cuenta qu...
muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; más cualquiera que los haga y los enseñe,
éste será llamado grande en ...
por nombre Jesús".
Primogénito significa el primero entre varios hermanos. Si fuera el único hijo, la palabra
correcta hub...
fuera Inmaculada Concepción, no sería humana, puesto que en todo hombre, excepto Dios hecho
hombre, mora el pecado. Por lo...
Abraham; y murió también el rico y fue sepultado... entonces él, dando voces, dijo: Padre
Abraham, ten misericordia de mi,...
Señor nunca instituyó el rezo a alguien distinto del Padre o de Él, puesto que es el único
intermediario entre Cielo y tie...
Vamos a analizarlas por separado:
25 de diciembre: Era conocida en el impero occidental como las fiestas del solsticio de ...
primavera, por eso su carácter cambiante. Bien, esta fiesta es similar a otra egipcia que se
celebraba el mismo día, para ...
4. LA INFLUENCIA PAGANA EN LA TRADICIÓN CATÓLICA
En este artículo quiero reflexionar sobre las grandes influencias que ha ...
llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el cual está en los
cielos" (Mateo 23.9) y por mu...
sociedad.
El problema de aquel entonces es bastante grande, puesto que por ese camino siempre
seguirían siendo una Iglesia...
diosa Astoret o Astarté, que era venerada por el pueblo Fenicio (cananeo y sidonio). Como
vemos el mismo pueblo judío cae ...
endiosar a María, ofreciéndole el mismo tratamiento que al propio Padre, Dios. La misión de
María es la más importante que...
hablan de cómo el pueblo romano, ya cristianizado, no abandonaba el culto a la "Madre de
Dios", Isis, y lejos de quebrar s...
Jesucristo hombre" (1ª Timoteo 2.5).
¿De dónde surge pues, la tradición de María como intercesora nuestra?.
Uno de los pas...
es recogida de la mitología clásica, pues el dios Moscóforo era representado con una oveja sobre
sus hombros.
En cuanto al...
egipcia" o "Cruz de Tau". Este culto se difunde en el mundo helenístico, donde la cruz adquiere
otras formas tales como la...
pagana, llamándose "Pontificex Maximus".
Es Constantino, en el edicto de Milán del año 313 D.C., quien legaliza la religió...
responded: ¿No consultará el pueblo á su Dios? ¿Apelará por los vivos a los muertos? ¡A la ley y
al testimonio! Si no dije...
el saber del mundo antiguo. Con este propósito, reunió a 70 judíos para que tradujeran al griego
y compendiaran todo los l...
¿Por qué se tardó tanto tiempo en integrarlos dentro de la Palabra de Dios si,
supuestamente, estaban inspirados por Él?, ...
2ª de Macabeos 14.41-42 "Las tropas estaban ya a punto de tomar la torre donde se
encontraba Razís, y trataban de forzar l...
Creo que nadie puede dudar que Él, que es de la misma naturaleza del Padre, quiso
hacerse hombre para traernos un nuevo pa...
mentes las escribiré, añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues
donde hay remisión de éstos, no...
tesis sobre las indulgencias, lo que provocó el conocido "Cisma de Occidente", es decir, la
desmembranación de la "Iglesia...
"Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras?
¿Podrá la fe salvarle? Y si un hermano ...
Es mucho más que lo que normalmente definimos por buenas obras, a saber: ayudar al
prójimo si está pasando por una necesid...
Jesucristo y ser rociados con su sangre. A vosotros gracia y paz abundantes” (1ª carta de Pedro
1.1-2). No es una carta pa...
Contradiciones católicas con las escrituras
Contradiciones católicas con las escrituras
Contradiciones católicas con las escrituras
Contradiciones católicas con las escrituras
Contradiciones católicas con las escrituras
Prochain SlideShare
Chargement dans…5
×

Contradiciones católicas con las escrituras

287 vues

Publié le

contradicciones católicas con las escrituras

Publié dans : Spirituel
  • Soyez le premier à commenter

  • Soyez le premier à aimer ceci

Contradiciones católicas con las escrituras

  1. 1. CONTRADICIONES CATÓLICAS CON LAS ESCRITURAS Cuando empecé a conocer la Palabra de Dios, leyendo la Biblia, me di cuenta que debía poner en cuestión todo lo que me habían enseñado desde muy pequeño a lo largo de mi vida. Yo era católico y comprendí que había fundamentos de mis creencias contrarios a la verdadera Palabra de Dios. Sin embargo, el Señor me hizo comprender que mi misión no era convertirme en anticatólico, ni dedicarme a luchar contra ésta ni cualquier otra religión. Mi misión era y es ayudar a quien busca a Dios a conocerle. Si esa persona está en religión ya sentirá libremente que debe salir de ella, ya que dentro de la misma encontrará mucha dificultad para encontrarle, incluso dentro de las creencias "cristianas": protestantes, católicas, ortodoxas..., no hablemos ya de las no cristianas: musulmana, taoístas, budistas... Por lo tanto, me planteé la conveniencia de escribir sobre los errores más manifiestos que he encontrado en la religión católica, con la intención de hacerle llegar, a la persona que esté buscando en verdad a Cristo y se encuentre dentro de esta institución, las diferencias manifiestas, e incluso contradicciones, que existen con la propia palabra de Dios. Le pido a Dios que quite de mi corazón todo afán de protagonismo o incluso de antagonismo. No me interesa luchar contra el catolicismo sino manifestar una realidad, que después de estar una vida buscando a Dios dentro de esta religión, Él me encontró y me sacó de ella. Pero igual hubiera ocurrido si yo hubiera pertenecido a cualquier otra institución, puesto que el Señor nos quiere libres, sin ataduras del mundo, en una relación directa con Él. Mi objetivo es que tú, lector, empieces a reflexionar sobre algunas prácticas e incluso cuestiones de Fe comunes, contrarias a la Palabra de Dios, teniendo claro que "Toda la Escritura está inspirada por Dios" (2ª de Timoteo 3.16), por tanto no seamos rebeldes y queramos acomodar su Palabra a nuestra conveniencia. Armémonos de humildad y mansedumbre para dejarnos guiar y enseñar por nuestro "único Maestro, el Cristo" (Mateo 23.8). 1. EL SEGUNDO MANDAMIENTO DE LA LEY DE DIOS Todo católico cree conocer los mandamientos de la Ley de Dios. En su catecismo vienen reflejados, y desde pequeños los hemos repetido de memoria. El primero: Amarás a Dios sobre todas las cosas, el segundo: no tomarás el nombre de Dios en vano..., sin embargo cuando los buscas, no en tu catecismo, sino en la Biblia, encontramos que el segundo mandamiento de la Ley de Dios es: "No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las servirás; porque yo soy Yahvé tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen y que hago misericordia a millares a los que me aman y guardan mis mandamientos" (Deuteronomio 5.8-10). Hay católicos que defienden las imágenes de Cristo, la Virgen y Santos diciendo que cuando se inclinan ante ellas no se inclinan ante la imagen sino ante Dios. Yo no quiero añadir ni quitar nada a la Palabra de Dios, solo manifestar lo que Él nos mandó escrito en "dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios" (Éxodo 31.18). Sobre la necesidad de cumplir éste y los otros mandamientos recuerda que el mismo Señor nos dice: "No penséis que he venido para abrogar la Ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, 1
  2. 2. muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; más cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos" (Mateo 5.17-19). Cuando en la Biblia aparecen los términos ídolo, imagen e idolatría, se refieren a escultura o pintura que representa a Dios, no sólo a dioses extraños o extranjeros al pueblo de Israel, sino que cuando el pueblo de Israel hace estatua que representa a Yahvé para sentirlo más cercano, Dios siempre rechaza esa imagen y pregunta: "¿a qué, pues, haréis semejante a Dios, o qué imagen le compondréis?" (Isaías 40.18). Un ejemplo claro lo encontramos en 1ª de Reyes 12.28 "Y habido consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: Harto habéis subido a Jerusalén: he aquí tus dioses, oh Israel, que te hicieron subir de la tierra de Egipto". Aquí nadie puede dudar que el Dios que sacó a Israel de manos de los egipcios fuera otro que Yahvé, el único Dios. Incluso en el Nuevo Testamento redunda en esta idea "siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, escultura de arte y de imaginación de hombres" (Hechos 17.29). No creas que sólo en pasajes aislados se refiere Dios a las imágenes o idolatría. Si lees su Palabra verás referencias continuas a este tema, por ejemplo, en el Salmo 115 y el capítulo 4 de Deuteronomio, entre otros. Replantéate la idea fija que tenías sobre las imágenes, que con su adoración y veneración a nadie haces mal, pues todo lo contrario, a ti te lo haces, pues sin querer no adoras a Dios, sino al demonio. 2. EL PAPEL DE LA VIRGEN MARÍA María, la madre de nuestro Señor Jesucristo, fue una mujer humilde que aceptó la voluntad de Dios y concibió, siendo virgen, a Jesús por obra y gracia del Espíritu Santo: "... el ángel Gabriel fue.... a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María... entonces el ángel le dijo... concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y llamarás su nombre Jesús.... el Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con tu sombra; por lo cual también el santo ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios" (Lucas 1.26-38). María, como hemos visto, estaba desposada con José, esto significa que estaba prometida en matrimonio, pero aun no convivían, por esto ella aun era virgen y dijo "¿cómo será esto? pues no conozco varón" (Lucas1.34). Ella vivía rodeada de hombres, dentro de su comunidad, Nazaret, por lo que cuando dice que no conoce varón está refiriéndose a que no ha tenido relación sexual con ninguno, pues ella no estaba todavía casada, sino prometida. Hasta aquí la Iglesia católica está conforme a la Escritura, ya que María efectivamente era Virgen cuando concibió y dio a luz a Jesucristo, pero vamos a analizar una serie de cuestiones consideradas dogmas de Fe, por esta religión, contrarias o sin fundamento bíblico referidas a la persona de María: ¿MARÍA PERMANECIÓ VIRGEN TODA SU VIDA?: La Iglesia católica afirma, como cuestión de Fe, la virginidad de María durante toda su vida. Esta afirmación es contraria a la propia palabra de Dios, puesto que, como verás, existen varias citas donde podemos encontrar que María tuvo otros hijos e hijas con su marido José. En Mateo 1.25, podemos intuir que María y José fueron un matrimonio normal a partir del nacimiento de Cristo: "Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito, y le puso 2
  3. 3. por nombre Jesús". Primogénito significa el primero entre varios hermanos. Si fuera el único hijo, la palabra correcta hubiera sido unigénito, pero nunca primogénito, como aparece en Juan 3.16, referido a Cristo, pero por parte del Padre: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna". Repara en que Mateo dice que no la conoció hasta que... esto significa que después de haber nacido Cristo si la conoció, pero en el sentido que antes explicamos, pues si tu me dijeras que no es así, que se refiere al sentido más usual de conocer, es decir, que María y José nunca se habían visto hasta después de nacer el Señor, he de decirte que estás equivocado, pues en Lucas 2.4-5 María y José aparecen juntos cuando aún María estaba embarazada "Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén... para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta". Reflexiona sobre esta idea y junto con la palabra de Dios, que a continuación citaremos, comprenderás que María tuvo una relación normal, de esposa, con su marido José y que, por consiguiente, no es de extrañar que tuviera otros hijos e hijas. Existen continuas referencias que lo corroboran: "y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están afuera, y te quieren hablar" (Mateo 12.47) "Después de esto descendieron a Capernaum, él, su madre, sus hermanos y sus discípulos; y estuvieron allí no muchos días" (Juan 2.12) "Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos" (Hechos 1.14) E incluso nos da sus nombres: "¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros?..." (Mateo 13.55-56) La tradición católica, para negar esta evidencia, habla de "primos" o de "parientes", por cuestión de traducción del hebreo. Pero si de verdad, estuviéramos hablando de primos o parientes creo que no hubiera existido ningún problema en expresarlo, puesto que existen referencias a estos términos en las escrituras, como por ejemplo: "Más el hijo de la hermana de Pablo..." (Hechos 23.16) o "Más Jesús les decía: No hay profeta sin honra en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa" (Marcos 6.4). Por lo tanto, y basándonos en las Escrituras, debemos de asegurar que María, siendo virgen concibió a Jesús y una vez que hubo cumplido la voluntad del Padre, comenzó su vida conyugal con José, como cualquier esposa y mujer. LA INMACULADA CONCEPCIÓN: Estos términos se refieren a que alguien es nacido sin pecado, sin mancha. Desde el pecado de Adán todo los seres humanos han heredado una naturaleza pecaminosa o errada: "Por tanto, como el pecado entró en el mundo, por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron" (Romanos 5.12), que debe ser redimida por Cristo, el único puro, semejante en todo al hombre excepto en el pecado "Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él" (1ª Juan 3.5). María también, junto al resto de la humanidad, es salvada por el Mesías. Si ella 3
  4. 4. fuera Inmaculada Concepción, no sería humana, puesto que en todo hombre, excepto Dios hecho hombre, mora el pecado. Por lo tanto con este dogma de Fe, promulgado por Pío IX en 1854, sin base bíblica, la Iglesia católica está equiparando a María con Cristo. MARÍA COMO CO-REDENTORA: En el catecismo de la Iglesia católica y en numerosas oraciones, aparece que María es co-redentora o co-salvadora junto a Cristo. Desde pequeño me han enseñado que a Cristo se llega por María, que ella es nuestra Vida y Esperanza, tal y como expresan en la oración conocida como "La Salve". Todas estas afirmaciones carecen de fundamento bíblico. Si partimos de la base, que la palabra de Dios está recogida en la Biblia y que cualquier otro evangelio es anatema (Gálatas 1.8), debemos rechazar estas afirmaciones. Voy a demostrar, fundamentando con citas de la palabra de Dios, que María no cuenta con ninguna de estas potestades, sino que todas ellas forman parte del plan de salvación de Cristo: "Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4.12) "Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1ª de Timoteo 2.5) "Cuando Cristo, vuestra VIDA, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria" (Colosenses 3.4) "Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra ESPERANZA" (1ª de Timoteo 1.1) Por supuesto, rezar a la "Virgen" o a "Santos" es darles un papel de intermediación, del cual carecen, yendo en contra de la Palabra de Dios. MARÍA, MADRE DE DIOS: Esta es una afirmación categórica y sin duda, pues, como hemos visto, María fue la madre de Cristo y, por lo tanto, de Dios hecho hombre. Pero de esta afirmación hasta las creencias católicas, que le han dado un papel fundamental de salvación y de redención, que no tiene, han idolatrado a esta mujer "madre de Dios" convirtiéndola en una diosa. Cristo afirma "... extendiendo su mano hacia sus discípulos dijo: He aquí mi madre y mis hermanos, porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y mi hermana y madre" (Mateo 12.49-50), es decir, que cualquiera que cumple la voluntad del Padre, forma parte de su familia y de su pueblo y no hay que "endiosarlo". LAS APARICIONES: Hace unos años, en nuestra ciudad, pero hubiera podido ser en cualquier otra, hubo una supuesta aparición de la "Virgen" en el campo. Inmediatamente, cientos de personas corrieron en peregrinación a rezar esperando poder ver esa "LUZ" y oír el mensaje que traía del más allá. En esa época yo era muy escéptico; pensé que se trataba de un fenómeno de histeria colectiva. Hoy, basándome en las Escrituras, lo que si tengo claro es que si algo se apareció en verdad allí, o en cualquier otro lugar, no era la madre de Dios ni ningún santo. El mismo Señor explica que los Cielos están cerrados, es decir, que nadie que esté allí, salvo Él, puede descender hasta nosotros: "... murió el mendigo y fue llevado por los ángeles al seno de 4
  5. 5. Abraham; y murió también el rico y fue sepultado... entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mi,... y que le envíes (al mendigo) a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos para que les testifique a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento... mas Abraham le dijo: si no oyen a Moisés y a los profetas tampoco se persuadirán AUNQUE ALGUNO se levantare de los muertos" (Lucas 16.25-31). Este pasaje nos explica que la oportunidad de arrepentirnos y cambiar de vida la tenemos aquí, siempre que nos guiemos por la palabra de Dios, haciendo caso al mensaje de Cristo. No nos va a venir nadie del Cielo para darnos otro mensaje distinto al de Él. Sin embargo, nos advierte que el Demonio tratará de confundirnos, apareciéndosenos, tomando la forma de un "ángel de Luz" o cuerpo celestial: "Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz" (2ª de Corintios 11.14) Si reflexionas sobre las supuestas apariciones que durante la historia se han atribuido a María, te darás cuenta que el mensaje que en ellas se transmite es contrario a la Palabra de Dios, por lo que has de desecharlo, por ser un evangelio distinto (Gálatas 1.8). LA ASUNCIÓN DE MARÍA A LOS CIELOS: Este es otro de los dogmas de Fe, que tiene la Iglesia católica. Sin embargo, en todo el Nuevo Testamento, no hay referencia alguna a esta cuestión, por lo que debe ser una tradición popular que hasta el año 1950 no fue reconocida como cuestión de Fe. Permíteme dudar sobre si María, verdaderamente, fue arrebatada y llevada a los cielos. De todas formas, en la Biblia si aparecen otras asunciones, como la de Elías, quien fue llevado a los Cielos, en vida, montado en un carro de fuego (2ª de Reyes, 1). Por tanto, si el Señor quiso llevar a María al Cielo sin que ésta muriera, Él tiene poder para hacerlo, y de hecho, lo testificó en el caso de Elías y algún otro profeta, sin que los veneremos por ello. En el caso de María esto no queda recogido, por lo que debemos entender, que Dios no quería que se le diera una importancia desmedida, tal y como ha ocurrido, o que, de verdad, María no fue arrebatada y llevada al Cielo y esto no es más que una fábula. LA ORACIÓN Y EL ROSARIO: Como ya conoces, el rezo del rosario es una de las tradiciones católicas más antiguas, que se remonta al año 1090 instaurado por Pedro "el Ermitaño" y que con él se alaba y venera a María "Virgen y madre de Dios". Desde su comienzo hasta nuestros días ha tenido una trascendencia importante, confirmada por la propia jerarquía y recomendado en el Concilio Vaticano II, donde encontramos que: "El amor por la Virgen se manifestará... especialmente en la oración del rosario" (Vol. 2, pág. 251) y "que la recitación del rosario familiar... no hay duda de que... debe considerarse como una de las mejores y eficaces oraciones comunes que la familia católica es invitada a recitar. ...El rosario es una frecuente y favorita forma de orar. De esta manera, la auténtica devoción a María, la cual se expresa en sincero amor y generosa imitación de la actitud espiritual interior de la Bendita Virgen... porque ella, quien es la Madre de Cristo y de la Iglesia, es en forma especial la Madre de todas las familias Cristianas, y de las Iglesias domésticas" (Vol. 2, pág. 865-866). Los católicos basan el papel de intermediación de María en las bodas de Caná: "... y estaba allí la madre de Jesús y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos y faltando vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino, Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora. Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere" (Juan 2. 1-5). Esta cita, más que confirmar la postura católica, confirma la autoridad de Cristo, como único mediador, pues aquí María se aparta de toda autoridad y nos indica que Él es el único que puede realizar el milagro y que debemos cumplir su voluntad. He de decirte que toda la postura católica va en contra de la Palabra de Dios; nuestro 5
  6. 6. Señor nunca instituyó el rezo a alguien distinto del Padre o de Él, puesto que es el único intermediario entre Cielo y tierra, como hemos visto, e incluso nos marca las pautas de lo que debemos hacer a la hora de orar, que a fin de cuentas es hablar con Dios: "Mas tu, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosa tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Vosotros, pues oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad, como en el cielo, así en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy, y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos. Amén" (Mateo 6.6-13). Es decir, Cristo nos indica que siempre nos dirijamos a Él o al Padre, no a otra persona, pues en tal caso lo habría indicado, y por otra parte, en nuestra oración no debemos usar vanas repeticiones, como ocurre en la oración del rosario, que está plagada de repeticiones sin fin de "Santa María..." y "Dios te salve María...", contraviniendo la voluntad de Dios. 3. RITUALES CATÓLICOS: ¿CRISTIANOS O PAGANOS? Aquí quiero hacerte llegar mi sensación de sorpresa, al estudiar sobre este tema y comprender que la mayoría de las fiestas, llamadas cristianas, tienen un trasfondo pagano y por lo tanto sin justificación bíblica. Tras la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, los cristianos, de tradición judaica, solamente celebraban la Resurrección y Pentecostés, como nos queda reflejado en la propia Palabra de Dios: "Porque Pablo se había propuesto pasar adelante de Efeso, por no detenerse en Asia: porque se apresuraba por hacer el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalén" (Hechos 20.16), "Empero estaré en Efeso hasta Pentecostés" (1ª Corintios 16.8). Fue más adelante, a partir del siglo tercero de nuestra era, cuando se empiezan a conmemorar fiestas, que ahora todos conocemos. En general, el cristianismo de entonces quiso asimilar, no en el fondo, pero si en la forma, las antiguas conmemoraciones paganas, incorporándolas a sus ritos, pero no se dieron cuenta de que eso era imposible y que de se alejaban de la voluntad de Dios que quiere que su pueblo no se contamine con los rituales del mundo. Por mucho que se cambien los nombres de las deidades paganas por nombres de "santos", "Virgen" o el propio "Señor", el trasfondo seguía siendo el mismo, como veremos a continuación. Voy a analizar, muy por encima, algunas de las fiestas centrales del catolicismo: LA NAVIDAD Y EPIFANÍA Hasta el siglo IV de nuestra era no se comenzó a celebrar el nacimiento de Jesucristo, pero sin concretar, por la tradición una fecha fija. Así, hubo dos fechas: 25 de diciembre y 6 de enero. La primera es la que se instituyó en el Imperio Romano de Occidente, mientras que la segunda lo fue en el de Oriente. Ahora bien, estas fechas no tienen una certeza cronológica con la verdadera fecha de nacimiento de Jesucristo, pero si tienen una coincidencia con las festividades paganas, de las religiones clásicas, tanto romanas como helenísticas (incluida la egipcia). 6
  7. 7. Vamos a analizarlas por separado: 25 de diciembre: Era conocida en el impero occidental como las fiestas del solsticio de invierno, por lo tanto un culto pagano. En él se celebraba el término del acortamiento de las noches y el triunfo del "dios sol", con el alargamiento del día. Fue entre los años 324-325 D. C. cuando se decidió su institución como fiesta cristiana, pasando de conmemorar la llegada del invierno al nacimiento del Salvador. Otra importante fiesta coincidía en tiempo y era la celebración del nacimiento de Horus, o la resurrección de Osiris, nacido de una virgen (Isis) y que seguía siendo virgen después del alumbramiento, pero esto es objeto de estudio más adelante. 6 de enero: Era la fecha de conmemoración de la "fiesta de la Luz"; en esta fiesta se celebraba el nacimiento del Sol, así en Alejandría, la noche del 5 al 6 de enero se recordaba el nacimiento del Tiempo, Aion, con una procesión de antorchas hasta el templo de Korion. En la procesión se entonaba el siguiente canto "La virgen ha dado a luz, la luz aumenta, la Virgen ha dado a la Luz, el Aion". Este culto pasa a la cultura griega y es ritualizado en todo el imperio heleno. En cuanto a su cristianización, en el imperio de Oriente, como en la actualidad en la religión ortodoxa griega, se celebra el nacimiento de Jesús, mientras que en Occidente se instituye la Epifanía o fiesta de visitación de los Reyes de Oriente. LA FIESTA DEL NOMBRE DEL SEÑOR: ENMANUEL Esta fiesta se celebra el día primero del año, que coincidía con la festividad pagana clásica del nuevo año. SAN JUAN BAUTISTA Su celebración coincide con el solsticio de verano, es decir, el 24 de junio. Este era uno de los días centrales de las religiones paganas, el día del culto al "dios sol". Era una fiesta extendida por todo el mundo antiguo, partiendo del culto a Ra, el dios sol para los egipcios, cuya deidad fue asumida con distintos nombres por la cultura helenística, en primer lugar, y después por la romana. El ritual era parecido al de la actualidad; En la noche, la más corta del año, se encendían hogueras las cuales había que saltar como acto de purificación interior, de liberación de pecados y de malos espíritus. En su cristianización, como es obvio se mantiene este sentido; se le aplica a San Juan Bautista, el profeta que predicaba el bautismo de arrepentimiento de los pecados. SEMANA SANTA Como en las fiestas de la Navidad, su conmemoración comienza en el siglo IV D. C. y como en ésta también tiene su base en una celebración pagana; el culto al dios Atis, celebrándose su muerte y su posterior resurrección. Nuestro Señor Jesucristo no nos manda recordar su muerte y resurrección de forma especial en una fecha determinada, sino conmemorarlo siempre que tomemos la Santa Cena. PASCUA DE RESURRECCIÓN La fiesta de la Pascua se celebra siempre el primer domingo siguiente a la primera luna llena de 7
  8. 8. primavera, por eso su carácter cambiante. Bien, esta fiesta es similar a otra egipcia que se celebraba el mismo día, para conmemorar la entrada de Osiris en la Luna. FESTIVIDAD DEL 15 DE AGOSTO Para el catolicismo en este día se celebra la ascensión de María al cielo. Este hecho, como la mayoría de los que estamos analizando aquí, carece de base bíblica, pues es una tradición que hasta el año 1950 no ha sido objeto de dogma de Fe. Como en todas las festividades analizadas tiene una coincidencia pagana; a mediados de agosto se celebraba en la antigua Grecia y en Roma, el culto a Hécate - Artemisa - Diana, diosa de la Luna y la reina del cielo, con objeto de evitar que enviara las tormentas que tan dañinas son para las cosechas en estas fechas. LAS FIESTAS LOCALES En todas las localidades, ya sean europeas como americanas, tenemos fiestas locales siempre celebradas en nombre de una advocación mariana o de un santo, patrón de dicha localidad. Esta tradición de nuevo tiene su trasfondo pagano, puesto que antes de la entrada de la fe cristiana como religión oficial, las localidades tenían una deidad "patrona" que les infundiera protección y por supuesto, tenían sus fiestas conmemorativas. Así, como la mayoría de las festividades fue cristianizada eliminado la supuesta protección de una deidad pagana, pasando su supuesta protección a un santo o a la mismísima María, en alguna de sus numerosas advocaciones. TODOS LOS SANTOS Y DIFUNTOS La víspera del 1 de noviembre coincidía con una festividad, pagana, celta, la del "Samhein", fiesta que marcaba el final del verano y de las cosechas, para pasar a los días de frío y de oscuridad. En esa noche se creía que el dios de la muerte hacía volver a los muertos, permitiendo comunicarse así con sus antepasados. También esta práctica era habitual en el pueblo romano, pues el 21 de febrero celebraban la fiesta de "Feralia" ayudando con sus oraciones a la paz y el descanso de sus difuntos. En la tradición católica esta festividad se inicia cuando el "Papa" Bonifacio IV, el 13 de Mayo del 609 o 610, consagró el "Panteón de Agripa" al culto de la "Virgen y los mártires", comenzando así una fiesta para conmemorar a esos santos anónimos, desconocidos por la mayoría de la cristiandad, pero que por su fe y obras, son dignos de reconocimiento por toda la humanidad. Es el Papa Gregorio III (731-741) el que cambia la fecha del 13 de mayo a la del 1º de noviembre. El porqué ya lo conocemos, asegurarse así la conversión, a cualquier precio, de estos pueblos, adoptando así prácticas paganas. Como habrás podido leer, existen razones para claras para desechar tales festividades, puesto que ninguna de ellas tiene base en la Palabra de Dios y por lo tanto, estamos ante ritos paganos, eso si cristianizados, pero sin sentimiento espiritual cristiano. Creo que lo que quiere el Señor es que celebremos, si a ti te ha sucedido, cada uno su Pentecostés, es decir, su nacimiento de nuevo y dar gracias, a diario, por este gran advenimiento, pues Cristo mora en nosotros a través de su Espíritu. 8
  9. 9. 4. LA INFLUENCIA PAGANA EN LA TRADICIÓN CATÓLICA En este artículo quiero reflexionar sobre las grandes influencias que ha tenido la tradición religiosa pagana (babilónica, egipcia, griega y romana, entre otras) en la mayoría de los ritos, imágenes y símbolos de la religión católica. La propia Palabra de Dios, como he desarrollado en varios de los artículos que tengo publicados en esta Web, no faculta, sino que prohíbe, a todo cristiano el uso, ni siquiera para adorar a Dios, de imágenes, tal y como así nos lo expresa el propio Dios Padre, en los diez mandamientos (Deuteronomio 5). ¿Entonces, por qué han sido usadas por la tradición católica?, ¿por qué se han atrevido a cambiar la propia Ley divina?, ¿en verdad nos acercan a Dios? Son preguntas a las que intentaré dar una respuesta. Introducción: Durante los tres primeros siglos de nuestra era, la Iglesia, tal y como nos aparece en las cartas de Pablo, estaba formada por pequeñas iglesias, familiares y locales. Éstas seguían y cumplían el Evangelio de Cristo y por supuesto, la Ley de Dios. De forma progresiva, las primitivas iglesias fueron haciéndose cada vez más grandes y numerosas y por consiguiente surge el problema de su organización. Comienzan a adquirir los obispos un papel mucho más institucional, del cual la propia Palabra de Dios no nos dice nada, y así entramos en el proceso de desviación o "apostasía". Se mantienen reuniones o "concilios" para discutir sobre las cuestiones que afectan a la Fe y es aquí donde comienzan las importantes desviaciones del Evangelio. Una de las principales se refiere a la permisividad general, por parte de la organización de aquel entonces, del uso de imágenes y ritos paganos, eso si cristianizados, para así acercar a las masas religiosas gentiles, a las que les había llegado el mensaje de salvación de Cristo, pero que bajo ningún concepto querían abandonar su idolatría (cultos y ritos), es decir, su propia cultura. Iconografía y símbolos católicos Ningún católico puede negar la importancia de los escritos del Antiguo Pacto, o sea, el Antiguo Testamento, puesto que debemos entender que está completamente vigente, eso si, comprendido con la Luz del Nuevo Pacto, o sea, con el Espíritu Santo que mora en las personas que siguen el Evangelio de Cristo. Partiendo de la premisa que nadie puede quebrantar ni cambiar los mandamientos (Mateo 5.17-20) y que toda la escritura está inspirada por Dios (2ª Timoteo 3.16), tenemos que empezar a preguntarnos de dónde aparece la autorización para que se pueda representar a Nuestro Señor Jesucristo, a María, la madre del Señor, o a los llamados "santos" y mártires del cristianismo. Si no eres un gran lector de la Palabra de Dios, es decir, de la Biblia, o no conoces bien las Escrituras, podrás pensar que en algún lugar del Nuevo Testamento aparecerá la autorización para que el Segundo Mandamiento (es decir, el que prohíba realizar y adorar imágenes de lo que está en los cielos... Deuteronomio 5.2) se acomode al decálogo de la religión católica. Pues bien amigo/a, esto no se produce. Por lo tanto, el cambio se debió producir por una persona, llámese "Papa" u "Obispos", que por mucha autoridad en cuestiones de Fe que se les pueda adjudicar, no tienen ninguna base divina para realizarlo. Yo, personalmente, no me atrevo a contradecir a nuestro Padre, es decir, a Dios "y no 9
  10. 10. llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el cual está en los cielos" (Mateo 23.9) y por mucho que alguien de este mundo me pueda justificar este cambio, no puedo seguirle, pues iría en contra del Evangelio de Cristo, que en ningún momento invalida los mandamientos. Entonces, si los primeros cristianos, tal y como Pablo nos relata en sus cartas, seguían el Evangelio de Cristo y eran respetuosos con la Ley de Dios, ¿cuándo llegó el momento de la desviación? Es fácil la respuesta; por la tradición religiosa pagana. En el transcurrir de los primeros siglos de nuestra era, el Evangelio de Cristo fue predicado por todo el Mediterráneo. En estos pueblos, receptores de la Palabra, chocaba de una forma frontal el que se les hablara de un solo Dios y mucho más que ese mismo Dios hubiese venido a este mundo, de una forma tan humilde, para dar su vida en sacrificio por nuestros pecados. Ellos creían en infinitos dioses y asimilaban en sus culturas a los dioses de los pueblos a los que conquistaban e, incluso, tenían un pedestal sin imagen para el Dios desconocido, tal y como nos relata Pablo en su viaje a Atenas "Porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Aquél pues, que vosotros honráis sin conocerle, a éste os anuncio yo" (Hechos 17.23). Por su propia cultura creían que tener un solo Dios era símbolo de pobreza, así que las diferencias eran muchas, pero no insalvables para el Evangelio, para los que se entregaron a Cristo en cuerpo y alma. Sin embargo, conforme transcurre el tiempo, la Iglesia va siendo cada vez más numerosa e incluso llega a convertirse gente poderosa dentro de las instituciones del Imperio, es decir, va teniendo cada vez más "prestigio", ya deja incluso de ser perseguida y con la llegada de Constantino es legalizada; deja de ser una Iglesia de Catacumbas para pasar a ser una "religión" con poder, que intenta dejar sin prosélitos a las otras religiones, es decir, las paganas, hasta llegar a ser consideradas éstas últimas ilegales y, la cristiana, pasar a ser la religión oficial del Imperio Romano. En este camino, que he tratado con tanta rapidez, pero de todos conocido, es donde se produce el hecho, el cual es objeto de este artículo; la desviación del Evangelio de Cristo. La religión oficial del Imperio, tal y como he apuntado, era politeísta e idólatra. Sus templos estaban repletos de imágenes, a las cuales se las adoraba y se les ofrecían sacrificios y ofrendas. El origen de estos dioses era dispar; la mayoría procedía de la cultura helenística y a su vez ésta los adoptó de las culturas babilónica y egipcia. Roma lo que hacía era "latinizar" su nombre, así por ejemplo El Dios supremo de la mitología Romana era Júpiter, el cual era conocido en Grecia como Zeus, pero respetaba toda su doctrina y culto. ¿Cómo pudo influir esta religión pagana en el cristianismo de entonces, si las diferencias eran tan claras?. La respuesta tiene que ver con la idolatría; la cultura religiosa se basaba en el culto a las imágenes. Cuando a un pagano o gentil se le hablaba de Nuestro Señor, esta persona lo asociaba en un principio como a un dios más, pero tras una verdadera predicación, esa persona comprendía el verdadero sacrificio que Él hizo por su pueblo, y por lo tanto empezaba a conocer la Palabra. Pero cuando el predicador le hablaba de que debía dejar sus ídolos, esta persona decía que NO. El problema estaba en que este Nuevo Dios, el Dios verdadero, no tenía ni nombre ni imagen y por lo tanto, su base doctrinal era la Fe, el creer sin ver. La cultura pagana estaba basada en el respeto a los demás dioses, en las imágenes, en las fiestas, todo ello estaba enraizado en la sociedad imperial. No digo que no existieran cristianos verdaderos que se entregaran a Cristo en Espíritu y en verdad, todo lo contrario. Hablo del sentir general de la 10
  11. 11. sociedad. El problema de aquel entonces es bastante grande, puesto que por ese camino siempre seguirían siendo una Iglesia perseguida y proscrita. La solución la encontraron algunos hombres, que, llamándose cristianos, pensaron en algo que la misma Roma hizo en materia religiosa: respetar sus imágenes, eso si, convirtiéndolas en símbolos cristianos. Pero, esto iba en contra de la propia palabra de Dios, existía un mandamiento que lo prohibía. Solución: quitarlo y problema resuelto. Pero, ¿cómo mantener los ídolos paganos?, ¿existían coincidencias doctrinales que permitiesen el cambio de nombre? La respuesta, sorprendentemente, es que SI. Proceso de transformación de ídolo pagano en imagen católica Como he avanzado, resultaba que, en verdad, existían coincidencias doctrinales entre las creencias paganas y las cristianas. Estas coincidencias no eran totales, como te habrás podido imaginar. Así encontramos ciertos paralelismos, entre Cristo, María y Yahvé, y ciertos dioses y diosas de la mitología griega, babilónica y egipcias principalmente, todas ellas adoptadas por una religión clásica que era la que dominaba el ámbito religioso del Imperio. Comenzaré a analizar estas semejanzas y su proceso de aceptación en una naciente religión, la católica, que tal y como ahora ocurre, tiene en el ecumenismo su vía hacia un futuro en franca expansión. LA FIGURA DE LA VIRGEN MARÍA: María, la madre de nuestro Señor, tiene una gran importancia dentro de la simbología católica. Ella es conocida por múltiples acepciones, fruto de las distintas funciones que para los católicos tiene. Vamos a analizar alguna de ellas y su paralelismo con las figuras paganas de la antigüedad: Reina del Cielo Como de todos es sabido, uno de los innumerables títulos que la iglesia católica le concede a María, es el de Reina del Cielo. ¿Cómo se le concede este título?. María, según reza uno de los principales Dogmas de Fe del catolicismo, fue ascendida a los cielos y una vez allí, por la importancia de su misión, es decir, la de ser la escogida para engendrar al Salvador, se le otorgó el título de "Reina del Cielo". Todo lo anterior no tiene una base bíblica y es de reciente instauración (desde 1950). Por lo tanto, es la propia tradición popular, sin tener en cuenta la Palabra de Dios, la que otorga ese premio y una vez en el cielo, la posibilidad de co-reinar con nuestro Señor Jesucristo. Como solamente se ha tomado en cuenta la tradición y no la Palabra, debemos comprobar lo que ésta nos dice sobre la "Reina del Cielo": Es en el libro de Jeremías, en concreto en el Cap. 7, Vers. 17-19, donde encontramos este título: "¿No ves lo que estos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén? Los hijos cogen la leña, y los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo y para hacer ofrendas a dioses ajenos, por provocarme a ira. ¿Me provocarán ellos a ira, dice Yahvé, y no más bien obran ellos mismos para confusión de sus rostros?". Pues bien, esta "Reina del Cielo" viene referida a la 11
  12. 12. diosa Astoret o Astarté, que era venerada por el pueblo Fenicio (cananeo y sidonio). Como vemos el mismo pueblo judío cae en sus ritos y cultos, apartándose del Dios verdadero. También le ocurre lo mismo a Salomón, el más sabio entre los hombres, pero que en su ancianidad cae en el culto a los ídolos: "Porque Salomón siguió a Astarté, diosa de los Sidonios, y a Milcom, abominación de los Ammonitas" (1ª Reyes 11.5). ¿Quién es esta diosa?, ¿de donde procede?, ¿cuál era su doctrina?: Para responder a estas preguntas nos tenemos que adentrar un poco en la cultura fenicia; las tradiciones religiosas fenicias estaban influenciadas en gran manera por la cultura babilónica, que en su expansión influenció en los pueblos invadidos. Así entonces, debemos remontarnos a esta cultura, una de las más antiguas de la humanidad. Su origen, según el Génesis 10.8-10, parte de Nimrod, un luchador rebelde a Yahvé. Es aquí donde comienza el mito: Nimrod fue asesinado y para cumplir su venganza, su esposa, Semíramis, engendró de forma sobrenatural un hijo, que según la tradición, era la resurrección de Nimrod, el cual se llamó Tammuz. Pero existe un aspecto todavía más importante y es que una vez que Semíramis dio a luz a su hijo, ella continuó siendo virgen. Con el transcurso del tiempo, Semíramis se convirtió en Diosa y recibió el título de "Reina del Cielo". En Fenicia continúa este mito, pues el padre, conocido por el "Dios Sol", es Baal e incluso en su mitología aparece el hijo, llamado Baal-Tammuz. En las Escrituras aparecen continuas referencias al culto a los baales, como desviación del camino mostrado por Dios a Israel, centrado en el cumplimiento de la Ley (mandamientos). Pero la influencia babilónica no sólo se centró en Fenicia, sino que también tuvo su importancia en otra de las grandes culturas de la antigüedad como es la egipcia; El mito de la virgen, madre del vengador, es decir, del "Justo", pues vino a hacer justicia contra el maligno, recae en Isis. Su mito es parecido; Osiris, su esposo, es asesinado por Tifón, dios maligno. Ella encuentra su cuerpo, pero Tifón lo dispersa por todo Egipto. Para cumplir su venganza, engendra un hijo, Horus, de forma sobrenatural, pues su padre es Ra, el "Dios Sol". Horus es la reencarnación de Osiris y su destino es hacer justicia, matando al maligno. Como podemos ver, su doctrina es muy similar, por no decir idéntica a la babilónica y es su mito el que va a permanecer e influir con más fuerza en la cultura romana, no como deidad absorbida, sino como culto independiente y enraizado en la sociedad clásica. Así en el año 80 A.C. se funda, en la colina Vaticana, justo en el lugar donde se ubicara la basílica de San Pedro, el templo de Isis. Sus creencias encajaron en la sociedad clásica y junto con la griega Artemisa y la romana Diana (diosa luna), con un ámbito doctrinal parecido, fueron adoradas por multitud de fieles. Hay que resaltar que fue su culto, por Justiniano en el año 535 D.C., el último abolido de la religión pagana. En la faceta de "Reina del Cielo" se la representaba posada en una luna creciente con 12 estrellas, en forma de corona, sobre su cabeza. Esta es una de las formas habituales de representar a la "Virgen María" como "Reina del Cielo". María, Madre de Dios A María no se le puede negar, bajo ningún concepto, que fue la madre de Nuestro Señor Jesucristo y por lo tanto del Verbo hecho hombre. Esta aseveración no justifica el que se quiera 12
  13. 13. endiosar a María, ofreciéndole el mismo tratamiento que al propio Padre, Dios. La misión de María es la más importante que se le puede ofrecer a un ser humano; puesto que dar la posibilidad de engendrar a Dios hecho hombre, es para un creyente, la máxima bendición posible en este mundo. Pero su misión quedó ahí, pues en ninguna parte de las escrituras María ejerce un papel determinante o influyente en nuestro Señor. ¿Entonces, por qué la asemejamos a Dios?, ¿merece nuestra adoración? Es una respuesta que debes meditar, eso si, basándote en las Escrituras, puesto que si lo haces basándote en la tradición católica, encontrarás, de nuevo, similitudes con las doctrinas paganas. Así, como ya hemos visto en el esbozo doctrinal que he incluido, las diosas Semíramis - Astarté - Isis... tienen en común que son las madres de un hijo, engendrado de forma sobrenatural (Tammuz - Baal-Tammuz - Horus...), permaneciendo vírgenes después de su alumbramiento. Estas doctrinas influyeron en Grecia y Roma adoptando sus creencias y pasando a denominarse Afrodita - Venus y sus hijos Eros - Cupido. Pero, sobre todo, era el culto a Isis el que tenía una importante atracción para la cultura religiosa romana, que la representaba con su hijo Horus en su regazo. A continuación incluyo dos fotografías, en las cuales podemos ver las notables similitudes (salvando las grandes diferencias doctrinales) que existen entre las dos figuras: la pagana y la católica. ISIS CON HORUS VIRGEN CON EL NIÑO Las dos, como ves, se tocan un pecho, que simboliza la fertilidad, puesto que Isis era conocida, en uno de sus múltiples nombres, como diosa de la fertilidad. En esta última acepción es conocida con el nombre de Asera, diosa cananea de la fertilidad. Aparece representada junto a un árbol, como sucede con las numerosas apariciones de la "Virgen". El culto a esta diosa estaba tan extendido que el mismo pueblo de Israel cae en esta idolatría: "Yahvé sacudirá a Israel al modo que la caña se agita en las aguas; y él arrancará a Israel de esta buena tierra que había dado a sus padres, y los esparcirá más allá del Eufrates, por cuanto han hecho sus imágenes de Asera, enojando a Yahvé" (1ª de Reyes 14.15) En el proceso de cristianización de la sociedad romana, existen numerosas crónicas que nos 13
  14. 14. hablan de cómo el pueblo romano, ya cristianizado, no abandonaba el culto a la "Madre de Dios", Isis, y lejos de quebrar sus imágenes lo que hacía era cambiarles simplemente de nombre. Esta idolatría tenía otra coincidencia importante con la sociedad católica actual y es el vestir a las imágenes; en la antigua Egipto, las imágenes de la diosa Isis eran vestidas con lujosas vestiduras y ostentosas joyas. Incluso había personas dedicadas en exclusividad a estos menesteres. No tienes nada más que acercarte a cualquier iglesia católica de tu localidad y ver a cualquier "Virgen", cómo está vestida y enjoyada, e incluso perduran las llamadas "camareras" que son las encargadas de vestir a las imágenes. Retomando el tema de la fertilidad tengo que hablar de Efeso; en esta ciudad existía el mayor templo de la antigüedad, el dedicado a Artemisa - Diana, una de las siete maravillas del mundo antiguo. Artemisa tenía en esta ciudad el centro de su adoración. En esta diosa confluyen también las mismas bases doctrinales que hemos visto con Astarté, "Reina del Cielo". En Hechos 19.23-40 se relata la visita de Pablo a Efeso, y el alboroto que se formó cuando oyeron a Pablo predicar el Evangelio de Cristo, puesto que hablaba de un solo Dios y prohibía las imágenes, tal y como la propia ley de Dios nos manda. En este punto, los artesanos, que hacían imágenes de la diosa Artemisa, se enfrentaron a Pablo y sus seguidores, para evitar que se fuera al traste su negocio y su cultura, dando vivas a la diosa. Esto aclara bastante el sentimiento que la sociedad pagana tenía a sus dioses, pero en particular a la "Reina del Cielo - Madre de Dios". Paradójicamente, fue en Efeso, en el año 431 D.C., cuando se celebró un concilio en el que se instituyó, como dogma de Fe, el papel de María como "Madre de Dios". El título que se le establece es el de "theotókos", que precisamente es el que disfrutaba la diosa Artemisa e Isis, pero con la diferencia de que eran la "Madre de los dioses". Aquí, se cristianiza el término asimilando doctrinalmente las figuras. Otra coincidencia, que viene al caso, es que la tradición católica sitúa los últimos años de vida de María en Efeso. Pero no todo fue un camino de rosas para la asimilación. Existieron voces contrarias, como la del condenado Nestorio, Patriarca de Constantinopla, que en el concilio de Efeso dijo: "si vosotros llamáis a María, Madre de Dios, hacéis de ella una diosa"; Clemente de Alejandría, en el 200 D.C. dice "toda imagen o estatua debe llamarse ídolo porque no es otra cosa que materia vil y profana, y por eso Dios, para quitar de raíz la idolatría, ha prohibido en su culto cualquier imagen o semejanza de las cosas que están en el cielo o en la tierra, prohibiendo igualmente su fabricación; y es por esto que nosotros los cristianos no tenemos ninguna de aquellas representaciones materiales"; San Cipriano "¿Para que postrarse delante de las imágenes?. Eleva tus ojos al cielo y tu corazón; allí es donde debes buscar a Dios". Son varios ejemplos de los llamados "Padres de la Iglesia" que prohíben el uso de dichos medios para acercarnos a Dios. María, como mediadora En el catecismo de la religión católica se le otorgan a María los títulos de "abogada, auxiliadora, socorro y mediadora". Es por ello que a los fieles se les enseña a rezar fervientemente a la "Virgen" dándoles la seguridad de que ella llevará sus oraciones ante el Padre. Por supuesto, en la Palabra de Dios nunca se le atribuye a María ese papel que es ocupado, en exclusividad, por Jesucristo, quien con su muerte y resurrección se convierte en el único mediador entre los hombres y Dios; "Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, 14
  15. 15. Jesucristo hombre" (1ª Timoteo 2.5). ¿De dónde surge pues, la tradición de María como intercesora nuestra?. Uno de los pasajes más conocidos del nuevo testamento es el llamado de "las bodas de Caná" que encontramos en el Evangelio de Juan, capítulo 2. María se da cuenta de que los novios no han previsto la cantidad suficiente de vino para sus invitados y pide a su Hijo que solucione el problema, pero Él le contesta que no ha llegado todavía su tiempo. María acepta la voluntad de su Hijo y ya no actúa más, es más, le dice a los criados que están sirviendo las mesas que hagan lo que Él, su Hijo, ordene, y no le pidan nada a ella, puesto que ella no tiene poder para mediar ante Dios Padre como hemos leído antes. La religión católica se basa en este pasaje para asegurar que María intercede ante el Hijo, sin reparar en que esto ocurre cuando Cristo estaba en la tierra, al igual que María y los apóstoles. Sin embargo, una vez que Cristo cumple su misión, muriendo y resucitando, para perdón de nuestros pecados, permanece junto al Padre y como único mediador entre los hombres y el Padre. Entonces, debe existir otra base para darle esta función a María y de nuevo, nos tenemos que ir a la tradición pagana. Fue en Babilonia, cuna de las religiones paganas, donde se veneraba a la diosa Semíramis, la cual era invocada por los fieles en una actitud mediadora ante su esposo muerto, Nimrod, que era considerado el Dios supremo. El título que ostentaba esta diosa era el de "Mylitta", es decir, mediadora. LAS IMÁGENES DE JESUCRISTO Tal y como he explicado con anterioridad, en igual manera que cambian la Palabra de Dios adjudicándole a María atribuciones de diosas paganas, también hacen lo mismo con el propio Jesucristo. Como hemos observado antes en la fotografía de Isis, Horus, su hijo, es representado como un bebé dependiente de su madre. De igual manera, hay miles de imágenes de Jesús, niño, desvalido y protegido por María. Estas imágenes contribuyen a crear en la mente del creyente la falsa idea de que es María la poderosa y que su hijo depende, espiritualmente, no del Padre, sino de ella. ¿Pero existen comparaciones doctrinales entre Horus y Cristo, que faciliten su asimilación? SI, pues Horus es engendrado de forma sobrenatural por Ra, dios supremo, nació de una Virgen, tuvo 12 discípulos, fue muerto y resucitado, realizó milagros, como resucitar muertos, se le conocía como el "Ungido" y como el "Buen Pastor"... ¿Existen otras atribuciones de Horus que se le hayan agregado a Jesús y que, por supuesto, no tengan base en la Palabra de Dios? La respuesta es que SI; Nació un 25 de diciembre, sus festividades fueron asumidas por el cristianismo que en la actualidad son celebradas en honor de Cristo (Pasión y Muerte, Pascua de Resurrección, 1 de Enero y la Navidad). Horus quiso que su madre siguiera siendo virgen después de su alumbramiento y ya he hablado suficientemente de la doctrina católica respecto a la virginidad de María después del nacimiento de Cristo. Respecto a las otras representaciones que se hacen de Cristo, tenemos que recordar que van en contra del segundo mandamiento de la Ley de Dios. Alguna, como la del "Buen Pastor", 15
  16. 16. es recogida de la mitología clásica, pues el dios Moscóforo era representado con una oveja sobre sus hombros. En cuanto al crucifijo, más adelante afrontaré su significado. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DEL PADRE Los amantes de las imágenes no han tenido suficiente con representar a María y a Jesús, sino que han hecho lo mismo con Dios Padre, sin importarles que Jesús nos explique que nadie ha visto a Dios y que el que cree en Él ya conoce al Padre y es conocido por Él: "Y el que me envió, el Padre, él ha dado testimonio de mí. Ni nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer" (Juan 5.37), "No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios, éste ha visto al Padre" (Juan 6.46). La imagen más común que el catolicismo ha escogido para representar al Padre es la del "Pantocrator". Esta imagen nos hace pensar en un Dios hierático, distante, frío y vengador, cuando el Padre es Misericordioso y Amoroso con todo aquel que hace su voluntad. Por supuesto, los dirigentes católicos sacaron esta imagen de la tradición pagana, en este caso las asimilaciones eran claras; Ra - Zeus - Júpiter, los dioses supremos de Egipto, Grecia y Roma, que eran representados de una manera similar. ATRIBUTOS FÍSICOS DEL DIABLO Siendo Satanás un ángel desviado, es espíritu, carente de cuerpo humano. Aunque no se suele representar en pinturas ni esculturas, sin embargo, se nos ha formado una imagen en nuestra mente de un ser físico, horrible, medio hombre medio animal, vestido de rojo, que representa el fuego eterno y con un tridente, que utiliza para martirizar a los pecadores. Esta figura de nuevo tenemos que irnos a la mitología clásica para encontrar su antecedente en el "dios Pan" Itifálico - Cernunnos, llamado así en Grecia y Roma respectivamente. Este dios tenía el cuerpo velludo, patas de cabra y en su cabeza una cornamenta de macho cabrío. Como verás existen bastantes similitudes con la imagen que se nos ha impreso de Satanás. ORIGEN DE LA CRUZ En las excavaciones arqueológicas desarrolladas en África, Asia, América y Europa, se han encontrado numerosos restos de cruces, algunas de las cuales datan de más de siete mil años de antigüedad. De hecho, la cruz, como veremos, ha sido un símbolo religioso desde su origen hasta nuestros días. En las religiones de denominación cristiana, católica y ortodoxa, el culto y veneración de la "Cruz" está instituido como símbolo del sacrificio de Nuestro Señor. Las iglesias protestantes, aunque no hacen, la hacen objeto de adoración, la usan en sus templos. En general, es el símbolo cristiano por excelencia. Sin embargo, su origen es claramente pagano e idólatra. Tanto en Babilonia como en Egipto se veneraba al dios Tammuz - Horus. Su símbolo místico era una "T", inicial de Tammuz, con el travesaño un poco bajo, es decir, una cruz. En los monumentos y templos egipcios, se ven representaciones de reyes y dioses portando cruces en sus manos. A veces, la "T" iba debajo de un círculo o redondel, es lo que se conoce como "Cruz 16
  17. 17. egipcia" o "Cruz de Tau". Este culto se difunde en el mundo helenístico, donde la cruz adquiere otras formas tales como la "Cruz Griega", es decir, la que tiene todos sus lados iguales o la "Cruz Latina", con el travesaño más corto que el palo, de manera que quedan tres lados iguales que representan, según la tradición oriental, "Cielo, Purgatorio e Infierno", mientras que el más largo representaba a la "Vida". Mucho antes de la venida de Cristo a la tierra, en Italia se consideraba la "Cruz" como símbolo de protección contra los espíritus malignos y la situaban en sus tumbas o colgando de sus collares. Esto mismo ocurría en Babilonia, Egipto o Asiria, con lo que se demuestra que el símbolo de la "Cruz" precede con mucho la era cristiana. Pero como la vida y la muerte están tan estrechamente relacionadas en las religiones, este mismo símbolo de vida, la "Cruz", es usado igualmente desde tiempos remotos, como medio de castigo, al principio exclusivo para las clases bajas, esclavos, extendiéndose con el pasar del tiempo incluso a los ciudadanos romanos. No se sabe con certeza sobre que clase de cruz murió Jesucristo, pero los estudiosos hablan del tipo "Latina". Sin embargo, ¿tiene alguna importancia el tipo de cruz que usaron para matar a Nuestro Señor? Lo importante es que por medio de su Sacrificio y Resurrección, nos libró del pecado y la muerte. A quien hay que venerar es a Cristo, no a la "Cruz", que es considerada en la Biblia como maldición: "No estará su cuerpo por la noche en el madero, mas sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldición de Dios es el colgado: y no contaminarás tu tierra, que Yahvé tu Dios te da por heredad" (Deuteronomio 21.23). En cuanto al uso cristiano de la "Cruz", éste no aparece hasta el concilio de Efeso, y la imagen del "Crucifijo" hasta el siglo XI, fruto del olvido del segundo mandamiento, como he referido en varias ocasiones. EL USO DE SÍMBOLOS PAGANOS POR PAPA Y OBISPOS El jefe de la "Iglesia Católica", el llamado "Papa", lleva como símbolo de su primacía, una Mitra con forma de pez con la boca abierta. La explicación oficial que se nos da es que la Mitra simboliza al cristiano, que es pescado por Cristo. Recordemos que en griego, las iniciales de "Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Salvador" forman la palabra "Pez". Sin embargo, el origen de la Mitra es mucho anterior al cristianismo. En ningún lado de la Palabra de Dios nos habla del uso de la Mitra por los apóstoles, obispos o ancianos, ni tampoco establece una primacía entre ellos, pues la única cabeza es Cristo: "Y Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; Él que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado" (Colosenses 1.18). Entonces, ¿de donde viene la utilización de la Mitra? Tenemos que volver la vista de nuevo a las religiones paganas; es en Babilonia donde el sumo sacerdote del culto a Semíramis, llevaba una Mitra como símbolo del "dios Dagon", el dios pez. Cuando el ejército macedonio - persa ocupó Babilonia, se produjo la huida del sumo sacerdote y algunos adeptos a la ciudad de Pérgamo y de allí a Italia, estableciéndose como religión Etrusca. Es allí, ya en tiempos de la influencia romana, cuando el culto pasó al Imperio y fue Julio Cesar, tras ser iniciado en los misterios babilónicos, el que unifica el poder religioso y político en una misma persona, pasando a ser el propio Cesar la reencarnación de un dios. Desde entonces los emperadores romanos llevaban la Mitra como símbolo del sumo sacerdocio de la religión 17
  18. 18. pagana, llamándose "Pontificex Maximus". Es Constantino, en el edicto de Milán del año 313 D.C., quien legaliza la religión cristiana y, posteriormente, la instituye como religión oficial del Imperio. Se unifican, en este importante personaje, los primados político y religioso - cristiano del Imperio. Es a partir de él, que los "Papas y obispos" llevan el título de "Sumos Pontífices" y la Mitra, como símbolos de su primacía religiosa. EL CULTO A LOS SANTOS En las epístolas de Pablo, Pedro o Judas, aparecen en numerosas ocasiones, referencias a los santos como personas que se han entregado a Dios. Siempre son personas vivas, no tienen otro requisito ni mérito que el haber aceptado el mensaje de Salvación, es decir, simples cristianos. La palabra "Santo" es, pues sinónimo de apartado del mundo para Dios. No significa esto que sea un ermitaño, sino que ha renunciado a los deseos de la carne para servir en espíritu al Señor. Esto lo hace cualquier cristiano, no de nombre, sino de verdad, aquel que cumple verdaderamente el Evangelio de Cristo: "A la iglesia de Dios que está en Corinto, santificados en Cristo Jesús, llamados santos, y a todos los que invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo en cualquier lugar, Señor de ellos y nuestro" (1ª de Corintios 1.2). Entonces, ¿por qué la "Iglesia Católica" y otras religiones nombran "Santos" a personas que han muerto y que según los dirigentes han hecho méritos que les distinguen de los demás fieles?, ¿por qué son objeto de culto y tienen un papel de intermediación entre Dios y los hombres, tal y como ya vimos que se le atribuye también a María? De nuevo tenemos que remontarnos a las religiones paganas; es en Babilonia donde los hombres adoraban a casi cinco mil dioses y diosas. Estos no siempre habían sido divinos, sino que hubo una época en que fueron personas, héroes vivientes en la tierra, y después de su muerte se les reconoce, por sus méritos, como objeto de culto. De hecho, cada día estaba dedicado a un dios particular que les protegía, de la misma forma que en la actualidad existe un santoral cristianizado; por ejemplo, 22 de noviembre es el día de "Santa Cecilia" patrona de la música, etc. Las poblaciones, los gremios o distintos trabajos, todo tiene su "Santo Patrón/a" que les protege y a él se implora en caso de necesidad. Es muy extendida, también, la costumbre de poner a los recién nacidos el nombre del "Santo/a" a quien se le pide que proteja a esa criatura. El catecismo de la religión católica anima a los fieles a orar e imitar a quienes, debido a sus buenas obras, han sido declarados santos por la jerarquía eclesiástica "...los testigos que nos han precedido en el reino, especialmente los que la Iglesia reconoce como "santos", participan en la tradición viva de la oración, por el testimonio de sus vidas... Contemplan a Dios, lo alaban y no dejan de cuidar de aquellos que han quedado en la tierra... podemos y debemos rogarles que intercedan por nosotros y por el mundo entero..." (pag. 732). Es esta la postura oficial de la "Iglesia". Por supuesto, la Biblia, no está de acuerdo con esta práctica: "No sea hallado en ti quien haga pasar su hijo o su hija por el fuego, ni practique adivinaciones, ni agorero, ni sortilegio, ni hechicero, ni fraguador de encantamientos, ni quien pregunte a pitonisas, ni magos, ni quien pregunte a los muertos porque es abominación á Yahvé cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Yahvé tu Dios las echó de delante de ti" (Deuteronomio 18.10-12). De hecho, comunicarse con personas con personas que han muerto no es más que una forma de espiritismo: "Y si os dijeren: Preguntad a las pitonisas y a los adivinos, que susurran hablando, 18
  19. 19. responded: ¿No consultará el pueblo á su Dios? ¿Apelará por los vivos a los muertos? ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme á esto, es porque no les ha amanecido" (Isaías 8.19-20). Como puedes comprobar es una práctica aborrecible a Dios. Esta práctica, que ya hemos visto que es de origen pagano, se mezcla con la ya anteriormente comentada, de realizar y adorar imágenes. Existe toda una ciencia de la imaginería religiosa, no sólo exclusiva de "Cristos y Vírgenes" sino que abarca todo el santoral religioso. Es costumbre representar a los "Santos" con una aureola sobre sus cabezas, como si tuviesen un hálito de santidad. Esta práctica también ha sido copiada y asimilada de la cultura religiosa babilónica, que representaba sus dioses y diosas con redondeles y rayos dorados alrededor de sus cabezas. También esa práctica pasó a la cultura egipcia - helenística - romana y de aquí a la tradición religiosa cristiana. Conclusión "Él es el objeto de tu alabanza y tu Dios" (Deuteronomio 10.21) "Porque yo protesto a cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere á estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro. El que da testimonio de estas cosas, dice: Ciertamente, vengo en breve. Amén, sea así. Ven: Señor Jesús" (Apocalipsis 22.18- 20). 5. LOS LIBROS DEUTEROCANÓNICOS: ¿APÓCRIFOS O INSPIRADOS POR DIOS? Con esta pregunta quiero que me acompañes en el estudio de las diferencias que existen entre la Biblia católica y la protestante; en el Nuevo Testamento no encontramos diferencia alguna, sino que es en el Antiguo donde encontramos 7 libros más en la versión católica: Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, 1ª y 2ª de Macabeos, además de adiciones a otros libros, como Daniel 3. 24-90 y los capítulos 13 y 14, y algunas al libro de Esther. Por qué esta diferencia de libros?, ¿cuál es el objeto de la exclusión por parte de los protestantes?, ¿por qué se les conoce por este nombre? En primer lugar, hablaré de su origen; estos siete libros fueron creados entre el 200 y el año 30 A.C. La mayoría de ellos fueron escritos en griego, idioma que, en aquel entonces, era el más utilizado. Estas dos circunstancias contrastan con el resto del Antiguo Testamento, pues todos sus libros fueron escritos en hebreo y, por otro lado, los judíos no reconocen a estos libros una inspiración divina, puesto que no fueron escritos por profetas de Dios, pues en la época histórica en la cual fueron creados, ya no existía profeta vivo, es decir, después de la vida de Esdras y Malaquías, tal y como se reconoce en 1ª de Macabeos 9.27 "Tribulación tan grande no sufrió Israel desde los tiempos en que dejaron de aparecer profetas". Pero no quiere decir esto que no fueran conocidos por el pueblo hebreo. En este punto, tenemos que hablar del Rey Tolomeo de Alejandría; éste fue conocido por su afán de reunir todo 19
  20. 20. el saber del mundo antiguo. Con este propósito, reunió a 70 judíos para que tradujeran al griego y compendiaran todo los libros de carácter religioso del pueblo hebreo. En este compendio, además de todo el Antiguo Testamento, fueron incluidos los 7 libros en cuestión. Por esta circunstancia son también denominados "septuaginta", en honor a estos 70 judíos. Esta es una primera de las circunstancias por las que debemos de replantearnos si son verdaderamente inspirados por Dios, puesto que si el propio pueblo de Dios no los incluyó dentro de los libros del Antiguo Pacto, ¿por qué debemos de tomarlos nosotros?. El pueblo judío los denominaba "apócrifos", es decir, no reconocidos, pues dudaban de su inspiración divina. Es dentro de los propios libros donde vemos que carecen de una de la principales fuentes para entender que algo es inspirado por Dios, pues no aparece ninguna de estas frases: "Así dice Yahvé", "Vino a mí palabra de Yahvé", "Habló Yahvé a..." y por el contrario expresan su inspiración humana, tal y como aparece en 2ª de Macabeos 15.37-38 "...Y yo termino aquí mi narración. Si está bien escrita y ordenada, esto fue lo que me propuse. Si es mediocre y sin valor, solo eso fue lo que pude hacer”. Claramente expresa que es de propia creación, pues no habla para nada de inspiración divina. Asimismo, en el prólogo del libro Eclesiástico, habla el nieto del escritor en estos términos: "... Los que leen las Escrituras tienen el deber no solamente de adquirir ellos mismos muchos conocimientos, sino que deben ser capaces de ayudar, tanto de palabra como por escrito, a quienes no han recibido esta instrucción. Así lo hizo mi abuelo Jesús. En primer lugar se dedicó de lleno a la lectura de la ley y los profetas, y de los demás libros recibidos de nuestros antepasados, y alcanzó un conocimiento muy grande de ellos; y luego él mismo se sintió movido a escribir un libro sobre la instrucción y la sabiduría, para que, practicando sus enseñanzas, las personas deseosas de aprender puedan hacer mayores progresos viviendo de acuerdo con la ley". Expresa claramente que su abuelo quiso realizar un libro didáctico, para ayudar al conocimiento de la Ley, pero no expresa para nada algún tipo de revelación, sino que es escrito basándose en el conocimiento adquirido, por su experiencia, de la primera. Tras esto, debemos ver si en los escritos del Nuevo Pacto, es decir, en el Nuevo Testamento, aparece alguna referencia a estos libros, pues, como hemos visto, eran conocidos por el pueblo judío y por lo tanto conocidos por el propio Jesucristo, los evangelistas, Apóstoles y el propio Pablo. Tenemos que dar una respuesta negativa; en el Nuevo Testamento, que se basa en la versión griega, es decir, la "Septuaginta", se citan todos los libros del Antiguo, excepto 4 de los profetas menores y los apócrifos. Punto este que añade incertidumbre a su inclusión dentro del Antiguo Testamento. Otro añadido a su exclusión lo encontramos en las listas de libros considerados como de inspiración divina; hasta el año 395 D.C., encontramos 11 listados y en ninguno de ellos hace referencia a los apócrifos, e incluso en el concilio de Laodicea (363 D.C.) se prohíbe expresamente la lectura de estos libros en las iglesias. Todo se basa en el compendio de libros del Antiguo Testamento que hace el pueblo judío, pues en el año 90 D.C., en el sínodo de Jamnia, sólo se reconocen como canónicos, es decir, inspirados por Dios, los 39 libros que integran el Antiguo Testamento. Es por "San Jerónimo" por lo que conocemos a estos libros como "Deuterocanónicos", pues en su versión de la Biblia, llamada la "Vulgata", protestó la inclusión de tales libros, aunque al final cedió a dicha presión, dejándolos aparte, pues los consideró de segundo rango, a diferencia de los "Protocanónicos" o de primer rango. No fue hasta el concilio de Trento, en el año 1546, cuando supuso su definitiva inclusión dentro de la Biblia católica. 20
  21. 21. ¿Por qué se tardó tanto tiempo en integrarlos dentro de la Palabra de Dios si, supuestamente, estaban inspirados por Él?, ¿por qué este cambio de parecer?. La respuesta la encontramos en la Reforma; en toda Europa estaba surgiendo un movimiento contrario a la doctrina oficial de la "Iglesia Católica" que después fue conocido como protestantismo. Este movimiento nació como protesta a ciertas prácticas religiosas que carecían de base bíblica para su aceptación. Demostraba este movimiento que la "Iglesia" se apartaba claramente de la Palabra de Dios, por lo tanto reivindicaban la vuelta al Evangelio de Cristo. La "Iglesia Católica", lejos de volver al verdadero Evangelio, emprendió un paso adelante en sus tradiciones y es en el Concilio de Trento donde se establece el "Dogma de Fe" de igualar la propia tradición de la Iglesia a la Palabra de Dios. Pero la "Iglesia" tenía que justificar de alguna manera el uso de tradiciones religiosas tales como la oración por los muertos, el purgatorio, el perdón de los pecados por la realización de buenas obras. Esta justificación la encontró en los libros deuterocanónicos. A continuación detallaré versículos donde encontramos estas justificaciones: 2ª de Macabeos 12.45 "Si él no hubiera creído en la resurrección de los soldados muertos, hubiera sido innecesario e inútil orar por ellos. Pero, como tenía en cuenta que a los que morían piadosamente los aguardaba una gran recompensa, su intención era santa y piadosa. Por esto hizo ofrecer ese sacrificio por los muertos, para que Dios les perdonara su pecado". Justifica el orar por los muertos. Tobías 12.9 "Dar limosna salva de la muerte y purifica de todo pecado. Los que dan limosna gozarán de larga vida". El perdón de los pecados gracias a las limosnas. 2ª de Macabeos 15.12-16 "La visión era esta:... se trataba de un personaje de la más alta autoridad. Onías tomó la palabra, y dijo: "Este es Jeremías, el profeta de Dios, el amigo de sus hermanos, que ora mucho por el pueblo y por la ciudad santa." Jeremías extendió la mano derecha, le dio a Judas una espada de oro y le dijo: "Toma esta espada santa, que Dios te da; con ella destrozarás a los enemigos."". Aquí vemos otra creencia religiosa católica y es que los muertos (pues Jeremías estaba en el Cielo), pueden interceder por los vivos, justificando así la oración a los "Santos". También en estos libros aparecen contradicciones a la Palabra de Dios: Tobías 6.4-9 "El ángel le dijo: Ábrelo y sácale la hiel, el corazón y el hígado, y guárdalos. Son un remedio muy útil. ... Entonces el muchacho preguntó al ángel: Amigo Azarías, ¿para qué sirven de remedio la hiel, el corazón y el hígado del pescado? Él contestó: Cuando una persona es atacada por un demonio o espíritu malo, si se queman delante de esa persona el corazón y el hígado del pescado, cesa el ataque y no se repite jamás. Y cuando una persona tiene nubes en los ojos, si se untan con la hiel y se sopla en ellos, queda sana". Apoya aquí la práctica de los curanderos. Tobías 8.1-3 "Cuando terminaron de cenar, decidieron ir a acostarse. Llevaron al muchacho a la habitación. Tobías se acordó entonces de lo que le había dicho Rafael. Sacó de su bolsa el hígado y el corazón del pescado, y los puso sobre las brasas en las que se quemaba incienso. El olor del pescado no dejó acercar al demonio, y este salió huyendo por el aire hasta la parte más lejana de Egipto. Rafael fue y lo encadenó allá, y volvió inmediatamente". Otra práctica pagana y de brujería. 21
  22. 22. 2ª de Macabeos 14.41-42 "Las tropas estaban ya a punto de tomar la torre donde se encontraba Razís, y trataban de forzar la puerta de fuera, habiendo recibido órdenes de prender fuego y quemar las puertas, cuando Razís, acosado por todas partes, volvió su espada contra sí mismo, prefiriendo morir noblemente antes que caer en manos de aquellos criminales y sufrir injurias indignamente". Da validez al suicidio, no condenándolo. Judit 9.13 "Dame palabras para poder engañarlos y causarles el desastre y la muerte, pues tienen planes perversos contra tu alianza, contra el templo consagrado a ti, contra el monte Sión y contra la ciudad que es hogar y propiedad de tus hijos". Dios es la verdad, nunca justifica la mentira y menos la inspira, por lo que este texto enseña algo contrario a la Palabra de Dios. Sabiduría 11.17 "Tu mano omnipotente, que de la materia sin forma creó el mundo". Según el Génesis Dios crea el mundo de la nada, sólo con su Palabra. Eclesiástico 12.6-7 "También Dios aborrece a los malvados y les dará su castigo. Debes dar al bueno, pero no al malvado; da alivio al afligido, pero no des nada al orgulloso". Contradice claramente el mandato divino de amar a nuestros enemigos y no tiene en cuenta la misericordia divina. A nosotros no nos es permitido juzgar si una persona es buena o no, todo el juicio le pertenece a Dios. También encontramos numerosos errores históricos. Ponemos estos a modo de ejemplo: Judit 1.1 "Cuando Nabucodonosor estaba en el año doce de su reinado sobre los asirios en Nínive, su capital". Está demostrado y documentado que Nabucodonosor nunca fue rey de Asiria sino de Babilonia, aunque conquistó este reino nunca trasladó su capital a Nínive. Baruc 1.1-2 "Este es el libro que Baruc, hijo de Nerías y descendiente de Maaseías, Sedequías, Hasadías e Hilquías, escribió en Babilonia el día siete del mes del año quinto después que los caldeos se apoderaron de Jerusalén y la incendiaron.". Crea contradicción con el libro de Jeremías, que afirma claramente que Baruc no estaba en Babilonia, sino en Egipto: "Por el contrario, Johanán y todos los jefes militares reunieron a la poca gente de Judá que aún quedaba... incluyendo a Jeremías y a Baruc. Sin hacer caso de la orden del Señor, todos ellos se fueron a Egipto y llegaron hasta la ciudad de Tafnes." (Jeremías 43.4-7) Como conclusión debemos pensar que estos libros, cuyos autores reconocen su propia autoría y no la inspiración divina, que contienen errores históricos, prácticas paganas, contradicciones con la Palabra inspirada por Dios, y que no fueron nunca reconocidos por los maestros judíos, Jesucristo, Apóstoles y "Padres de la Iglesia", que los consideraban como de "segundo orden", no debieron ser admitidos en la Biblia con el mismo rango que el resto de libros del Antiguo Testamento. Toda la Palabra de Dios está inspirada por Él, si en estos libros hay errores y contradicciones, debemos pensar que no son Palabra de Dios puesto que Él no yerra. Por lo tanto, todas las prácticas que encuentran su justificación en estos libros, no son válidas. 6. EL SACRIFICIO DE CRISTO Con este enunciado quiero entrar en la importancia que tiene, para todo el que se considera cristiano, el Sacrificio de Nuestro Señor. Cristo, como nos enseña la Palabra de Dios, ofreció su vida en la cruz para el perdón de nuestros pecados. 22
  23. 23. Creo que nadie puede dudar que Él, que es de la misma naturaleza del Padre, quiso hacerse hombre para traernos un nuevo pacto, por el cual ya no sería necesario el volver a realizar un sacrificio, continuo, para el perdón de los pecados, puesto que Él ya lo ha realizado, una vez para siempre, para todo aquel que cree en Él y cumple su voluntad. Este sacrificio, mejor dicho el Sacrificio por excelencia, es la doctrina donde se fundamenta el cristianismo, llámese de la forma que se quiera (catolicismo, protestantismo, adventista, testigos de Yahvé, ortodoxos...). Todos coinciden en el mismo fundamento. Pero es en su desarrollo donde las distintas religiones dan su particular punto de vista a la hora de exponer sus doctrinas. En la religión católica encontramos una diferencia importante a la hora de tratar esta cuestión capital y es en la llamada "Eucaristía". Ésta es definida como el sacramento, mediante el cual, por las palabras que el sacerdote pronuncia, se transubstancian el pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo. Pero, ¿qué es eso de la Transubstanciación? La doctrina católica la define como una conversión en sentido pasivo, es el tránsito de una cosa a otra. Cesan las sustancias del pan y el vino porque suceden en su lugar el cuerpo y la sangre de Cristo. Resumiendo, que en el momento culminante de la eucaristía, por la bendición del sacerdote católico, el pan y el vino se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo. Este es un dogma de fe instituido en el Concilio de Trento, en el que se decía del mismo lo siguiente: "Si alguno dijere que en el sacrosanto sacramento de la Eucaristía permanece la sustancia de pan y de vino, juntamente con el cuerpo y la sangre de N.S.J.C., y negare, aquella maravillosa y singular conversión de toda la sustancia del pan en el cuerpo y de toda la sustancia del vino en la sangre, permaneciendo solo las especies de pan y vino; conversión que la Iglesia Católica aptísimamente llama Transubstanciación, se anatema". Pero no queda ahí la cosa, puesto que en la hostia consagrada y el vino bendecido, es decir, el cuerpo y la sangre de Cristo, permanece para siempre la sustancia eterna. Por eso guardan en sagrarios las hostias que sobran después de las celebraciones litúrgicas y las convierten en objeto de culto, puesto que, como ellos dicen, está ahí el mismo Cristo. Si analizamos la importancia de esta doctrina debemos hacer hincapié, no sólo en el cambio de sustancia, puesto que Cristo ha hecho maravillas más grandes que ésta, pero sobre todo en el hecho de la Transubstanciación, puesto que estamos haciendo morir de nuevo al Mesías. ¿Cómo se explica si no está doctrina?; así debe de ser, puesto que en el único momento en el que se hace presente la importancia de su Sacrificio por el perdón de nuestros pecados, de la entrega de su cuerpo y su sangre, es en la muerte en la cruz. Resumiendo, al producirse el cambio de sustancia de pan y vino en cuerpo y sangre de Cristo y, por consiguiente, estando presente Cristo en ese pan y vino consagrado, estamos, no rememorando o recordando su Sacrificio, sino que volvemos a producirlo. Pero esta doctrina, de nuevo, choca y se enfrenta a las propias Escrituras. Mira si no lo que el autor de la carta a los Hebreos, inspirado por el Espíritu Santo, nos explica acerca de este tema: "En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre. Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho: Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus 23
  24. 24. mentes las escribiré, añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado" (Hebreos 10.10-18) "Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan" (Hebreos 9.24-28) Como habrás observado, queda claro que el Sacrificio de Cristo en la cruz se realiza una vez y para siempre, ya que Cristo como hijo del Dios Vivo, y Sumo Sacerdote del Dios Altísimo por toda la eternidad, no necesita repetir muchas veces el sacrificio de ofrecer su vida por remisión de nuestros pecados, sino que con una sola vez ha vencido a la muerte, permaneciendo vivo para siempre a la diestra del Padre. Todo aquel que acepta a Cristo como su Salvador y Dios, participa con Él en su resurrección y victoria sobre el pecado y la muerte. Sin embargo, es cierto que el mismo Señor nos manda rememorar su muerte y resurrección mediante la celebración de la Santa Cena. Con este acto de recuerdo, que no de nuevo sacrificio, puesto que, como habrás podido observar, ya no hace falta nuevos sacrificios de Cristo para el perdón de los pecados, anunciamos al mundo que somos discípulos de Cristo y que participaremos de su Gloria, pero no hacemos que Él muera de nuevo. Así nos lo explica Pablo en el siguiente pasaje: "Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga" (1ª de Corintios 11.23-26). Por lo tanto, si debemos ser fieles a las Escrituras como único libro de instrucciones para conseguir el fin último que es nuestra salvación, debemos rechazar esta doctrina de la Transubstanciación por ser contraria a ellas. 7. 500 AÑOS DE ERROR: LA FE Y LAS BUENAS OBRAS Hace no demasiado tiempo, en concreto el 1 de noviembre del año 1999, apareció en los medios de comunicación de todo el mundo, una noticia que me llamó bastante la atención. Podríamos titularla así: "LUTERANOS Y CATÓLICOS FIRMAN LA PAZ 500 AÑOS DESPUÉS DEL CISMA CRISTIANO", tal y como se publicó en un conocido periódico de mi país. El titular hace referencia al acuerdo entre las religiones Católica y luterana sobre la doctrina de la justificación, es decir, sobre los méritos necesarios para conseguir la Salvación. Para comprender esta noticia tenemos que retroceder casi quinientos años en nuestra historia y situarnos en el día 31 de octubre de 1517, en el que Lutero publicó en Ausburgo las 95 24
  25. 25. tesis sobre las indulgencias, lo que provocó el conocido "Cisma de Occidente", es decir, la desmembranación de la "Iglesia" en dos vertientes; la oficial, católica-romana y la protestante. Las tesis publicadas, en esencia, versaban sobre los méritos a cumplir para adquirir el mayor don de Dios, la Salvación. La postura oficial, católica, sostenía que, además de la Fe, una persona necesita hacer méritos, ganarse la Salvación, a través de sus buenas obras del mundo, como puede ser dar limosnas, mientras que la otra postura, la de Lutero y posteriormente la de todo el protestantismo, afirmaba que sólo y únicamente por la Fe Cristo nos regala la Salvación. Las dos posturas encuentran base en las Escrituras: Luterana: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." (Juan 3.16), "Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos” (Hechos 15.11), "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe” (Efesios. 2.8-9)... Católica: "Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?” (Santiago 2.14). Esta diferencia doctrinal, esencialmente, ha mantenido separados y en constante disputa, a las dos religiones. Ha sido objeto de innumerables guerras de religión, en las cuales murieron miles de personas, sin contar las que fueron objeto de torturas y juicios por la "Santa Inquisición". Voy a tratar de analizar, de una forma muy rápida, la razón que tuvo Lutero para esgrimir estas 95 tesis; éste se encontraba en una sociedad europea en la cual, gracias a las "Bulas papales", se permitía todo. Éstas eran, para aquel que no las conozca, certificados emitidos por la Santa Sede que facultaban a su poseedor la exención de una obligación religiosa, o incluso ofrecerle la Salvación, mediante una contraprestación económica. Lutero, que era monje agustino, repudió esa práctica y, basándose en el Mensaje de Salvación de Cristo, es decir, en las Escrituras, quiso reformar la "Iglesia", haciéndola girar de rumbo hacia el Evangelio. El catolicismo lejos de aceptar sus tesis, efectuó una huida hacia delante, lo que se denominó la "Contra Reforma", cuyos cimientos se fraguaron en el Concilio de Trento, del cual ya he hablado con anterioridad en el tema sobre los Evangelios apócrifos. Pero volviendo al tema que nos ocupa, debemos ver como la considerada "Verdadera Iglesia de Cristo" ha cambiado de parecer, pidiendo públicamente perdón, dando la razón a Lutero. Hasta hace no mucho tiempo, con la publicación del nuevo "Catecismo de la Iglesia Católica" en el año 1995, perduraba esta doctrina, sin hablar del Concilio Vaticano II, fuente doctrinal de la "Iglesia" del siglo XX. La razón del cambio la encontramos en el "Ecumenismo", es decir, la intención de aunar bajo un mismo techo a todas las religiones cristianas, acercando posturas y limando asperezas doctrinales. Sin embargo, esta noticia no ha sido difundida dentro del catolicismo, todo lo contrario; si tú eres católico puede ser que no la conocieras, puesto que en las iglesias no se ha difundido este mensaje. La razón es obvia, no quieren reconocer su error y divulgar públicamente que Lutero estaba en la verdad. Yo, que no soy ni católico ni protestante, sino que vivo en libertad en Cristo, tal y como lo hacían los primeros cristianos, miro este acuerdo desde afuera, basándome en las Escrituras, y te invito a que analices conmigo el pasaje de la discordia: 25
  26. 26. "Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.” (Santiago 2.14-26). Este pasaje ha de ser leído en su totalidad, no quedándonos en el primer versículo, pues, como ha ocurrido en este caso, puede llevarnos a confusión. Si nos fijamos en la parte que he resaltado, encontramos que Abraham, el padre de nuestra Fe, había sido justificado, además de por su fe, por sus obras. Ahora te pregunto: ¿qué obra fue la que realizó Abraham? La respuesta es clara: quiso acatar la voluntad de Dios y ofrecer a su hijo, lo más querido que él tenía, en sacrificio a Dios, en la confianza de que Él se lo devolviera, ya que Dios le había prometido con anterioridad que, a través de Isaac, le haría padre de naciones: "Entonces dijo Dios a Abraham: ...en Isaac te será llamada descendencia.” (Génesis 21.12). Abraham sabe que Dios no miente ni se contradice a si mismo, y que tiene el poder de devolver la vida a los muertos, es decir, que la OBRA en la que es justificado Abraham consiste en tener FE en la promesa de Dios. ¿Significa esto que, al no poder justificarnos en nuestras obras de caridad, un cristiano puede desentenderse del sufrimiento humano? Evidentemente que no. Pablo, en la Carta a los Gálatas nos anima a hacer el bien: "así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos y mayormente a los de la familia de la Fe” (Gálatas 6.10). El cristiano tiene, pues, la obligación de hacer buenas obras, no para ganarse la salvación, que Dios nos ha dado gratuitamente y por gracia con su muerte en la Cruz y su resurrección, sino por amor a Él y a los hombres. "si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu” (Gálatas 5.25). "Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno para edificación” (Romanos 15.2). Conviene reflexionar sobre la diferencia entre obras espirituales, hechas por fe, como la de Abraham; y obras materiales, o del mundo. Las obras del Espíritu dan frutos del Espíritu: "amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (Gálatas 5.22- 23). Son lo que la Biblia define como Buenas Obras. Pero, ¿qué es, según Dios, lo bueno? "¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios" (Mateo 19.17). Por lo tanto, la obra buena es la obra de Dios, es decir, comunicar a los hombres el mensaje de Salvación, para que por Fe crean y sean herederos de Dios y copartícipes de la vida eterna. Esta obra de Dios es la única que da los frutos del Espíritu de que hablábamos antes. 26
  27. 27. Es mucho más que lo que normalmente definimos por buenas obras, a saber: ayudar al prójimo si está pasando por una necesidad material; no obstante el cristiano, como vimos antes, también está obligado a realizar este tipo de obras, puesto que estamos en el mundo y debemos aliviar, en la medida de lo posible, el sufrimiento de toda persona, incluidos nuestros enemigos: "así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber” (Romanos 12.20), como nos enseñó nuestro Señor Jesucristo, que pasó por el mundo haciendo el bien, curando enfermos y disminuyendo toda necesidad, tanto física como espiritual, de todo el que se encontró con Él. Su ejemplo lo siguieron los apóstoles y hoy en día todo aquel que se compadece y ama a su prójimo. Pero no es lo único que debemos de hacer, pues esto atañe al mundo, son obras materiales, que ayudan a nuestro cuerpo, humano, que en un futuro será polvo, puesto que la materia con la que estamos formados es corruptible y morirá. Por otro lado, debemos tener claro que las buenas obras u obras del Espíritu, son opuestas a las obras o deseos de la carne (Gálatas 5.16-21) e incluso, en ocasiones, el mundo puede juzgar como malo una obra espiritual que vaya en contra de lo que la carne considera como bueno. Por ejemplo: un hombre de Dios siente que debe predicar el Evangelio mientras que su hijo está enfermo. Cualquiera dirá que ese hombre está desatendiendo a su hijo y que la caridad empieza por los de tu familia. Sin embargo, si lo miras desde el punto de vista espiritual, ese hombre, cristiano, tiene Fe, igual que la tuvo Abraham, en que Dios protegerá a su hijo y pone a Dios por encima de su amor humano. Aunque es difícil de entender, igual que nos resulta, según la carne, una aberración que Abraham estuviera dispuesto a matar a su añorado y querido hijo, las obras espirituales, de Fe, de servicio a Dios, no pueden discernirse por la razón, sino por el espíritu: "el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros” (Juan 14.17). Como conclusión, cuando Santiago dice que no hay Fe sin Obras, se refiere precisamente a las Obras de la Fe, tener confianza en Dios, ponerlo por encima de tus prioridades, amarlo sobre todas las cosas, trabajar para Él, anunciar el Evangelio y tener la seguridad de que Él, por añadidura, también nos dará todo lo que necesitemos. 8. LA PIEDRA La religión católica, al igual que otras de denominación cristiana, se basa en fragmentos de la Palabra de Dios, tomándola en sentido estricto, para demostrar su legitimidad como única y verdadera Iglesia instaurada por Cristo. Esto se hace sobretodo patente cuando se refieren al pasaje en el que "supuestamente" y según ellos, Cristo instaura su iglesia sobre Pedro: "y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella” (Mateo 16.18), lo hacen sin caer en la cuenta que hay cientos de referencias, tanto en el Antiguo Testamento como en el nuevo a la piedra: PIEDRA o ROCA = CRISTO = DIOS. Vamos a comenzar recopilando las referencias que el propio Pedro hace en sus escritos, sobretodo en su 1ª carta, definiendo la palabra Piedra. Hay que señalar que esta carta es general, para todos los discípulos del Señor, todos los que son limpios por la Sangre de Cristo, elegidos por Dios para obedecerle: "Pedro, apóstol de Jesucristo, a los que viven como extranjeros en la Dispersión: en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, elegidos según el previo conocimiento de Dios Padre, con la acción santificadora del Espíritu, para obedecer a 27
  28. 28. Jesucristo y ser rociados con su sangre. A vosotros gracia y paz abundantes” (1ª carta de Pedro 1.1-2). No es una carta particular, dirigida por el supuesto jefe de una Iglesia a sus subordinados. Después de exhortarnos a perseverar fieles al Señor, nos anima a reconocer a Dios como piedra viva: "Acercándoos a él, piedra viva, desechada por los hombres, pero elegida, preciosa ante Dios” (1ª carta de Pedro 2.4) y reconoce a todo cristiano como piedra viva edificada por el mismo Dios que edificó a Pedro como piedra: "también vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por mediación de Jesucristo” (1ª carta de Pedro 2.5). Por tanto no parece que Pedro diga: ¡cuidado, la piedra soy yo y tenéis que obedecerme, hay que creer en mi como representante de Cristo en la tierra!. Hace todo lo contrario, reconocer que Cristo es la Piedra y que todo hombre que crea y nazca de nuevo en Él, será salvo: "pues habéis sido reengendrados de un germen no corruptible, sino incorruptible, por medio de la Palabra de Dios viva y permanente" (1ª carta de Pedro 1.23) y tiene a Cristo en su corazón, por tanto son edificados por Él como Piedras Vivas y Sacerdotes del Dios altísimo. Pero aún va más lejos y advierte que todo el que no crea en Cristo tropezará en la propia palabra de Dios, siendo confundidos: "en piedra de tropiezo y roca de escándalo. Tropiezan en ella porque no creen en la Palabra; para esto han sido destinados” (1ª carta de Pedro 2.8). Los católicos han preferido utilizar como Piedra a Pedro (que es y se considera él mismo un apóstol de Cristo) antes que a su jefe, el Señor, que es la Piedra que los dirigentes, de ésta y otras religiones, han rechazado: "Para vosotros, pues, creyentes, el honor; pero para los incrédulos, la piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido” (1ª carta de Pedro 2.7). En realidad cuando Cristo llama a Simón Pedro, cambiándole el nombre, está diciendo que le hace un trozo de piedra (Pedro, del latín Petrus y del griego Petros, que significa: trozo de piedra), es decir, un trozo de Él mismo, que es la Roca y que Pedro va a formar parte de su Iglesia con las demás piedras vivas. Podemos comprenderlo mejor haciendo el siguiente paralelismo: CRISTIANO ES A CRISTO COMO PEDRO ES A PIEDRA Así como el que es petreo, no es la piedra, sino hecho de la piedra. Por tanto está claro que Cristo es la Piedra sobre la que está formada la Iglesia. Antes de pasar a otros libros bíblicos referidos también a la Piedra = Cristo, quiero aprovechar para señalar que Pedro nunca se atrevió a desafiar a Dios haciendo que le llamara "Padre". El supuesto sucesor de Pedro, que no de Cristo, como jefe de la "Iglesia" se hace llamar "Papa" que significa padre, desobedeciendo al mismo Señor cuando nos ordena que "no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos" (Mateo 23.9). Por lo tanto el supuesto papa no sólo no es representante de Cristo en la tierra, sino que tampoco es seguidor del discípulo de Jesús, Pedro. El "Papa" católico goza, de supuesta "infalibilidad", es decir, que sus decisiones y actos no son cuestionables o reprendibles puesto que es "Sumo Pontífice" y "representante de Dios en 28

×