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La mujer madura
La madurez en la mujer no la da siempre los años vividos, porque hay muchas que habiendo tenido
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La mujer madura mantiene su espacio y no invade el de su pareja, sabe reconocer que no es
propiedad ni tampoco propietar...
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60 aprendizajes de una mujer madura a las jóvenes de 30
Hay una verdad que es innegable en la vida: El tiempo nos da sab...
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12. Enfócate en lo positivo en lugar de no querer envejecer.
13. Acepta los cambios en tu cuerpo y tu mente al envejecer...
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38. Mantén un círculo cercano de amigas ¡Es esencial!
39. Valora a tu familia. Ellos estarán ahí cuando los demás no lo ...
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Para poder recibir un consejo correctamente, hay que estar preparado (predispuesto, animado). Y
para estar preparado par...
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Para poder recibir un consejo correctamente, hay que estar preparado (predispuesto, animado). Y
para estar preparado par...
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Mm la mujer-madura

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Breve desglose de la mujer madura que sabe y obtiene lo que se propone como una de tantas metas que se fija en su vida.

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Mm la mujer-madura

  1. 1. 1 La mujer madura La madurez en la mujer no la da siempre los años vividos, porque hay muchas que habiendo tenido experiencias que bastarían para dejar de comportarse como inmaduras, prefieren seguir viviendo así, entonces veamos unas características que distinguen quien lo es y quien no, por tanto tu mujer que lees esto, se mas madura cada día y te ira bien en todo. La mujer madura… Sabe lo que realmente quiere. Se conoce lo suficiente a sí misma para saber dónde, cuándo, cómo y con quién quiere realizar algo, sin importar el qué dirán, y aún La mujer madura sabe muchas veces por encima de la opinión de su pareja; esto es sinceridad. La mujer madura nunca se involucra en un escándalo. Si descubre una infidelidad, no se pondrá a la altura de ninguna otra mujer, sino que conservará su compostura con firmeza y decisión, pero sin vacilar un instante para poner en su sitio a quien la traiciona; esto es dignidad. La mujer madura conoce sus atributos y no siente temor ni celos de reconocer los de otra mujer aunque no sea de su agrado, porque ella sabe que para cada quién existe su cada cual; esto es equidad. La mujer madura no necesita que su pareja le de un calendario de actividades para ella saber dónde está y qué hace, porque se siente ama y señora de la situación; esto es seguridad. La mujer madura no revisa a su pareja cuando llega ni le despierta a media noche para preguntarle qué está pensando, sabe que su compañero está con ella y no necesita reafirmar su seguridad en sí misma con estos detalles; esto es carácter.
  2. 2. 2 La mujer madura mantiene su espacio y no invade el de su pareja, sabe reconocer que no es propiedad ni tampoco propietaria de nadie, porque tiene amor por sí misma y por su compañero; esto es respeto. La mujer madura sabe aceptar las diferencias de gustos sin hacer pataletas para salirse con la suya, acepta sus derrotas sin manipular la situación; esto es humildad. La mujer madura no se guarda una palabra de apoyo o un gesto de aprobación, porque conoce el valor de sentirse apreciada; esto es generosidad. La mujer madura no busca vengarse con las mismas armas, ella conoce el dolor que ocasiona y cuánto lastima una palabra o un gesto inoportuno; esto es lealtad. La mujer madura no teme decir la verdad de una manera clara y serena sin enmascarar sus sentimientos pero sin lastimar al otro; esto es honestidad. La mujer madura no necesita poner un espía detrás de nadie, a ella le basta una mirada para develar el alma de quien comparte su vida; esto es confianza. La mujer madura ha aprendido a interpretar la vida, conoce su lugar y lo asume con propiedad porque conoce su papel en la vida, ama simplemente y se deja amar; esto es sabiduría.
  3. 3. 3 60 aprendizajes de una mujer madura a las jóvenes de 30 Hay una verdad que es innegable en la vida: El tiempo nos da sabiduría. Las canas y arrugas debemos respetarlas, pues ahí en la comisura de tus labios donde se formó una arruga, es la huella que dejaron muchas sonrisas tiempo atrás. La escritora y oradora Margaret Manning realizó este ejercicio y lo publicó en The Huffington Post. Como mujer de 60 años se dio cuenta que le hubiera gustado al tener 30, tener más mujeres de 60 en su vida, pues hubiera desarrollado una perspectiva más equilibrada sobre la vida mucho tiempo antes. Así que nos dio 60 claves sobre estilo de vida, actitud, belleza, autoestima, relaciones y sí, sobre ir envejeciendo. 1. Recuerda que sólo tienes una vida. Esto no es un ensayo o una prueba de vestido. 2. Trata de permanecer positiva y buscar lo bueno en cada experiencia de vida 3. Mantén la vista en el ahora y el presente. 4. Vive cada día al máximo porque nunca sabes lo que vendrá o lo que se aproxima a la vuelta de la esquina. 5. Recuerda que la vida puede cambiar en un instante. 6. Ama cada una de las etapas de tu vida y no le temas a ninguna, porque TODAS son mágicas. 7. Aprende a vivir el momento. Si lo logras hacer cuando seas joven, te servirá en los sesenta. 8. La vida es demasiado corta para preocuparse por algo que ocurrirá en el futuro ¡Vive ahora! 9. Sal de casa y disfruta la naturaleza 10. Encuentra un hobby o una profesión que puedas llevar a lo largo de tu vida. 11. Se tú misma. envejece con gracia.
  4. 4. 4 12. Enfócate en lo positivo en lugar de no querer envejecer. 13. Acepta los cambios en tu cuerpo y tu mente al envejecer. 14. Se fiel a ti mismo. Es un largo proceso de aprendizaje pero vale la pena. 15. Crea recuerdos y mantén un lugar seguro para guardarlos y disfrutarlos. 16. Virginia Wolf tenía razón, una mujer necesita de un cuarto propio y dinero 17. Olvida los estereotipos sobre envejecer. 18. Deja de preocuparte por envejecer, preocúpate por no aburrirte. 19. La edad es sólo un número. No define quién eres. 20. Envejecer no es opcional. Lo harás, le tengas miedo o no, así que ¡VÍVELO! 21. Nunca dejes de inspirarte. 22. Vive simple, pero vive intensamente. Ejercítate, edúcate, lee y viaja 23. Compra prendas de vestir clásicas ¡Siempre tendrán estilo! 24. No gastes dinero en zapatos. Los hombres no están viendo tus pies. 25. No cargues basura a lo largo de tu vida. 26. Se tú misma, haz que brille tu luz. Se presente, real y vive el momento. 27. No te obsesiones con las arrugas. Cuando las líneas de expresión comiencen a aparecer, piensa que son el mapa de tu vida. 28. Vive con pasión y amor, con tus ojos y tu corazón siempre abierto. 29. Vive en el presente. No te preocupes por envejecer ¡Lo mejor está por venir! 30. Atesora las cosas simples de tu vida. No compliques las cosas. 31. Ama y respeta a tu pareja y a tus hijos de la misma forma en la que quieres ser amada y respetada. 32. Regala amor libre e incondicionalmente. 33. Ten niños cuando lo desees. No existe el “momento perfecto” 34. Ten empatía contigo y con los demás. 35. Toma MUCHÍSIMAS fotos. Las apreciarás cuando las personas que amas, se hayan ido. 36. Aprende a perdonar cuando seas joven. 37. Despídete de los rencores y deja que la gratitud y la dicha inunden tu vida.
  5. 5. 5 38. Mantén un círculo cercano de amigas ¡Es esencial! 39. Valora a tu familia. Ellos estarán ahí cuando los demás no lo estén. Te apoyarán a lo largo de tu vida. 40. Nunca te vayas enojado a dormir contigo mismo o con alguien más. 41. Dile a tu pareja, a tus amigos y a ti mismo que los amas, cada día. 42. A los 30 te conviertes en una mujer. Aprecia lo hermosa que eres. 43. No desperdicies el tiempo preocupándote de cosas que no puedas cambiar, en lugar de eso cambia lo que sea posible. 44. Huye de las malas relaciones lo más rápido posible. No puedes cambiar a otra persona. 45. Cuida tu piel ¡Sonríe más seguido! 46. Confía en tus instintos y nunca hables mal de tí misma. 47. Se gentil contigo mismo. Deja ir lo que no puedes controlar. Si tienes una mala acorazonada, entonces no lo hagas. 48. Aprende a reírte de ti misma ¡No seas tan seria! 49. Data un poco de tiempo cada día y ríe y sonríe todo el tiempo. 50. Enfócate en ser tú misma. No busques la perfección. 51. Si tienes hijos, ámalos pero no intentes ser la madre perfecta. 52. Deja que tu hijo sea tu maestro. 53. Sé una guerrera. Aprende a ser ingeniosa y autosuficiente. 54. Nunca tengas miedo de alzar la mano. 55. No dejes de aprender ni de retarte a tí misma mentalmente, físicamente y espiritualmente. 56. Agradece cada día, incluso los días malos. Siempre hay una lección que aprender. 57. Abraza los aspectos positivos de envejecer, como tener menos responsabilidad y más libertad. 58. Muchos problemas se vuelven más fáciles con la edad. 59. No dejes que nadie te diga que eres demasiado grande para hacer algo. O demasiado joven. 60. No tengas miedo. Cuando tengas 60 estarás bien. La vida y la naturaleza te preparan para cada fase de la vida. ¿Qué consejo le darías a tu yo más joven si pudieras hacerlo? Consejo no pedido, consejo no oído
  6. 6. 6 Para poder recibir un consejo correctamente, hay que estar preparado (predispuesto, animado). Y para estar preparado para recibir un consejo, hay que necesitarlo. Luego, para recibir un consejo hay que necesitarlo. Los consejos que se emiten sin ser solicitados o necesitados en general sólo le sirven al emisor(para sentirse superior al receptor). En mi caso, si soy el receptor, más que servirme me irritan un poco. Las frases que empiezan con “lo que tú tienes ¿que hacer es…?”, “¿y por qué no…?”, “¿no deberías…?”, salvo que sean emitidas por alguien a quien respeto mucho (o, como advertirán por lo expresado anteriormente, por alguien a quien se lo haya solicitado), en general me dan un poco de gracia (o me causan un poco de rechazo). Por mí, guárdate los consejos en el bolsillo. De esos que tienen cierre. Capaz algún día te los pido. Consejo no pedido, consejo mal venido
  7. 7. 6 Para poder recibir un consejo correctamente, hay que estar preparado (predispuesto, animado). Y para estar preparado para recibir un consejo, hay que necesitarlo. Luego, para recibir un consejo hay que necesitarlo. Los consejos que se emiten sin ser solicitados o necesitados en general sólo le sirven al emisor(para sentirse superior al receptor). En mi caso, si soy el receptor, más que servirme me irritan un poco. Las frases que empiezan con “lo que tú tienes ¿que hacer es…?”, “¿y por qué no…?”, “¿no deberías…?”, salvo que sean emitidas por alguien a quien respeto mucho (o, como advertirán por lo expresado anteriormente, por alguien a quien se lo haya solicitado), en general me dan un poco de gracia (o me causan un poco de rechazo). Por mí, guárdate los consejos en el bolsillo. De esos que tienen cierre. Capaz algún día te los pido. Consejo no pedido, consejo mal venido

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